El cierre de una tienda digital de videojuegos ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los grandes problemas del formato digital: ¿qué ocurre con los juegos que compramos cuando desaparece la plataforma que nos permite descargarlos? Legacy Games ha anunciado el cierre de su tienda online y sus clientes tienen una fecha límite para conservar sus títulos.
La compañía, fundada en 1998 y especializada en juegos casuales, puzles y aventuras de objetos ocultos, cerrará su tienda el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, el problema más importante llegará unos meses después, cuando deje de permitir la descarga e instalación de los juegos adquiridos
El cierre de Legacy Games, a debate

El 28 de febrero de 2027 será el último día para descargar e instalar las compras. Después, los juegos que ya estén instalados seguirán funcionando, pero si los borras o cambias de ordenador, no podrás recuperarlos desde la plataforma. El plazo también afecta a los títulos reclamados mediante las promociones de Amazon Prime.
Este caso llega en un momento delicado para el formato físico. Sony confirmó en julio que dejará de producir discos para los nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028. Los títulos publicados anteriormente en disco no se verán afectados por esa decisión.
La situación de Legacy Games demuestra que comprar un juego digital no siempre garantiza que podamos descargarlo para siempre. Y si desaparece el servicio que lo distribuye, podemos encontrarnos con problemas para recuperar nuestra biblioteca, aunque hayamos pagado por ella.
¿Podría pasar algo parecido con Steam? A día de hoy, no hay indicios que permitan afirmar que Valve vaya a cerrar su tienda. Steam cuenta con una infraestructura y una posición en el mercado muy diferentes a las de Legacy Games, por lo que no sería justo comparar ambos casos directamente. Además, Valve contempla procedimientos para retirar juegos de su catálogo sin que eso implique automáticamente el cierre de toda la plataforma.
Sin embargo, el riesgo de depender de un servicio digital existe. La mejor forma de reducirlo es conservar copias de seguridad cuando sea posible y apoyar iniciativas que faciliten la preservación de los videojuegos.
Porque, al final, el problema no es que desaparezcan las tiendas, sino que podamos perder el acceso a juegos por los que ya hemos pagado. Y eso es algo que debería preocupar a cualquier jugador, independientemente de la plataforma que utilice.