Tras mucho tiempo esperando, Square Enix ha escuchado nuestras plegarias y Final Fantasy Tactics – The Ivalice Chronicles ya está disponible en el mercado y tenemos listo nuestro análisis. Y es que en nuestro afán de poder disfrutar de toda la franquicia en sistemas actuales, nos llega una de las entregas más míticas de PSOne.
Nos encontramos ante la primera entrega TRPG de la franquicia, que dio lugar a una subsaga de hasta tres partes, las tres ambientadas en el mismo universo. Como su propio nombre indica, volvemos a Ivalice, donde también se desarrolla la doceava entrega numérica de la franquicia (e incluso otros juegos), aunque en un marco temporal diferente.
Un sistema de combate potente y único en la franquicia, que combina lo mejor del rol táctico con el sistema de oficios de la franquicia. Una historia donde los personajes crecen y se desarrollan, pero con muchos elementos bélicos donde vemos la peor cara de la guerra. Y muchas mejoras jugables que nos invitan a rejugar a una de las entregas más queridas de esta franquicia. Os lo contamos.
Análisis de Final Fantasy Tactics – The Ivalice Chronicles: regresa la guerra de los leones
La guerra de Ivalice con los reinos vecinos está agotando los recursos y paciencia de toda la clase política, donde la corrupción, la delincuencia y el hambre merma toda esperanza de vida. Y es que tras un corto periodo de paz, una nueva guerra civil por un trono vacío, asoma en el horizonte.
El protagonista, Ramza Beoulve, hijo menor de una familia noble de caballeros, se ve atrapado en este conflicto mientras intenta permanecer fiel a sus ideales de justicia. Sin embargo, no tardará en descubrir una oscura trama que implica a la misma iglesia en su afán por resucitar a un demonio. Para colmo, Ramza también se enfrentará a la traición de su mejor amigo, Delita, que quedará injustamente recordado como un héroe mientras nuestro protagonista queda eliminado de los anales de la historia.
Frente a las aventuras épicas más luminosas de la saga principal, aquí se apuesta por una narrativa oscura, madura y cargada de intrigas. Este enfoque político se mantiene con toda su fuerza en The Ivalice Chronicles. La trama sigue siendo tan vigente como lo era hace décadas, con personajes que no son héroes o villanos absolutos, sino piezas de un tablero donde el poder y la ambición dictan las reglas.
Esto no solo lo convirtió en una de las entregas más oscuras de toda la franquicia, también en la más atractiva para quienes buscaran algo menos enfocado en la fantasía. De hecho, argumentalmente guarda mucho parecido con una saga hermana, Tactics Ogre, la cual si podemos disfrutar en español…
Una experiencia larga, con mucho enganche y nuevas opciones de dificultad

La campaña principal puede alargarse entre 40 y 50 horas, dependiendo del estilo de juego y de cuánto quieras completar. Pero lo que realmente engancha es la posibilidad de rejugar misiones, probar nuevas combinaciones de oficios y experimentar con estrategias diferentes. La rejugabilidad es enorme, y el juego se presta a revisitar batallas una y otra vez con enfoques distintos.
Desbloquear todos los roles (y créeme, vas a querer hacerlo) sumará un buen puñado de horas. Si aspiras a obtener el 100% del juego y con ello el correspondiente logro/platino, se te puede subir hasta las 70 horas. Y para colmo, entre los nuevos añadidos, encontramos hasta tres modos de dificultad. Mientras que el más fácil de ellos busca enfocarse en completar solo la trama, con el más difícil nos enfrentaremos a todo un reto inédito en esta subsaga táctica.
Un apartado jugable tan profundo como único que mezcla lo mejor de dos universos distintos

El sistema de oficios sigue siendo uno de los mayores atractivos. Guerreros, magos, arqueros, ninjas, invocadores… la cantidad de clases disponibles es enorme, y muchas se desbloquean tras cumplir requisitos previos. Esto crea un sentido de progresión muy adictivo: entrenar a un personaje en ciertos oficios para desbloquear otros más avanzados es tan satisfactorio hoy como lo era en los noventa.
La libertad para personalizar al escuadrón permite experimentar con cientos de combinaciones, y cada combate se convierte en un rompecabezas táctico distinto. No se trata solo de llevar al grupo más fuerte, sino de adaptarlo a la topografía, a los enemigos y a la misión. Esa exigencia convierte cada victoria en un triunfo ganado con cabeza, no solo con nivel. Aunque eso no quita que prepararse bien sea crucial antes de cada contienda, os avisamos.
Como hándicap, el rol táctico por turnos es lento y algo tedioso a día de hoy, siendo una opción más lenta frente a los turnos tradicionales. Sin embargo, gracias a las mejoras de calidad de vida que ha recibido la revisión, todo puede agilizarse. Combates más cortos pero igualmente llenos de acción es posible. Aunque ya os avisamos, estamos ante un título donde la planificación es crucial, y donde en un solo turno puedes darte por perdido.
Grandes mejoras en su calidad de vida con dos modos de juego diferentes

Una de las propuestas más interesantes de esta edición es que permite escoger entre dos modos. El modo Clásico ofrece la experiencia casi idéntica al título de la primera PlayStation, con sprites y animaciones tal cual se recuerdan, pero con algunos retoques mínimos de traducción y pulido técnico. Por otro lado, el modo Mejorado es donde de verdad se perciben los cambios: texturas más limpias, colores más definidos, efectos visuales que actualizan magias e invocaciones, sombras que aportan más vida a los escenarios y, sobre todo, una interfaz más clara y cómoda.
Uno de los puntos que más se agradecen son las mejoras de calidad de vida. El juego ahora permite acelerar la velocidad de los combates, lo que reduce considerablemente la espera entre animaciones. También incluye autoguardado, algo impensable en su día, y la posibilidad de elegir entre diferentes niveles de dificultad.
La interfaz también ha recibido un buen repaso: ahora resulta más fácil ver el orden de turnos, los efectos de habilidades o la influencia del terreno. La cámara se ha vuelto más flexible, lo que ayuda a planificar con claridad incluso en mapas con estructuras elevadas.
Uno de los añadidos que nos ha encantado, es que ahora junto a cada unidad aparece el número de turnos que le faltan antes de volver a actuar. De este modo, podemos controlar mucho mejor el flujo de batalla, ayudando también a la planificación de la misma.
Un apartado técnico precioso y mejorado, pero sin grandes alardes

No estamos ante un rediseño gráfico radical como el de otros remakes recientes, pero sí ante un lavado de cara coherente. La estética sigue siendo retro y reconocible, lo que encantará a los nostálgicos, pero con el suficiente brillo como para no sentirse anticuada en pantallas actuales.
Aunque no es un espectáculo gráfico, el trabajo visual cumple con lo que promete. Los sprites han sido limpiados, los efectos mágicos resultan mucho más vistosos y las animaciones de invocaciones han ganado espectacularidad. Los escenarios, por su parte, conservan ese aire de diorama táctico que sigue siendo encantador.
La música, reinterpretada para esta edición, mantiene intacta la esencia de Hitoshi Sakimoto y Masaharu Iwata. Los temas de batalla, solemnes y épicos, encajan perfectamente con la intensidad de cada encuentro. Las voces añadidas, por su parte, refuerzan las escenas clave sin alterar la identidad original. Además, han contado con un gran elenco para la ocasión, donde podemos encontrar al ya mítico Ben Starr.
Controversia por la ausencia de textos en español, y nuestra opinión al respecto

La traducción al inglés ha sido revisada para pulir expresiones, y se han añadido voces en japonés e inglés que aportan una capa de dramatismo extra. Eso sí, la ausencia de textos en español es un punto débil para quienes no dominan bien otros idiomas, porque el estilo narrativo emplea un lenguaje denso y arcaico.
Esto ha causado bastante ruido en la comunidad hispana del juego, pues en absoluto estamos ante una entrega menor de la saga, que además llega en pleno 2025 y con un precio elevado. Que un juego tan narrativo y con un guion denso llegue sin soporte en uno de los idiomas más hablados del mundo resulta contradictorio y, para muchos jugadores hispanohablantes, casi un desprecio.
El impacto es mayor porque no se trata de un juego de acción directa donde la historia pueda pasarse por alto: aquí el peso está en diálogos cargados de intriga política, en documentos que explican el trasfondo de Ivalice y en un estilo literario bastante enrevesado, casi arcaico. Requiere un dominio sólido del inglés, y no todo el público tiene ese nivel. En la práctica, mucha gente se queda fuera.
Sin embargo, contamos con algunas esquirlas de luz en el horizonte. Y es que desde la misma Square Enix, el director del proyecto está haciendo su mejor esfuerzo para que podamos disfrutarlo localizado a nuestro idioma. De este modo, el gran Yasumi Matsuno, ha confesado hasta en dos ocasiones estar luchando por ella. La más reciente, el mismo día de la llegada del juego, donde nos pide paciencia con su llegada.
Por otra parte, nos encontramos en una época en la que los juegos ya no se desarrollan de la misma forma que antes. Hoy en día, la localización de un título puede llegar a posteriori de lanzamiento del mismo, siendo un referente importante la misma Capcom.
Como hemos dicho y a modo personal, que un juego tan argumental llegue en inglés, puede estropear la experiencia de muchos jugadores. Aún así, consideramos que es una entrega que merece y debe ser jugada a poco que te guste el género, no existe nada mejor.
Análisis de Final Fantasy Tactics The Ivalice Chronicles: conclusiones finales


Final Fantasy Tactics: The Ivalice Chronicles es mucho más que un ejercicio de nostalgia. Es la demostración de que una buena idea, bien ejecutada, puede trascender generaciones. Su profundidad estratégica, su historia cargada de matices y su capacidad para atrapar al jugador siguen siendo tan vigentes hoy como hace casi treinta años.
No es perfecto, y sus carencias son evidentes: una localización limitada, la falta de algunos extras y un aspecto técnico que podría haber sido más ambicioso. Pero todo eso palidece frente a la experiencia global. Si alguna vez te intrigó este clásico o si eres amante de los RPG tácticos, este regreso es una oportunidad imperdible.
Una obra que no solo rinde culto a los fanáticos del rol de Square Enix, sino también a quienes buscan algo más maduro y oscuro. Algo que quizás solo supo imitar la decimosexta entrega numérica de la saga, pero sin perder el enfoque tan maravilloso de sus combates por turnos. En pocas palabras, un título muy necesario en nuestras bibliotecas.


- Las mejoras en la calidad de vida son muy acertadas, con combates más ágiles y vistosos.
- Uno de los mejores juegos de rol japonés que existen por fin en sistemas actuales.
- Su trama tan bien elaborada, oscura y sin héroes bien definidos, pero con todo el encanto de Final Fantasy.
- Mucha libertad de personalización en los combates.
- Podemos disfrutar también de la versión clásica del original.

- La falta de textos en español puede ser un obstáculo para muchos.
- Faltan algunos contenidos de la versión de PSP.
- Algunos oficios nuevos o más mejoras visuales no le habría venido mal.