Street Hoop. NBA Street. Street Slam… A lo largo de la historia se han lanzado muy diversos juegos de baloncesto callejero. Algunos pasaron a la historia. Otros, sin pena ni gloria. También los hubo que lograron hacerse un hueco e hicieron de las suyas durante unos cuantos años. No obstante, y por algún motivo, el género quedó a un lado.
De hecho, con el fútbol de barrio pasaba algo parecido. Hasta Rematch, llevábamos mucho tiempo sin que un juego lograse tener impacto real. No digo que no hubiese estudios que lo intentasen, sino que muy pocos —por no decir ninguno— lograron ir más allá. Hoy nos gustaría hablaros de uno de los que más cerca está de lograrlo.
Su nombre es NBA The Run. Aunque ha empezado con algún que otro traspié, acumula un 70 % de críticas positivas en Steam, licencias oficiales de la National Basketball Association y un buen puñado de jugadores profesionales con los que destrozar el aro en sus modos competitivos.
Con estética un tanto comiquera y un estilo de juego desenfadado y directo, es del tipo de experiencias que apuestan por la velocidad y el ritmo. Tanto que no tiene ni tutorial. Instala y juegas. Directamente, sin medias tintas, te bates el cobre bajo el aro contra otros jugadores desde el minuto 1.
Con un inicio quizá un tanto más abrupto de lo que le gustaría al jugador más novicio, recupera la esencia de esa vieja escuela en la que las normas las pones tú mismo. Aquí se aprende a golpes. Bueno, a mates y triples, pero ya se me entiende. El caso es que arranca deprisa y corriendo, aunque se entiende bastante fácil.
Este es NBA The Run, el juego que busca recuperar la magia del street basket
Si bien es cierto que te tocará ir revisando los controles especiales entre partido y partido, los básicos se entienden muy rápido. En un par de jugadas ya sabrás cómo funciona y serás uno más. Intuitivo y directo, apuesta por una idea muy interesante que —eso sí— todavía necesita alguna que otra mejora.

De momento solo hay modo online y en él te enfrentarás a otros jugadores en partidos de 3 vs. 3, ya sea mediante emparejamiento aleatorio o a través de grupos formados. La gracia de NBA The Run es que podrás escoger entre un buen puñado de estrellas de la liga nacional americana. Y no son los únicos.
De momento hay 32, pero ya se ha confirmado que durante el mes de julio habrá un parche de contenido que actualizará el juego y traerá consigo más baloncestistas y otras sorpresas. Podéis consultarlas todas aquí, junto al resto de novedades que llegarán durante su hoja de ruta.
Novedades que, siendo sincero, le vienen muy bien. Uno de los grandes problemas de este NBA The Run es que le faltan modos de juego, pero si ya han confirmado que irán agregando nuevos, junto a temporadas y funciones especiales o el esperado modo campaña en 2027, pues lo cierto es que lo ves con otros ojos.


Porque, en efecto, NBA The Run da una de cal y otra de arena. Por un lado, el gameplay es divertido y dinámico. Los partidos son un no parar cuyas reglas varían según el azar. Hay partidos en los que los mates valen tres puntos, otros en los que solo merece la pena enchufar triples y otros en los que los alley-oops son más valiosos que cualquier otro tipo de disparo.
Para que os hagáis una idea general, aquí no hay tiempos muertos ni pausas. Es juego sin freno en el que no podrás estarte quieto ni un momento. Le falta, quizá, parte de esa tensión táctica que tanto engrandece el baloncesto, y es que a veces los pases, los mates o los triples son más un «a ver quién engaña a quién» que una demostración de habilidad.
La sensación de robo es imprecisa y no siempre se entiende bien el timing para tirar un tapón. Como es tan rápido, no está del todo ajustado en algunos elementos. Lo bueno es que ya sabemos que están corrigiendo distintos detalles. De hecho, el pasado 25 de junio ya revisaron algunas cuestiones y se siente mejor que antes.


En otras palabras, es un juego con una buena base y unos tantos errores que está sabiendo escuchar a su comunidad para paliar o corregir sus defectos más notorios. Podría decirse que es como una joven promesa del Draft: tiene talento y, cuando sale, aporta, pero necesita una temporadita fogueándose para alcanzar su verdadero potencial.
Ante tal pretexto, lo cierto es que no puedo evitar mirar con esperanza a un juego que ya de por sí me parece interesante. Sobre todo en ratos más cortos, puesto que en sesiones largas sí que se puede sentir algo más repetitivo. Pero me gusta lo que veo y siento. Entiendo que 7 de cada 10 reseñas en Steam sean positivas.
Hay buenas ideas y una base sólida, divertida y con potencial que puede llegar lejos si se va puliendo con el tiempo. Y es posible. Si a esto le añades el modo campaña, variantes de 5 contra 5 con un campo algo más grande y un poquito más de pausa —pero sin llegar al ritmo de un juego de baloncesto tradicional—, modos especiales, etc., acabará siendo una locura.
De momento, pues, os lo recomiendo con precaución, pero con buenas sensaciones tanto presentes como futuras. Tiene ese algo que puede hacer que se convierta en una gran experiencia. Y de momento funciona. No sin defectos, pero funciona. Y entretiene, que al final es lo importante.


- Gameplay rápido, directo y muy divertido.
- Partidas dinámicas que no dan respiro.
- Buena base jugable con mucho potencial.
- Concepto arcade fresco y fácil de entender.
- Gran uso de licencias y jugadores reales.
- Sabe escuchar a su comunidad y mejorar.

- Falta de modos de juego en lanzamiento.
- Algunos controles aún se sienten imprecisos.
- La experiencia puede volverse repetitiva.
- Inicio algo abrupto para jugadores novatos.