Tras más de once años, llegamos al final de la historia de Max y Chloe.
Hace poco más de una década, llegaba a nuestras vidas Life is Strange, una sorprendente aventura narrativa cuyo éxito, no se esperaba ni la propia Square Enix. Tras seis entregas, hemos acompañado a Max y Chloe juntas y por separado durante al menos tres de ellas, siendo Life is Strange Reunion el cuarto y último punto final a su historia.
Reunion es mucho más que una nueva entrega de esta franquicia, es la vuelta a los orígenes de aquello que le hizo popular, la relación entre sus protagonistas. Muchas de sus mecánicas originales están de vuelta, y con ello todo lo que nos encandiló en su día. Pese a ser una entrega que no lo hace perfecto, se ve a la legua la intencionalidad de sus desarrolladores, Deck Nine, repetir lo que tanto gustó en su día.
Prepararos para acompañar a nuestra chica super poderosa una última vez. Un viaje que pese a todo, a tenido la capacidad de mantenernos atentos a la pantalla, y con más de un momento de tensión extremo. Os lo contamos, pero no rebobinéis demasiado.
Max y Chloe juntas hasta el final: análisis de Life is Strange – Reunion
Ocho meses después de los acontecimientos de Double Exposure, Max Caulfield intenta de asentar sus raíces en Lakeport, donde trabaja como profesora de fotografía en la universidad, y además se desarrolla como fotógrafa profesional. Sin embargo, cuando su carrera se encuentra en lo más alto, su lugar de enseñanza arde, por lo que Max rebobina el tiempo en una foto una vez más. Ahora, disponible de tan solo tres días para encontrar la causa del incendio, que cada vez parece un caso más complejo, hasta el punto de sentirse superada.
Justo cuando más lo necesitaba, aparece en escena Chloe Price, su amiga de la infancia cuyo punto en la historia, depende de nuestra elección al final de la primera entrega. Y es que justo aquí, es donde Reunion saca pecho y se desmarca del resto de entregas. Nuestras elecciones al principio de la partida determinarán muchos sucesos durante la trama, más que en ninguna otra obra del estudio. De este modo, podemos asegurar que Reunion es la entrega de la saga donde las elecciones influyen más que nunca, por lo que factores como la rejugabilidad estás más que aseguradas.
Si bien es cierto, la duración del juego está más que ajustada en los márgenes de la franquicia (8 horas), aquí rompe con todo lo conocido y tenemos más finales que nunca. Pese a que habitualmente, la única decisión que importaba hasta el momento era la decisión final, ahora todo lo que hagamos influirá en la trama: el incendio, el destino de Chloe, la relación entre las chicas… todo.
La importancia de retroceder en el tiempo

Tal y como vimos en el análisis de Double Exposure, el poder de cambiar de dimensión tenía algunos pros importantes, como poder ver dos líneas temporales a la vez. Sin embargo, también corría algunos riesgos, como la tremenda necesidad de revisar dos escenarios de forma consecutiva, lo cual se hacía demasiado tedioso a la larga.
Aquí, recuperamos la mecánica más clásica de la primera entrega, rebobinar en el tiempo. Esto tiene diferentes usos, como permitirnos cambiar de elección durante una conversación. Hay muchos otros importantes, como permitirnos llegar a los sitios antes de que algo ocurra, algo que funcionó muy bien en su origen para Max y que no debería haber «olvidado».
En este sentido, se nota la necesidad del estudio en recular sus decisiones con respecto a Double Exposure, aunque no es el único elemento donde han echado la vista atrás. Pese a que Max nunca había olvidado a Chloe, carecía prácticamente de importancia durante DE. En Reunion, Max la recuerda constantemente, hasta que mágicamente, vuelve a formar parte de la aventura.
El estudio ha justificado su regreso en base a los sucesos de DE, y lo cierto es que es bastante convincente. A nosotros nos ha convencido por varios motivos, siendo el principal de ello que deseábamos un final en el que pudieran estar juntas sin que eso implique la destrucción de Arcadia Bay. Dependerá por completo de vosotros lograr que esto suceda, buena suerte.
Menos acción de la que nos gustaría pero un buen desarrollo de los personajes

Once años después del lanzamiento del original, el primer Life is Strange nos sigue pareciendo la entrega más redonda en muchos sentidos, siendo el desarrollo de la trama, el más absoluto. Reunion ha abandonado el desarrollo por capítulos, por lo que la trama avanza de forma más uniforme, pero con menos momentos de tensión.
Aún así, el desarrollo es bastante completo, y el hecho de controlar a ambas heroínas, ayudan a no caer en la sensación de ser repetitivo. Si bien es cierto, muchas de las situaciones se resuelven hablando, nos ha parecido de las entregas con mejor desarrollo en muchos sentidos.
Por sacarle alguna pega, abusa de la repetición de escenarios, en especial si jugamos a DE, ya que el 90% de los escenarios han salido de esta entrega. Si bien es cierto, hay pequeños cambios, no podemos evitar caer en la repetición, y aquí se nota el esfuerzo del estudio por ahorrar recursos en vez de buscar una ubicación nueva.
Una evolución técnica de la saga que se vuelve más preciosa que nunca

Pese a aprovechar muchos entornos y modelados de Double Expesure, aquí hemos visto una evolución gráfica de la saga, donde sin duda el elemento que más ha mejorado, ha sido la expresión facial. Tanto los movimientos y cambios de emociones en la cara como la sincronización labial, parece haber ganado peso para los creadores de la saga, cosa que hemos notado mucho al jugar.
El juego se ve precioso, con algunas texturas muy realistas, pero sin olvidar los orígenes más animados de la franquicia, como el pelo. Por otra parte, estamos ante una aventura narrativa, por lo que la tasa de fotogramas carece prácticamente de importancia, pese a ser bastante importante.
A la toma de decisiones que afectan a la trama, deberíamos sumarle otros elementos que añaden variedad al asunto, como la búsqueda de coleccionables. Con ambas protagonistas, se obtienen prácticamente de la misma forma, aunque recordad que estaremos mucho más tiempo acompañando a Max que a Chloe.
Life is Strange no sería nada sin su historia, cargada de dilemas y decisiones morales, pero no es el único pilar sobre el que se apoya. La banda sonora, forma parte de la saga, música de corte indie que siempre causa un efecto melancólico en cada escena. No nos extrañaría en absoluto que muchos jugadores la busquen en bucle tras terminar la aventura, os avisamos de que es bastante adictiva.
Conclusiones finales | Análisis Life is Strange Reunion


Tras todo lo vivido, Square Enix y Deck Nine han conseguido algo que no era nada sencillo: cerrar una historia que lleva años acompañándonos con una entrega que mira constantemente al pasado, pero sin dejar de intentar avanzar. Life is Strange: Reunion no es perfecto, ni pretende serlo, pero sí se siente como ese último abrazo a unos personajes que ya forman parte de nosotros.
La vuelta a las raíces, con el rebobinado como mecánica central y el foco absoluto en la relación entre Max Caulfield y Chloe Price, funciona. Funciona porque entiende qué hizo grande a la saga, y porque pone nuestras decisiones en el centro de todo como nunca antes. Aquí, cada elección pesa, cada diálogo cuenta, y cada pequeño gesto puede cambiarlo todo.
Puede que le falte algo más de riesgo, que abuse de escenarios conocidos o que no alcance las cotas del original, pero cuando acierta, lo hace con mucha fuerza. En especial en lo emocional, donde sigue siendo capaz de tocarnos como pocas aventuras narrativas consiguen.
Reunion no es solo un cierre, es una despedida. Y como toda despedida, tiene algo de imperfecta, pero también de inolvidable. Una saga que ha formado parte de nuestras vidas durante más de once años, y que merecíamos cerrar de una forma tan digna como esta.


- La relación de Max y Chloe, nos hace sentir como en la primera entrega.
- Poder cambiar de personaje aporta variedad y le da carisma.
- Las decisiones afectan desde el principio hasta el final de la aventra.

- Se repiten muchos escenarios de la anterior entrega.
- Faltan capítulos con algo más de acción.