Xenoblade Chronicles X Definitive Edition ya está disponible para Nintendo Switch y con él, el fin de una era del que hoy tenemos el gusto de dejaros nuestro análisis. De este modo, uno de los mejores títulos de Wii U ya está disponible también en una consola al alcance de todo el mundo, haciendo que la saga de Monolith Soft esté al completo en la híbrida.
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Así, el estudio se despide de la consola que lo ha llevado a lo alto, y lo hace con un verdadero broche de oro. Y es que no en vano, os diremos que hay motivos de sobra para disfrutarlo, teniendo varias sorpresas nuevas que lo convierte en un remaster que merece la pena. Incluso si ya lo disfrutaste en su versión original, hay razones de sobra para repasarlo, y queremos contároslo todo. Robots gigantes, una trama imponente, el mejor apartado gráfico de Switch y un mundo inmenso esperando ser explorado. El viaje está a punto de empezar.
Misión salvar a la humanidad: análisis de Xenoblade Chronicles X – Definitive Edition
El juego se sitúa en un futuro lejano, donde la humanidad ha sobrevivido a la destrucción de la Tierra, al encontrar refugio en un planeta desconocido llamado Mira. Los sobrevivientes, a bordo de enormes naves espaciales, aterrizan en este planeta con la misión de encontrar un nuevo hogar. Sin embargo, el planeta está lleno de misterios y peligros, con varias razas alienígenas y criaturas gigantes que representan una amenaza constante.
El jugador toma el rol de un personaje personalizable, quien se une a un grupo de exploradores y soldados conocidos como «BLADE«, una organización que se encarga de explorar, proteger y colonizar Mira. Esta es una de las diferencias más llamativas que hemos encontrado con respecto a las demás entregas. Además, puede convertirse en su peor némesis, ya que se siente carente de emotividad o el toque dramático de la saga.
A esto le sumamos que, tanto el protagonista como los demás personajes, no son tan carismáticos como cabría esperar. Sin embargo, también da libertad en el argumento, lo que lo convierte en la entrega más abierta en todos los sentidos. Como punto positivo, se ha mejorado enormemente la expresividad de los personajes respecto al original.
Sin embargo, sigue acarreando otros problemas en el desarrollo de la trama, que avanza por objetivos. Para poder seguir avanzando en esta, debemos haber cumplido determinados objetivos, algunos de ellos bastante exigentes (no es un JRPG fácil) y otros de ellos mal explicados. La duración se mantiene entorno a las 60 horas, más que correcto para un RPG de acción. Sin embargo, hay un detalle importante, y es que cuenta con un nuevo y completo capítulo que puede alargarla 15 horas más. De este modo, nos vamos a las 75 horas sin despeinarse y con mucho contenido secundario por delante, que no será poco.
El mundo abierto que lo cambio todo

Si eres fan de la franquicia, estará más que acostumbrado a sus escenarios de mundo abierto, sin embargo, aunque esta entrega tiene ya casi 10 años, sigue siendo la más extensa de todas en este sentido. Lejos de ser un inconveniente, podemos asegurar que es una de sus principales bazas. Por un lado encontramos que los ecosistemas son variados, cada uno con su propia fauna y vegetación, lo que da lugar a escenarios muy distintos.
Sin embargo, lo más importante de todo, es que los escenarios no se sienten vacíos. Durante las primeras horas de juego os daréis cuenta de varios descubrimientos, por lo que siempre tendremos tareas que realizar. Sus mejoras gráficas también se han palpado en los escenarios, que ahora lucen más impresionantes que antes, incluso en largas distancias.
Y es que el juego tiene un concepto muy ambicioso sobre la exploración, y es que puedes ir a, prácticamente, cualquier punto del mapa y encontrarte una sorpresa al llegar. De esta manera, visitar cualquier sitio merece la pena, aunque sin ser el eje principal, podemos tomar la decisión que consideremos correcta acerca sobre si visitarlo o no.
Recordad que estamos ante un juego en el que pasaremos gran parte de la aventura caminando, pero por suerte, también podemos decidir como hacerlo. Y es que no hay que olvidar que las mechas gigantes estarán presentes, por lo que incluso, podemos decidir como completar las misiones.
Por sacar una pega, algunos elementos de su mundo abierto nos han parecido demasiado tópicos. Por ejemplo, para desbloquear puntos inexplorados del mapa, contamos con las típicas atalayas (al estilo Assassin’s Creed). Las misiones no son excesivamente innovadoras, y hay algunos objetivos que se hacen repetitivos.
Técnicamente sobresaliente y lleno de novedades

Podemos decir sin pestañear que estamos ante el verdadero portento gráfico de Nintendo Switch. No solo ha tomado toda la potencia que desataba en Wii U, sino que ha mejorado grandes aspectos del original. Por ejemplo, gracias al uso del skell, podemos viajar rápidamente de un punto a otro, y con tiempos de carga muy reducidos para lo que viene siendo habitual en la saga.
Por otra parte, el juego está lleno de novedades que han mejorado lo presente. Respecto al combate, se ha mejorado el modo turbo y se ha ampliado el nivel máximo del 60 al 99. De este modo, nos espera un nivel de reto mucho más alto ya que también hay contenido secundario más desafiante.
Ahora también podemos cambiar la hora del juego en cualquier momento, lo que agiliza algunas misiones o búsquedas. Hay más elementos de personalización, más armas y por supuesto, más habilidades, lo que abre el abanico de posibilidades en combate, que también ha sido mejorado.
Los escenarios son más nítidos, lo que permite vivir mejor la experiencia de los escenarios enormes. Los menús también han sido mejorados de manera que ahora es más intuitivo moverse entre ellos. Han incluido más información de cada campo, a la par que los subtítulos, que ahora son más grandes.
Por desgracia, no todo lo que reluce es oro. Y es que la banda sonora no ha sido mejorada en absoluto, manteniéndose tal cual al original. Esto no es significativamente malo, ya que la primera obra contaba con una orqueta excelente, cargado de termas épicos y muy representativos con la trama y la acción.
Conclusiones finales: análisis de Xenoblade Chronicles X – Definitive Edition



Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition ha demostrado ser una remasterización mucho más cuidada de lo que esperábamos. Lejos de pulir simplemente algunos aspectos visuales, mejora otros muchos campos como la acción, los menús y los escenarios.
Su estilo gráfico más anime solo es un primer plato que entra por los ojos, y que deslumbra por completo con el nuevo capítulo de la historia, que ahora se siente mucho más completa. Estamos ante la entrega más grande y basta de esta saga que sin duda ha recibido su versión definitiva, y que todo amante de la franquicia debería probar. Aunque también hemos encontrado aspectos a mejorar, como la banda sonora, que podría haber recibido retoques en sus aspectos más mejorables.


- El nuevo capítulo de la historia es un añadido impresionante y lleno de contenido.
- Los retoques van mucho más allá de mejoras gráficas.
- Más horas de juego, la experiencia definitiva de este título.

- No han mejorado la banda sonora, que podrían.
- Algunos aspectos del avance son difíciles de asumir.
- Algunos elementos del mundo abierto se hacen repetitivos.