Tengo sensaciones encontradas con Solarpunk. Por un lado, me gustó esa idea de mezclar las bases de los juegos de supervivencia clásicos con una experiencia algo más tranquila, comedida y centrada. Lejos de apostar por una extensión de campo y contenido infinita, ofrece una progresión de estilo chill que no se extiende más de la cuenta.
Es más, se centra en los grupos pequeños y/o la jugabilidad single-player. Es raro y curioso. No es lo habitual. Eso me gustó. No fue lo único. Lo que realmente me atrajo de este juego antes incluso de probarlo fue la sinceridad de sus creadores. Sí, he dicho la sinceridad.
No es habitual, pero mientras revisaba su ficha de Steam (donde cuenta con un 81 % de críticas positivas tras más de 2.200 reseñas), me encontré una sección muy concreta en la que nos dicen por qué deberíamos (y por qué no deberíamos) comprar este juego según nuestras preferencias.

Es algo tan simple como estupendo. Sin más, les aplaudo, pues, aunque no es ninguna novedad, no es algo que todos los devs hagan de manera habitual. Dicho esto, debo confesar que ese resumen se acerca mucho a mis impresiones —algo contrariadas— del juego.
Análisis de Solarpunk, un juego de supervivencia cozy


El juego, en primera instancia, arranca con un tutorial demasiado parco. En mi caso no tuve problema alguno, pero no pude evitar marcharme con la sensación (tras completarlo) de que era demasiado parco. A fin de cuentas, se resumía en un listado de tareas en color blanco a un lado de la pantalla principal.
Tras diseñar a nuestro personaje en su (y lo avisan) no muy extenso creador de personajes, iniciamos nuestra aventura en una pequeña isla flotante con solo unos pocos recursos. Mediante este tutorial se nos introducen los conceptos básicos del juego, desde la creación de herramientas hasta la construcción de paredes.
Lo malo es que en realidad no te dice cómo hacerlo. Solo te indica que tienes que hacerlo, pero eres tú quien tiene que intuir cómo en muchos casos. Si tienes experiencia, pues no es problema; lo pillas rápido y sigues a lo tuyo. En caso contrario, no puedo evitar tener la sensación de que un jugador novato lo pasará algo peor.

Sea como fuere, al final se puede completar y, tras esto, el mundo se convierte en nuestro lienzo. Un lienzo sin trama ni argumento en el que eres tú quien tiene que encontrar la motivación para seguir adelante, explorando y construyendo, debido a la falta de objetivos claros más allá de conseguir algo de comida y bebida para sobrevivir.
Quizá ese sea uno de sus puntos débiles: que en realidad es muy fácil sobrevivir. Luego entiendes que en realidad su objetivo es que vayas a tu ritmo, muy de chill. Tiene sentido y funciona cuando te sumerges en la construcción, pero entonces el tema de tener que cultivar… no tiene tanto sentido.
Algunas mecánicas no terminan de funcionar
Que pases hambre o tengas sed es una excusa para que tengas que plantar tus propios terrenos, pero esa misma necesidad biológica es un tanto contraproducente cuando lo que en realidad quieres es ir a tu ritmo. A tenor de esto, comprendo que en realidad sea fácil de completar, lo que le resta una vez más ese valor de cumplir objetivos.

Podría decirse que es un poco contradictorio, y aunque entiendo que desde el primer momento dicen que no quieren crear una historia, me sigue haciendo falta. Aunque sea como excusa o hilo conductor. Podría haber sido ese algo que te incite a seguir hacia adelante.
Luego está el hecho de que en realidad no tengo la sensación de que sea un juego de supervivencia. Por mucho que tengas medidor de hambre y sed, eso no lo convierte en un survival. Es otra cosa. Me falla en la exploración, pues casi todas las islas acaban siendo iguales, y en la gestión de los animales, unos devoradores de recursos sin igual.
La necesidad de ir de un lado a otro constantemente para obtener recursos limitados a una isla o tener que hablar con el robot (sí, hay un robot, y es un comerciante bastante ávaro) para desbloquear ciertos recursos se siente más como una prolongación artificial del tiempo de juego que como un eje sustancial de la jugabilidad.

Me parece bien que no haya combates, pero al retirar ese elemento del escenario, necesito que haya algo más que un impacto de rayo o algo de hambre para que me hables de supervivencia. Además, no he podido evitar sentir por momentos que le falta variedad en el contenido.
Pero la construcción es muy divertida
No hablo de que dure más, sino de que durante el tiempo que esté sea capaz de hacer diferentes cosas de manera más activa de la que se propone. No sé, siento que le falla algo pese a que, en realidad, tiene unas bases muy buenas. Sobre todo en el tema de construcción y automatización.
Lo cierto es que el sistema de construcción de Solarpunk es placentero y divertido. Cuando te haces un poco al ritmo y la idea, da gusto ir diseñando casas cada vez más bonitas mientras plantas tu huertecito a un lado y empiezas a desbloquear herramientas y maquinaria, o distintos tipos de energía (como la solar y la eólica) para que todo funcione solo.


Aunque no hay muchos tipos de material, logra funcionar de manera efectiva en su simplicidad. Y es divertido. Diseñar tu casa es divertido y bonito. Aunque los escenarios se sienten vacíos, el acabado de las texturas y el aspecto visual de tus bases es llamativo. Tiene su encanto, y entiendo ese 81 % de críticas positivas.
En lo suyo es bueno. Sabe qué es lo que buscan las personas que solo quieren dedicarse a construir y ver cómo de bonito les ha quedado todo. Al agregar muchos elementos decorativos diferentes e incluso algunos animales de corral, pues la verdad es que acaba siendo placentero.
Además, la forma en la que gestionan la tecnología y te dejan experimentar con el uso de maquinaria y energía es muy divertida. Tiene más funciones de lo que parece. Tiene mucho encanto y de verdad que acaba siendo algo que se disfruta si encaja dentro de lo que buscas.
Conclusiones
Creo que esa imagen inicial resume bastante bien lo que es Solarpunk. Tanto que lo englobo en uno de esos juegos que adoras u odias. No le veo punto medio, puesto que toma decisiones que lo encarrilan demasiado hacia un lado u otro tanto en la opinión como en lo jugable.
A título personal me marcho con sensaciones contradictorias. Me ha gustado, pero también he visto cosas que no me han gustado nada. Es extraño, la verdad. Me ha dejado… sin saber bien qué deciros, la verdad. Es por esto mismo por lo que os recomendaría que vieseis muy bien de qué va y leáis la guía de sus creadores.
Si la han hecho es por algo, y de verdad creo que les honra sobremanera. Si en su descripción veis algo que os mole, creo que Solarpunk merece una oportunidad, pero tienes que saber muy bien a lo que vas. De hecho, si veis un par de gameplays antes, mejor que mejor, pues os ayudará a entender mi dicotomía.


- La construcción es muy satisfactoria y tiene muchísimo encanto.
- Su enfoque cozy y pausado ofrece una experiencia diferente dentro del género.
- La automatización y el uso de energías renovables están muy bien planteados.
- Su sinceridad sobre lo que ofrece (y lo que no) es muy de agradecer.

- La exploración se vuelve repetitiva demasiado pronto.
- Sus mecánicas de supervivencia se sienten superficiales y algo contradictorias.