Aunque Nintendo tiene sus propios periféricos para Switch 2, de momento no hay un mando oficial de carácter más tradicional que se aleje de un diseño más sobrio. Por suerte, hay opciones muy buenas fuera del paraguas de la propia desarrolladora. Y de mucha calidad.
Es muy habitual que toda clase de empresas se lancen a la carrera de los periféricos en cuanto se anuncia una nueva consola. A tenor de la situación, es lógico que nos preguntemos cuáles merecen la pena y cuáles no. A mí también me pasa, y es por eso que quiero darle una vuelta a mi setup: siempre busco marcas que me hayan dado buenos resultados con anterioridad.
En ese sentido, debo decir que Turtle Beach nos ha ido bastante bien en la web. Cuando hemos tenido la suerte de probar alguno de sus productos, las sensaciones siempre han sido buenas. Cuando probé el Afterglow Wave para Nintendo Switch, así fue, siendo este el motivo por el cual he querido repetir con NSW2.
En efecto, TB está lanzando una nueva serie de productos especialmente pensados para la nueva consola de la gran N y entre uno de los más destacados se encuentra el Rematch Pro. Tanto por prestaciones como por diseño, es uno de los que más me han llamado la atención.
Así es el nuevo mando para Nintendo Switch 2 de Super Mario de Turtle Beach: Rematch Pro

Para que os hagáis a la idea, este mando cuenta con «cuatro modos RGB dinámicos, controles de movimiento, sticks TMR, dos botones traseros mapeables y un alcance inalámbrico de más de 9 metros». De antemano, son buenas prestaciones. Ahora bien, ¿cómo se siente en realidad?
Tras haberle dedicado no pocas horas a Pokémon Pokopia durante todo el fin de semana —y más, que las cuarenta horas que le he metido no son ninguna tontería y van a seguir subiendo—, han sido de la mano de un mando que me ha respondido con mucha soltura.
Para empezar, la batería es una pasada. No sé cuántas horas seguidas sin parar de jugar le habré metido sin hacer una sola carga, pero han sido muchas. Más de 30 seguro. En su web aseguran que puede durar hasta 40 y yo no lo pongo en duda. Tras probarlo, estoy convencido de que es una de sus grandes virtudes.


También su ergonomía. Sin ánimo de extenderme mucho, el mando es cómodo. No pesa demasiado, por lo que no es cansado de usar, y se acomoda bien en usuarios que —al igual que yo— a veces sienten que los Joy-Con son algo pequeños. No diré que son incómodos, pues no es así, pero a veces me falta un poquito de mando.
Con este modelo no ocurre, algo que está claro si tenemos en cuenta que es un periférico con diseño de mando más convencional. Sobre los materiales no puedo hablar a largo plazo, pues no lo tengo desde hace tanto tiempo, pero parecen de buena calidad. El mando se siente recio. Se siente bien.
Además, es fácil de sincronizar, cuenta incluso con el botón de Game Chat, tal y como ocurre con el mando oficial, y dispone de dos botones traseros mapeables que en realidad son bastante útiles. En resumen, el mando me ha dejado con sensaciones bastante buenas.
Un buen mando para jugones

Lo bueno es que tiene tres diseños diferentes. El 30 de marzo llegará uno nuevo protagonizado por Mario y Luigi, pero los otros dos ya están disponibles. Yo he probado uno de esos y la verdad es que me he marchado bastante contento con el resultado. Cuesta 64,99 euros, así que es lo mínimo que cabría esperar.
Sin embargo, pienso que los vale. Además, los precedentes son buenos. El Afterglow Wave de NSW lo probé a finales de 2024 y todavía no me ha dado ni un solo problema. La carga sigue siendo buena, los LED no han fallado y las pulsaciones siguen siendo correctas. Está bien hecho, así que espero más de lo mismo del Rematch Pro.
Sobre todo porque Turtle Beach no es una marca cualquiera. No es el típico mando de 15 euros de plástico blando que encuentras en cualquier gran superficie de oferta. Es un mando diseñado para ofrecer calidad a largo plazo y creado por una empresa con trayectoria. Es fiable. Así que sí, estoy contento con él y le seguiré dando uso —casi seguro— durante bastante tiempo.