En 2024, Gentle Troll Entertainment sorprendió a propios y extraños con una estupenda novela visual inspirada en el mundo de Dungeons and Dragons llamada Tavern Talk. Sobra decir que dejó muy buenas sensaciones entre los amantes del género. Tantas como para atreverse con una segunda parte que en realidad funciona como precuela: Tavern Talk Stories: Dreamwalker.
Ambientada 36 años de los eventos del primer juego, nos presenta una pequeña ciudad portuaria al sudeste de Phesoa. Es allí donde comienza nuestra aventura tras aceptar la regencia de una pequeña taberna del muelle llamada The Drowsy Dragon. Lo curioso de este juego es que no somos un tabernero cualesquiera.
Tiempo atrás, un dios dracónido nos otorgó una habilidad muy especial: las bebidas que servimos pueden modificar el destino de nuestros comensales. No obstante, lo cierto es que somos el menos importante de todos los personajes que hacen acto de presencia en esta visual novel.
Los verdaderos protagonistas son los clientes que acogeremos entre las cuatro paredes de nuestra taberna. Personajes que, todo sea dicho, están maravillosamente escritos. No me sorprende, la verdad, pues ya el primer Tavern Talk destacó por esto mismo. De hecho, es una de las grandes virtudes de —la ahora sí— saga.
Análisis de Tavern Talk Stories: Dreamwalker
Lo primero, y lo más importante, es entender que como toda novela visual, el 80% del gameplay se resume en leer y escuchar. Es la gracia de un género que parece en auge. No obstante, y al igual que muchos otros, aquí se combina esta dinámica lectora con pequeñas secuencias jugables.
De hecho, diría que es una de las visual novel que más importancia le da a esas tareas extra. Además de ser un barista que debe mezclar distintos ingredientes para crear bebidas en función de los gustos y necesidades de tus clientes, tendrás que prestar mucha atención a todo lo que te dicen.
Me explico. En Tavern Talk Stories: Dreamwalker iremos recibiendo toda clase de visitas que nos irán desvelando sus inquietudes y sueños, abordando temas tan complejos como la muerte o el duelo en el proceso. Lo interesante es que, al tiempo en que hacemos esto, podremos ir captando distintos rumores.


Como buen tabernero, la información es poder, y podremos hacer acopio de ella para completar diferentes desafíos y ‘misiones’ secundarias que nos ayuden a profundizar en nuestra relación con los diferentes clientes de The Drowsy Dragon. Es algo muy importante debido a la manera en la que nuestras bebidas influyen en los demás.
Nos convertimos en un tabernero de fantasía inspirado en DnD
Si en Coffe Talk Tokyo nos permiten entablar una amistad con los demás y en High Times Dating/Cooking Sim sirven para estimular ciertos sentimientos, en Tavern Talk Stories: Dreamwalker afectan directamente a las estadísticas de los clientes. En efecto, podremos hacer que la destreza, el carisma, la fuerza, la sabiduría, la inteligencia o la constitución de los clientes cambie.
Siendo un mundo inspirado en DnD, es fácil inferir lo muy importante que resulta acertar en estas elecciones, puesto que pueden influir directamente en sus destinos. Además, podemos modificar otros valores menos propios del juego de mesa original, pero muy interesantes en el contexto propio del juego. Hablo, por ejemplo, de la suerte o la esperanza.


El caso es que según los ingredientes que escojamos, podremos afectar a unos u otros parámetros, lo cual se vuelve clave en la resolución de muchas de esas secundarias que os he hablado debido a que, si sabemos de qué va, o qué necesitan (escuchando), podremos influir positivamente en los resultados.
Es algo ciertamente interesante en una novela visual, ya que le da un toque más interactivo. Gracias a esto podemos hablar de un videojuego muy amable con los jugadores que no están tan habituados al género. Al darles más peso en el desarrollo de ciertos eventos y más puzles y minijuegos, la curva de entrada es más asequible.
Recetas que cambian el destino
Por contra, esto provoca que ciertos a veces se estanquen durante un tiempo, ya que a veces hasta influimos ‘demasiado’. Entiendo que esto puede coartar hasta cierto punto su definición y progresión. Sea como fuere, no lo veo un verdadero contratiempo, ya que es más desde la comparativa con otros juegos similares que desde su valor individual.
Si nos ceñimos a lo que Tavern Talk Stories: Dreamwalker, sus personajes están bien escritos, su ritmo narrativo es bueno y su manera de expresar las tramas de sus distintos caracteres es más que agradable. En resumen, que funciona a varios niveles y es muy disfrutable como novela visual.


Aquí, en total, hay 8 personajes, y lo cierto es que todos funcionan bastante bien. Se nota que han sido diseñados con mimo y esmero. Todos son capaces de aportar mucho a una trama que se sostiene de forma muy sólida de principio a fin. Eso sí, ten en cuenta que aquí somos —muchas veces— un sujeto paciente que debe responder a las necesidades del cliente.
Lo malo es que, tal y como ocurre con cierta frecuencia en las novelas visuales que nos convierten en chefs o taberneros, es que las descripciones no siempre son muy acertadas. A veces juegan tanto al puzle que no somos capaces de entender demasiado bien lo que quieren. Y aunque forma parte del juego, es un poco frustrante.
Escuchas con atención, lees con calma y crees acertar, pero luego te das de bruces contra la realidad. Si a esto le sumamos que el juego no viene localizado al español, pues peor todavía. Teniendo en cuenta que lo que queremos es mayormente conversar, que tengamos que pasar más tiempo del debido intentando descifrar sus pedidos es algo que no termina de convencerme.
Conclusiones
Sea como fuere, es un detalle menor que no empaña la experiencia general. Pese a que no es perfecto, Tavern Talk Stories: Dreamwalker es divertido, entretenido y muy adictivo. Maneja bien los tiempos y destaca por la buena guionización de sus personajes y sus tramas personales.
Todo sea dicho, creo que el clímax no termina de ser tan potente como debería, pero para gustos colores. Sea como fuere, y a modo de resumen, si te apasionan las novelas visuales, Tavern Talk Stories: Dreamwalker es para ti. Si además te gustan el universo de DnD y/o los universos de fantasía, pues más que mejor.


- Su bonito estilo artístico. Tiene mucha personalidad.
- Su ritmo narrativo.
- Es una novela visual más interactiva de lo habitual.
- La forma en la que presenta el mundo.
- Sus personajes.

- La falta de un clímax quizá algo más potente.
- Las bebidas a veces son casi como un puzle matemático un tanto frustrante.