Lazy Bear Games está de vuelta con más zombis, más enterrios, más humor ácido y más locuras que nunca. Así es, ya he jugado al nuevo Graveyard Keeper 2 y la verdad es que no podía estar más contento con traeros el análisis sobre lo que tinyBuild (editora) nos ha ofrecido con esta nueva entrega del simulador de cementerios más loco del mercado.
Allá en su origen muchos lo definieron como el Stardew Valley de los camposantos. Ya por aquel entonces era una comparativa muy injusta, pues reducir tremendo juego a un «es como este, pero en una necrópolis» era quedarse muy corto. En 2018 ya era algo muy cierto. En 2026 lo es incluso más, pues esta nueva entrega es una versión muy mejorada de lo que ya nos ofrecieron allá en su momento.
Si jugaste al primer Graveyard Keeper, permíteme decirte que sigue siendo más de lo mismo, pero mejor, y con más contenido. La mayor parte de sus errores han sido subsanados y mejorados, dándonos entornos de trabajo mucho más amplios, un menú de misiones mucho más intuitivo, un sistema de optimización disponible casi desde el principio y otras muchas novedades.
Así pues, podríamos decir que Graveyard Keeper 2 no solo recoge el testigo del primer juego, sino que aúna buena parte de las mecánicas que se fueron incorporando en sus DLC para hacer una base mucho más sólida desde el primer día. Por supuesto, las cosas no acaban ahí, y es que el estudio ha llegado incluso más lejos.
Análisis de Graveyard Keeper 2
De buenas a primeras, si no conoces el juego, puedo decirte que lo que te vas a encontrar es un título de gestión y simulación en el que tendrás que llevar un cementerio. Asimismo, y a diferencia del primer juego, aquí también serás el responsable de reflotar un pueblo casi desierto después de que una epidemia de zombis lo haya arrasado todo.

Directamente conectado al primer juego a través de una narrativa que divide ambos juegos en dos líneas de tiempo paralelas, aquí nos encontramos con un hombre al que le arrancaron la vida de las manos en un accidente de tráfico que le alejó de su amada. Eso no ha cambiado, pero aquí fue la inquisición quien le encontró.
Si jugaste al primer GK, sabrás que es una diferencia muy notable. Si no lo hiciste, no te preocupes: no tienes que haber jugado al primero para disfrutar del segundo. Hay cameos y curiosidades que quizá no entiendas, pero es totalmente disfrutable. La experiencia no cambia en lo más mínimo más allá de las sonrisas de nostalgia que se te puedan escapar.
Y es que la historia es paralela, en efecto, pero no se entrecruza de manera tan fuerte como para que seas incapaz de continuar con la historia sin saber qué ocurrió en ese otro lado. Dicho esto, y ya dejando las comparativas y referencias al Keeper original, vamos con lo que este magnífico juego nos ofrece.
De vuelta al cementerio más bonito de la industria

Además de un apartado gráfico tipo pixel-art precioso con una personalidad tremenda, Graveyard Keeper 2 nos permite gestionar un cementerio mientras desarrollamos nuestra actividad de mil y una maneras diferentes. Con varios árboles de habilidades gigantescos que te mantendrán ocupado durante decenas de horas, divide su gameplay en varios apartados.
El primero es el camposanto, el cual tendremos que ir mejorando poco a poco a través de lápidas y decoraciones de cada vez mayor calidad. La gracia está en que, además de poder hacer que los difuntos descansen en mejores lugares, podemos trastear con sus cadáveres para retirar sus restos menos agraciados para así aumentar la calidad del entierro.
Sí, puedes quitarle la grasa, la sangre o el hígado, aunque en algunos casos será demasiado complicado como para que lo hagas bien… a la primera. Como enterrador irás adquiriendo nuevos conocimientos mediante ese árbol de habilidades del que ya os hablé, pudiendo profundizar tanto en distintas ramas.

Es algo que es mucho más divertido de lo que parece, y tiene su componente de riesgo-recompensa. Habrá ocasiones en las que una sola parte del cuerpo te hará sudar porque empeora mucho la calidad del cuerpo (se mide en calaveras rojas y blancas). Si se lo quitas bien, subirá de calidad, pero si fallas… Bueno, ahí puedes hacer que sea incluso peor.
A trompazos contra los zombis
Todo depende de lo que quieras hacer. Y mientras, pues tendrás que ir cavando tumbas, preparando lápidas y creando parterres para que la cosa sea cada vez más bonita. Por supuesto, no estarás solo, y es que Graveyard Keeper 2 ha convertido a los zombis en el eje de muchas de sus historias.
La ciudad que está al lado de tu cementerio está plagada de no muertos sedientos de sangre, pero es que estos también se pueden convertir en tu mano de obra barata. O gratis. Así es. Al igual que otros juegos de gestión, puedes automatizar un montón de procesos utilizando a estos seres de piel verdácea mientras tú te dedicas a enterrar con la espada a los que se han quedado en la ciudad.

Con un sistema de combate muy simple, pero mejor que el del juego original, te dedicarás a destrozar a cuanto no muerto se plante ante ti mientras te equipas una armadura y repartes estopa con tu espada junto a otros caballeros… o zombis. Sí, estos también pueden ayudarte y hasta los podrás equipar.
Por lo tanto, Graveyard Keeper 2 ya no es un simulador de cementerios: es un gestor mucho más amplio que abarca combate, ciudades y cementerios. Por eso digo que compararlo con Stardew Valley es una tontería: se parecen solo en la base propia de todo este tipo de juegos, pero la propuesta es muy diferente.
Un juego con carisma y mucho humor
Además, sería quitarle toda la personalidad a un estudio (Lazy Bear Games) que se destaca precisamente por el carisma de sus juegos. Salgan mejor o peor, se nota que son suyos. Tienen un sentido del humor bastante bizarro y una manera de estructurar sus escenarios muy propia. Su estética es suya y de nadie más.

No se siente como un juego genérico. Todo sea dicho, sí que bebe de otros gestores del mercado, ya que los mecanismos de automatización que trae son bastante conocidos. Cambia la forma de verlo, ya que es mediante zombis que trabajan, pero en esencia es lo mismo. Trae correderas que mueven objetos solos, inventarios, etc.
El caso es que funciona bastante bien. Todo sea dicho, la curva de entrada sigue siendo compleja. Aunque es más accesible que el primer GK, continúa siendo un juego al que cuesta entrar por toda la información que trae. Hay muchas cosas diferentes que se pueden hacer más allá de la típica pesca o agricultura.
Y aunque todo está muy bien hilado y no se llega a quedar corto, es tanto que acaba siendo denso. Especialmente si no has jugado antes. A mí no me costó tanto porque ya estaba muy versado en el primer juego, pero aun así tuve que tirar de apuntes y hemeroteca; me costó hacerme de nuevo a todo lo que propone.
Graveyard Keeper 2 no es perfecto, pero sí es muy buen juego


Eso, junto a una interfaz que sigue sin ser todo lo cómoda que podría, son sus mayores defectos. Pero también hay mejoras más allá del contenido. Ahora el juego está doblado, el estilo está más definido y la visual es más notable. La paleta de colores está mejor implementada y las señales audiovisuales se entienden mejor.
También es cierto que al agregar la parte de defensa del pueblo a lo tower defense con un personaje en movimiento se pierde parte de esa esencia de gestor total, puesto que dedica muchos de sus recursos al combate, pero en este caso diría que ha funcionado. Se siente bien, pero quizá no guste a quien buscaba un simulador más clásico.
A mí sí que me ha gustado, ya que tenemos un gestor de cementerios con automatización en el que podremos hacer crecer una villa, incluyendo mejoras de edificios, mientras la fortificamos y organizamos/lideramos sus defensas. Además, ayudar a la aldea (siempre con ese humor tan suyo) no es solo por amor al arte: trae beneficios.

Así pues, trae un complejo pero bien refinado sistema en el que todo acaba trayendo beneficios, obligándote a decidir dónde quieres poner primero tus esfuerzos. Esta parte funciona muy bien. Es, sin duda, su corazón, siendo el combate y la defensa un complemento de recorrido.
Una de zombis, por favor
Lo único malo es que es cierto que el combate se siente un poco tosco. Ha mejorado, pero los movimientos siguen siendo… Las animaciones no destacan y la sensación de que solo estás aporreando el botón de golpear como un loco está ahí. Le falta algo más de variedad.
Sé que no pretende ser una aventura de acción, pero si le metes algo así, lo ideal es darle más recorrido. No te voy a pedir ni un rogue ni un hack and slash, pero tampoco una sección en donde los movimientos están tan cerrados que hasta se siente algo mecánico. Sea como fuere, no quiero que se malentienda: me sigue pareciendo un juegazo.

He disfrutado como un enano de Graveyard Keeper 2 incluso aun cuando he tenido algún que otro problema técnico menor. En esencia, sigue siendo el juego de siempre, pero de más calidad y con muchas más opciones. A título personal, no solo me ha gustado: me ha encantado.
Tanto que le voy a seguir dedicando muchas más horas. Aunque se podría decir que he superado la campaña principal, me quedan decenas de cosas por hacer, y es que el juego no se acaba ahí. Completarlo todo te pedirá muchas horas de juego, y me encanta. Además, hay bastantes secundarias, por lo que hay diferentes contenidos.
Graveyard Keeper 2: conclusiones
Si me preguntan a mí, diré que Graveyard Keeper 2 es un gran juego que encantará a los fans de la gestión y la simulación por ofrecer algo poco habitual en lo que respecta al concepto. ¿Cuántos juegos de cementerios buenos conoces? Yo ninguno. Quizá los haya, pero este es el único que me ha dejado tan buenas sensaciones.
Además, por los 19,99 euros que cuesta (está de oferta hasta el día de su lanzamiento en Steam, puesto que luego costará 24,99 euros) merece mucho la pena. Y si no estás seguro, déjame decirte que está completamente localizado al español y que, además, cuenta con una demo en la que serás capaz de ver de manera muy precisa qué es capaz de ofrecer.
Si no estás seguro después de leer mi análisis de Graveyard Keeper 2, no se me ocurre mejor manera de tomar una decisión que probarlo tú mismo. Y no, no será exclusivo de PC. También saldrá en PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2. Ahora, si me disculpáis, me vuelvo a mi cementerio, que creo que me he dejado al zombi encendido.


- Un sistema de gestión enorme y muy bien conectado.
- Muchísimas opciones para desarrollar el cementerio.
- Los zombis aportan una automatización muy divertida.
- La personalidad y el humor siguen siendo excelentes.
- Un apartado pixel-art precioso y con mucha personalidad.
- La defensa y crecimiento de la villa funcionan muy bien.
- Muchísimo contenido para disfrutar durante decenas de horas.

- El combate sigue siendo algo tosco y poco variado.
- La curva de entrada continúa siendo bastante exigente.
- La interfaz todavía podría ser mucho más cómoda.