Vine pensando que me iba a encontrar el Animal Crossing de los vampiros, las brujas y la magia, y así ha sido, pero también hay algo más. Lo cierto es que no quiero resumir mi análisis e impresiones de Moonlight Peaks en un simulador de granja que se inspira en la franquicia de Nintendo y le da un envoltorio gótico para mostrarse diferente al mundo. Lo es.
Con reminiscencias de los grandes referentes del género muy obvias, claro está, pero también con un desarrollo que lleva mucho de la impronta propia de su estudio. Lo suficiente como para deciros que, si os gusta el género, es una opción bastante recomendable pese a que no cuenta con textos en español. Una pena, la verdad.
Y eso que en realidad no emplea un inglés especialmente complicado. Sí, me ha tocado tirar de diccionario con alguna que otra expresión y determinadas palabrejas, pero en general es un inglés bastante sencillo de entender. ¿Sigue siendo una barrera? Sí, también lo es, pues entiendo que muchos no lo comprenden. O no les gusta jugar si no es en su idioma. Lo entiendo.
De hecho, si echas un vistazo a las reseñas en Steam, verás que es una de las quejas más repetidas tanto en las positivas como en las no tan habituales negativas que puedes encontrar. De hecho, entre ellas también he visto algunos comentarios que comparto, pese a que mi sensación final sí es positiva.
El farming de los góticos: análisis de Moonlight Peaks
De buenas a primeras, Moonlight Peaks se presenta como el típico simulador de granjas en el que cuentas con una barra de estamina (que puedes rellenar comiendo) y muchas tareas en el horizonte. Es una dinámica habitual que aquí busca refrescarse mediante un sistema de magia y transformaciones.
Nuestro personaje es un vampiro, por lo que puede adoptar diferentes formas. Véase, por ejemplo, el clásico murciélago u otras que le permiten nadar. Hay un abanico no muy amplio de opciones, pero sí que le dan un toque ligeramente distinto. Me gusta. Lo que no me ha convencido tanto es que la barra se gasta exageradamente rápido.
Es algo que he visto en distintos comentarios, y debo decir que concuerdo tanto con esto como con el hecho de que el ritmo inicial es un tanto lento. Tras tantos simuladores de granja, aprecio poder ir un poco más al grano en primera instancia sin tener que depender tanto de la estamina, aunque esto es algo más bien personal.
Lo que sí me parece un error es no poder guardar en cualquier momento de manera sencilla presionando el botón de pausa. Es algo que creo que todos los farming tendrían que empezar a incluir, puesto que al final la gracia de estos juegos es darte una experiencia cozy y relajada. Guardar cuando quieras tendría que ir de la mano de estos sentimientos.
Un juego precioso con buenas ideas y algunos defectos




Por supuesto, no todo es —ni mucho menos— negativo. Es más, tiene muchas más virtudes que defectos. Si bien es cierto que el diseño de algunos personajes no me ha terminado de convencer, la dirección artística y los gráficos del juego me han parecido francamente bonitos. Tiene una atmósfera que atrapa y su línea gótica le sienta genial.
Bien cargado de actividades adicionales, no se limita a ser el típico simulador en el que tienes que minar, talar y construir. Que también, por supuesto, pero adereza su receta agregando arreglo floral, bordado, elaboración de pociones y otras tantas opciones que le sientan bastante bien.
Es capaz, pues, de ir un poquito más allá de la fórmula básica para diferenciarse un poquito más de esos juegos de los que tan claramente bebe. Lo digo en el buen sentido, claro está, y es que poder echarme una partida de cartas es algo que me ha sorprendido gratamente.
Así es, tiene hasta su propio juego de naipes. No diré que es especialmente profundo, pero tiene su aquel y le da otro toquecito de variedad para que el plato final sea diferente. Un plato en el que lo que más destaca es, sin duda, la decoración de interiores. Si hay algo que me ha mantenido bien entretenido durante horas ha sido la decoración de interiores.
¿Un simulador con mano? Pues… sí


Aunque me extrañó mucho que el juego me recomendase jugar con mando en lugar de con ratón y teclado, debo confesar que es algo que maneja muy bien. Con un enfoque algo más dedicado al jugador con menos experiencia en el género —quizá—, Moonlight Peaks destaca por tener un movimiento mucho más suave de lo normal.
Tanto para lo bueno como para lo malo, pues es menos estricto con el diseño y la precisión del cultivo y la construcción a cambio de imprimirle algo más de ritmo al movimiento. En la construcción funciona sorprendentemente bien, por lo que es fácil dedicarle muchas más horas de las que pensarías al ver todas las opciones que tienes.
Hay una buena variedad de muebles y elementos decorativos que puedes potenciar con no pocos diseños. Es gustoso y disfrutón, quizá no tanto como la ciudad, que a veces se siente demasiado grande para el número de NPC que realmente hay. Es un poco liosa y la verdad es que no concentrarlo todo en un solo escenario, quizá más grande, hace que se pierda más tiempo del deseado con los primeros viajes.
Cuando eres capaz de transformarte, mejora, pero sigue siendo algo incómodo. Sucede lo mismo con la creación de personaje, ya que se siente demasiado escueta en opciones. Eso sí, al hacerlo más grande, es cierto que, a medida que progresas, sientes que tienes más cosas que ver, hacer y explorar.
Podría mejorar, pero Moonlight Peaks es un buen juego



No obstante, el tema del precio me escama un poco, y es que 34,99 euros me parece un poco caro teniendo en cuenta que hay otras muchas opciones bastante más baratas y muy buenas ahí fuera del mismo género. A cambio, es cierto que es capaz de producir un pueblo que se siente vivo (o muy muerto, que al final su carácter sobrenatural no se lo quita nadie) a su manera gracias a las misiones.
También dispone de un buen set de historias personales para distintos NPC y una narrativa bien construida sobre una base jugable bastante sólida y un tutorial que sabe guiarte bien a medida que progresas en la historia. No llega a agobiarte en ningún momento y agrega nuevas opciones de juego de manera progresiva con buen ritmo.
Le faltaría agregar un minimapa, decirte cuánto tiempo necesitas para cada objeto y mejorar el seguimiento de los romances, además de dar más resistencia con los alimentos teniendo en cuenta lo rápido que vuela la estamina. Necesita, pues, mejoras en la calidad de vida, pero es algo que se puede solucionar fácilmente.
¿Es un error descomunal? Lo cierto es que no, y al final también debéis entender que esto es muy subjetivo. Sea como fuere, Moonlight Peaks me parece un buen juego con un diseño gráfico muy bonito (si te gusta su estilo chibi) y una jugabilidad mayormente entretenida.
Conclusiones
Poniéndolo todo sobre la mesa, Moonlight Peaks es un título que sí recomendaría a quienes gustan del género y se sientan atraídos por su apartado gráfico, siempre con un gran inciso: tiene demo gratuita. Por favor, pruébala, y es que no hay mejor manera de saber si te gustará que esa.
Me gusta destacarlo y darle mi enhorabuena a todos los estudios que lo hacen, pues es una costumbre cada vez menos habitual y que me parece indispensable en los tiempos que corren. Poder determinar por tus propios medios qué ofrece el juego es algo indispensable más allá de lo que yo os pueda decir.
Sobre esto, y sin ánimo de repetirme, sí, Moonlight Peaks me ha gustado. Lo estoy disfrutando y seguramente siga jugando en mis ratos libres incluso después de haber terminado este análisis. Creo que merece la pena y que, aunque tiene sus defectos, puede corregir muchos de ellos con cierta facilidad.


- Su dirección artística y ambientación gótica consiguen darle una personalidad muy marcada a una fórmula que ya conocemos de sobra.
- La cantidad de actividades secundarias aporta variedad y hace que la rutina del día a día resulte mucho más entretenida.
- La decoración de interiores es, sin duda, uno de los grandes aciertos y consigue enganchar durante muchísimas horas.
- El sistema de progresión introduce nuevas mecánicas con muy buen ritmo y evita que el juego llegue a hacerse pesado.
- El pueblo transmite una agradable sensación de vida gracias a sus personajes, misiones e historias personales.
- Se controla realmente bien con mando y ofrece un movimiento mucho más fluido de lo habitual dentro del género.

- La barra de estamina se agota demasiado rápido y termina ralentizando más de la cuenta el ritmo de las primeras horas.
- Echo en falta varias mejoras de calidad de vida, especialmente un guardado rápido, un minimapa y mejor seguimiento de los romances.
- Su precio me parece algo elevado teniendo en cuenta la enorme competencia que existe actualmente dentro del género.