Si no hubiese conocido Orbitals de antemano y alguien me pusiese su intro para luego decirme que es un anime de los 90, me lo habría creído. Uno muy bueno, por cierto. Quizá casi tanto como el propio juego, y es que el nuevo exclusivo de NSW2 podría ser uno de los grandes cooperativos de 2026.
Desarrollado por Shapefarm y editado por Kepler Interactive, una manera muy rápida de describirlo sería algo así como «un It Takes Two o un Split Fiction», pero con estética retro, mucho amor por la animación japonesa y una banda sonora muy psicodélica acompañada por luces de neón.
De antemano, eso sí, te aviso de que este juegazo no está pensado para que lo juegues tú solo. Es más, no podrás hacerlo. Orbitals es una experiencia que solo puede completarse en dúo. Y no, no hace falta que paguéis los dos. Siguiendo la que dice ser una dinámica cada vez más habitual, solo necesitas una copia para que disfruten 2.
¿Cómo? Además del clásico cooperativo local con pantalla dividida, se puede compartir a través de GameShare. Si tú tienes el juego y una NSW2, solo necesitas que tu amigo tenga otra Switch 2 para poder disfrutar de él. También se puede hacer mediante el Friend Pass, un código que puedes compartir de manera temporal.
Eso sí, ambos necesitaréis Nintendo Switch Online si utilizáis la opción de Compartir Juego en línea y/o si queréis usar el GameChat. Esto último no es obligatorio, pero sí altamente recomendable a no ser que estéis en llamada, ya sea mediante una app tipo Discord, What’s App, etc.
Análisis de Orbitals: un cooperativo más profundo de lo que parece

Por supuesto, una vez te metes en su mundo, lo primero que te llama la atención de Orbitals es que parece un VHS de los años 80 o los 90. Con una propuesta audiovisual increíble, tiene un peculiar aroma retromoderno. Su carcasa es la de un clásico de dibujos animados, pero sus trazos y la definición de sus entornos y texturas son made in 2026.
Su paleta de colores recuerda a títulos como Evangelion, pero la calidad de su animación es tan buena como la de cualquier juego moderno que se precie. Es raro, y crea cierta disonancia difícil de explicar, pero que queda muy bien. Especialmente porque detrás de esa brutal explosión de colores de ciencia ficción se esconde una aventura cooperativa tremendamente sólida.
En Orbitals controlaremos a Maki y Omura, dos exploradores espaciales que tendrán que salir de su zona de confort y enfrentarse a una amenaza como nunca habían visto antes. Y sí, es obligatorio partir con los dos. Como ya dije antes, este juego no se puede completar sin un compañero, pues está diseñado por completo para el cooperativo.

Es más, no existe la opción de single player. No la busques, porque no está. Y mejor así, ya que la razón por la que se disfruta es precisamente por eso. Lo hace sin complicarse demasiado. No apuesta por mecánicas especialmente complejas ni por un desarrollo que revolucione el género.
Dos jugadores, una sola aventura
No obstante, la suya es una ejecución muy sólida, con muy buenos diseños de niveles y dos protagonistas con casi tanto carisma como sus escenarios. A grandes rasgos, mientras jugamos, dispondremos de distintas herramientas para manipular el escenario, activar distintos mecanismos o crear plataformas, por ejemplo.
Es un plataformas, pues, que combina el uso de estos dispositivos con distintos desafíos que exigen tanto habilidad individual como coordinación con el compañero. Lo bueno es que la solución no siempre está a simple vista, por lo que el proceso de investigar y encontrar respuestas en equipo está ahí.

Lo mide bien, pues no llega a ser frustrante ni tedioso. Si hubiese que ponerle una pega es que, pese a que la historia es convincente, el ritmo narrativo es un tanto errático y la barrera de entrada puede ser algo fuerte para quienes no estén acostumbrados a este tipo de experiencias.
Puede ser algo compleja, pero compensa con creces. Su excelso apartado gráfico y su gran sentido del cooperativo compensan con creces esa barrera de entrada o el hecho de que el combate no sea especialmente complejo. Pero no importa, ya que tareas duales como la de pilotar una nave espacial mientras el otro dispara son geniales.
Con buenos cambios de ritmo, escenarios siempre bonitos y una gran comprensión por parte del estudio de hasta dónde pueden llegar, hacen de Orbitals una grata experiencia para casi cualquier usuario de Nintendo Switch 2. Quizá lo malo es que es tan bueno que se acaba sintiendo corto.
Conclusiones

Cuando parece que Orbitals está en su mejor momento, te das cuenta de que casi lo has terminado. Puedes terminarte el juego en unas seis horitas, lo cual se siente poco precisamente por lo bueno que es. Siendo sincero, creo que le habría sentado muy bien apostar por una aventura más larga. Tampoco era necesario volverse loco, pero unas 10-12 horas serían algo genial.
Tampoco es que sea el mayor de los problemas o deje de merecer la pena por eso, pues no es así. Además, el juego cambia según a qué personaje controlas, por lo que para disfrutarlo a tope un par de vueltas entran solas. Ahí llega a esa duración que le pido, pero lo ideal habría sido lo otro.
Sea como fuere, Orbitals me ha gustado mucho. Tanto sus protagonistas (Maki y Moura) como su diseño rebosan de carisma. Sí, el argumento quizá no sea tan rompedor o no tenga tanta fuerza precisamente por su duración, pero el apartado audiovisual es una auténtica locura.
Orbitals no inventa la aventura cooperativa moderna. Sus referencias son evidentes y algunas de sus estructuras recuerdan demasiado a otros títulos del género. Pese a ello, me sigue pareciendo un gran juego. Uno que entiende muy bien su estética y combina de manera muy notable todos sus apartados. Es un juego en el que todo va al mismo ritmo.


- Su estética de anime clásico consigue transmitir una personalidad visual realmente difícil de encontrar actualmente.
- La cooperación está bien integrada y obliga constantemente a comunicarse para superar los diferentes obstáculos.
- Los puzles funcionan especialmente bien cuando ambos jugadores deben coordinar sus acciones al mismo tiempo.
- La ambientación de ciencia ficción retro está cuidada hasta el más mínimo detalle.
- La banda sonora acompaña perfectamente los momentos más espectaculares de la aventura.
- Las distintas situaciones jugables consiguen mantener la experiencia variada durante prácticamente toda la campaña.
- La aventura sabe crear momentos especialmente divertidos cuando ambos jugadores descubren juntos cómo avanzar.

- Su duración resulta demasiado corta.
- La cámara puede resultar bastante incómoda durante determinadas secciones de plataformas y algunos enfrentamientos.
- El combate espacial funciona, aunque resulta demasiado sencillo frente al resto de propuestas jugables.