‘Killing Bites’: análisis episodio 8

Analizamos el episodio 8 de Killing Bites, emitida en España gracias a Amazon Prime Video

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Killing Bites episodio 8: «Mierda… ¡Mierda,mierda, mierda!»

¡Muy buenas, gente! Hoy, como viene siendo habitual, vengo a traeros el análisis del capítulo semanal de Killing Bites. Antes de empezar, recuerdo que la serie se puede ver de forma legal gracias a Amazon Prime Video. Ahora sí, comienzo con el resumen del capítulo y la posterior opinión acerca de él.

Resumen del capítulo

Recapitulemos…

Volvamos al final del capítulo anterior. Tanto Hitomi como Eruza estabas bajo el efecto de la neurotoxina de la civeta. La lujuria se apoderó de ellas, comenzando a hacer entre ellas cosas ajenas al Destroyal. Tras un largo rato sin ser dueña de sus actos, Hitomi despierta, intentando encarar a la civeta. Delante de ella aparece Taiga, el hermano de Eruza. Con esto, los 3 miembros vivos de Yatsubishi se enfrentarán contra un ratel en desventaja tanto numérica como de fuerza.

Desigualdad numérica

Eruza consigue despertar de su estado gracias a la voz de su hermano, incorporándose y situándose a la altura de la civeta. Tanto esta como el guepardo mantienen las distancias, confiando plenamente en Taiga. Antes de comenzar la batalla, aparece la mitad del cuerpo de Den, todavía vivo —a pesar de haber sido partido por la mitad— intentando hacer un ataque a la desesperada. Es Hitomi quien le para ofreciéndoselo a los que, en ese momento, estaban grabando la batalla para que lo llevaran a un hospital.

Tras el imprevisto, la lucha comienza. Hitomi toma la delantera, pero sus golpes son poco eficaces y no causan rasguño alguno en el tigre. De repente, desaparece como si hubiera explotado. El ratel, desconcertado, no conoce la localización de su adversario, el cual se situaba detrás de la joven golpeándola brutalmente y estrellándola contra la pared de madera del viejo refugio. A pesar del tremendo golpe recibido, el ratel continúa vivo y con ganas de luchar.

Huída

Killing Bites

La otra cara de la moneda es Ui Inaba, el conejo de Ishida. Tras el intento de distracción fallido al gorila Shōta, la chica comienza a huir de él. A pesar de su ventaja tanto corporal como geográfica, el gorila es incapaz de alcanzarla, por lo que se ve obligado a lanzar árboles para frenar su avanzada. Este lo consigue, poniendo en mucho peligro a Ui. De repente, y sin previo aviso, aparece Kido por su espalda.

El compañero de Shōta observa el panorama de destrucción arbórea que ha dejado el gorila. Dado que él es un ecologista reconocido, se enfrenta contra su colega sin presentar capacidad de razón. Shōta, preso del pánico, comienza a lanzar troncos de árboles a la cara de su compañero, el cual no muestra signo de dolor. El gorila de Mitsukado intenta acabar con la vida de Kido con su Gorilla Maze, pero acaba partido en dos por un contundente golpe de su compañero de zaibatsu. Ahora solo queda Ui, la cual se salva al recibir Kido la orden de trasladarse a otra casilla.

Opinión sobre el capítulo

Tras el episodio anterior, el cual me dejó bastante tocado mentalmente, he de decir que este me ha gustado más. Desde un punto de vista global, el episodio está bien, con puntos de acción, sangre y brutalidad suficientes como para mantener el rollo de juego de supervivencia entre animales. Analizando por partes, quizás mi momento favorito es la muerte del gorila, por el simple hecho de la forma y circunstancias en las que muere. Por el resto, y como siempre, una ambientación, efectos de sonido y música maravillosa.

Como en todos los análisis, os dejo debajo la lista con el resto de análisis de la serie. Por mi parte, nada más. ¡Un saludo!

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