Una crítica social disfrazada de comedia aterriza en HBO Max para obligarnos a reflexionar sobre nosotros mismos. De la mano del actor, guionista y cómico Tim Robinson, nos sumergiremos en una oscura aventura que no nos dejará despegarnos del asiento. Una disparatada conspiración que busca arruinar la vida del protagonista, amenazando a su familia y seres queridos.
Adéntrate en el lado más rebelde de las corporaciones. Todo comienza con una caída: una caída desde una silla. William Trosper (Tim Robinson) rompe una silla cuando se va a sentar en una silla, delante de toda la empresa. Este incidente embarazoso es la gota que colma el vaso, ya que Trosper se siente inferior a sus compañeros.
William es el encargado de la construcción de un centro comercial y, aunque es el que manda, todos sus compañeros se mofan de el. William no puede permitir que una silla le arrebate el poco respeto que le tienen, por ello busca el modelo de silla que se rompió. Lo que él no sabe es que llamar a la empresa de sillas destapará un oscuro secreto.
Si lo que buscas desconectar y relajarte… La empresa de sillas no es tu serie

Aunque se presenta como una comedia con tiene situaciones absurdas, toda la serie esta grabada con los planos con los que se grabaría un thriller. ¿Qué quiere decir esto? Que en medio de un chiste o una situación vergonzosa oiremos música de misterio y tendremos secuencias que nos generarán angustia. Una angustia que se nos irá soltando una carcajada. ¿Es una comedia? ¿Una serie de suspense?
Lo que más nos gusta de esta serie es como todo tiene un por que pero nada tiene sentido. Me explico: todo está unido y tiene su razón de ser pero son situaciones muy enrevesadas que nunca imaginas donde van a desembocar, y al final te sientes ridículo por que no sabes como el protagonista ha acabado en esa situación.
La trama principal se divide en subtramas que al final acaban uniéndose: la boda de la hija de William, la empresas tapadera,… Profundizando un poco más en la serie nos damos cuenta que es una crítica a nuestra sociedad actual: al final todo el mundo mira hacia si mismo y a sus problemas. Nos obsesionamos con pequeñas cosas que convertimos en nuestro mundo.
Una estética muy cuidada

Esta crítica está hecha con mucho gusto, con reacciones reales de personajes sin perder la perspectiva absurda de la vida. Nada que añadir a la iluminación y la dirección de arte: es impecable. Sinceramente, no es algo en lo que me fijaría para este tipo de series. Ha sido muy agradable de ver y esto lo sabes cuando hay escenas que podrían ser un cuadro.
Los colores, las luces, los muebles, la colocación del atrezzo,… El hecho de tener un cartel que no sean cabezas flotando, ya me obliga a darle muchos puntos. Pero no solo eso, es que la música es alucinante, es como si te absorbiese introduciéndote en la serie. Es una locura.
La empresa de sillas (The chair company), con 30 minutos por episodio. Consta de una temporada de 8 episodios. Se estrenó el 8 de septiembre de 2025, así que aún está fresquita y completa. Si te decides por verla, prepárate para engancharte sin remedio.