Un juego indispensable para los amantes del terror.
El mes de marzo nunca había sido tan terrorífico, y es que sin con Requiem ya lo pasamos mal, prepararos con lo que se viene en Fatal Frame 2 – Crimson Butterfly Remake, del que hoy os traemos nuestro análisis. No en broma os diremos, que estamos ante uno de los títulos más terroríficos del catálogo actual de consolas. Y es que ya lo conozcas por Fatal Frame como por Project Zero (su nombre original en occidente) esta franquicia sabe muy bien como asustar.
En pleno apogeo de las fotos selfies, donde todo el mundo tiene capacidad de fotografiar con su dispositivo móvil, Koei Tecmo ha decidido apostar por las cámaras antiguas, cuyo resultado es inigualable. Y es que donde muchos apuestan por los shooter de acción cargados de tiros, nosotros vamos a acabar con los fantasmas a base de fotos.
Ya fuera de bromas, os diremos que estamos ante un título cargado de suspense y muchos sustos imprevistos. Una aventura que quiere hacernos sentir desprotegidos, pero que a la vez nos da la opción de defendernos. Una de esas historias que es mejor que juguéis de noche y con toda la casa en silencio, aún a riesgo de no poder dormir en un mes. Os lo contamos.
La historia de las gemelas y la mariposa carmesí se repite: análisis Fatal Frame 2 – Crimson Butterfly Remake

Seguiremos la historia de Mio y Mayu Amakura, dos hermanas gemelas que mientras rememoraban su niñez en el bosque, acaban encerradas en una antigua aldea abandonada. Aquí, descubrirán que su condición como hermanas monocigóticas es bastante más especial de lo que parece, y que además, no podrán escapar de la aldea por las buenas, donde todo el que pone sus pies aquí, acaba muriendo buscando una salida.
La ambientación del título es sin lugar a duda el caldo de cultivo perfecto donde se desarrolla esta trama. Una ciudad atrapada en un pasado muy lejano donde la noche es eterna, y en cada calle y esquina nos espera un desafío. En nuestros primeros pasos en esta historia, daremos con la Cámara Oscura, cuyo poder oculto permite no solo ver a espíritus malignos, sino también exorcizarlos gracias al flash de la cámara.
Como si de un arma de fuego se tratase, con ella podremos abrirnos pasos y devolver la paz a los que por algún motivo, siguen arraigados a este mundo. Centrándonos más en la historia, os confirmamos que hay varios giros de guion, pero siempre poniendo como foco a las dos hermanas, que parecen llevar la misma maldición encima que los habitantes de la aldea. Sin embargo, no hay discrepancias ni grandes añadidos comparado con la historia original, pasando en ocasiones más por una remasterización que por un remake.
De hecho, hay secciones jugables omitidas, muy breves, eso si, pero eliminadas por algún motivo. Aún así la duración se nos ha disparado hasta las 13 horas yendo con mucha calma, pero sin ser completistas. Y es que de las tareas secundarias también tenemos mucho de que hablar…
Un pueblo fantasmagórico con muchas historias que contarte

Si bien es cierto, las últimas entregas de la serie se caracterizan por su linealidad, estamos ante la que posiblemente sea la entrega más abierta de toda la saga. No nos malinterpretéis, los escenarios siguen siendo pasilleros, aunque también algo laberínticos y repletos de esquinas traicioneras. El caso es, que tan pronto como lleguemos al segundo capítulo de la trama tendremos libertad para movernos por las primeras secciones de la aldea.
A medida que avancemos en la trama, también desbloquearemos misiones secundarias, hasta un total de dieciséis. Estas nos ponen muy en contexto de las desventuras de la gente que se ha perdido al llegar a la aldea, pero también de sus lugareños, profundizando muchísimo en el lore. Además, muchas de ellas están conectadas, por lo que debemos completar una antes de dar pie a la siguiente.
Su introducción en la aventura está muy bien adaptada, y se desbloquean a un ritmo muy regular, por lo que podemos alternar estas misiones con la trama. Completarlas es más que recomendado, ya que nos permitirá conseguir interesantes piezas de equipo, pero también suponen un desafío bastante alto por sus jefes, avisados quedáis.
Estas misiones nos hará desviarnos en más de una ocasión por las callejuelas de la aldea, aunque no será lo único que podamos hacer. Hay infinidad de coleccionables; entre documentos, fotos a espíritus atrapados y otros quehaceres, más de 400 si contamos bien. Por supuesto el juego no está pensado para que nos hagamos con todo, pero si para que disfrutemos explorando mientras pasamos auténtico terror. Eso sí, vais a por el 100% y el platino, preparad una buena guía.
Ni los cazafantasmas se lo pasaban tan bien exorcizando

Volviendo al plato fuerte, la jugabilidad casi podría considerarse como única a día de hoy. Mientras que el movimiento del personaje ha recibido grandes mejoras respecto al predecesor, la cámara mantiene su esencia en primera persona. Con ella, enfocaremos a los espíritus que nos ataquen, teniendo siempre en cuenta que dependiendo del tipo de carrete que usemos, habrá tiempo de carga entre foto y foto.
Por esto, deberemos buscar siempre el mejor momento para disparar con la cámara, ya que de esto, también dependerá el daño que realicemos. Lo sumamente ideal, es aprovechar siempre cuando el fantasma va a atacarnos, ese momento de máxima tensión que rivaliza con los parrys, es la mejor ocasión para hacer que retroceda. Así, nuestra cámara irá cargando la siguiente foto, y podremos movernos por el escenario esperando a la mejor ocasión.
Sin embargo a medida que avanzamos, los espíritus se vuelven más esquivos, y mantenerlos en el foco será el mayor desafío al que nos enfrentaremos. Aún así, tendremos pistas en la pantalla, que nos ayudarán a situar al fantasma antes de que pueda atacarnos. Lógicamente, no faltan los jefes, y los enemigos normales ya de por sí son largos de combatir. Ni en dificultades más bajas, caen con pocas fotos, por lo que los combates suelen ser largos. Para esto el juego introduce varias mecánicas, como los tipos de carrete. Estos son el equivalente a las balas de las armas, y dependiendo de este, podremos hacer más daño o tener tiempos de carga más cortos.
Hay muchos tipos de fantasmas, y los enfrentamientos contra jefes abundan, contando con movimientos únicos que nos conviene aprender. Pese a ser un juego muy enfocado en el terror y asustarnos, nos hace comprender que también podemos defendernos, y que huir raramente es una opción.
Sigilo y cuidado, dos pilares fundamentales para sobrevivir

Desde el principio de la historia contaremos con la ayuda de una linterna. Esta no solo nos ayudará a ver mejor, sino también a encontrar objetos repartidos por todos los escenarios. Si al pasar por una zona en la que hay un objeto, la iluminamos con la linterna, este se hará visible y podremos cogerlo. Esto tiene un ligero inconveniente, y es que los enemigos nos detectarán con más facilidad si la usamos, por lo que habrá ocasiones en la que preferiremos tenerla apagada.
El sigilo también se suma a la aventura, ya que algunos enemigos patrullan por las zonas de la aldea, y evitar el enfrentamiento, está en nuestra mano. Apagar la linterna no es la única forma de darles esquinazo, ir agachada y ocultarnos tras murales como en la imagen, es otra opción muy recomendable, sobre todo cuando deambulan en grupos grandes. Esto es muy recomendado, pues como os dijimos, los enemigos son una gastadera de recursos, pero siempre podemos elegir como afrontar la situación.
Y hablando de recursos, el juego cuenta con su propia mecánica para obtenerlos más allá de apuntarlos con la linterna para revelar su ubicación. En ocasiones, nuestra protagonista tendrá que agacharse y estirar el brazo para poder cogerlos, el problema es que algunos espíritus podrían aprovechar la ocasión para pillarnos desprevenidos y atacarnos. Tendremos que ser cuidadosos con esta mecánica, y pulsar el botón de acción al menos indicio de ataque.
Sin duda esta mecánica nos ha parecido muy atractiva, ya que ayuda a mantener la tensión al no estar tranquilos ni mientras recogemos objetos. Por si fuera poco, también se aplica cuando abrimos algunas puertas, por lo que siempre tenemos que estar bien atentos a la pantalla. De este modo, la exploración se apoya mucho en el suspense, convirtiéndolo en un título único.
Mecánicas nuevas en una aventura, no tan nueva

Vamos a centrarnos en los cambios introducidos para esta aventura. En primer lugar, destacar que la jugabilidad es muy más profunda, recibiendo mejoras en la cámara, que ahora es más accesible en cuanto ayudas. Por otra parte, se han añadido movimientos de esquive, para mejorar los combates, y la posibilidad de cambiar el filtro de la cámara, que añade una cama más de estrategia.
Por cierto, si se nos acaba la barra de energía espiritual (al recibir muchos ataques enemigos) estos podrán hacernos presa al tirarnos al suelo. En este momento tendremos que ser rápidos apuntándoles y fotografiándolos, ya que nos mermarán bastante la salud. Además, si nos pasamos fotografiando a los fantasmas fuera de su ratio de ataque, entrarán en una especie de estado de furia, donde recuperarán salud y se volverán mucho más peligrosos. A parte, estos momentos se vuelven especialmente tensos, también por la banda sonora, sin duda han matizado muchísimo en crear situaciones de terror.
Muchas de las tareas secundarias son nuevas también en esta trama, sumando horas de duración, aunque en general, la historia no ha sufrido grandes cambios. Lo que si nos pilla de nuevas, es el Nuevo Juego +, que nos permite no solo empezar con parte del equipo que ya teníamos, sino que también nos permite desbloquear un nuevo final. Eso sí, hay que completar el juego en el nuevo modo de dificultad, Pesadilla, que hace bastantes honores a su nombre.
Gráficamente necesitamos dormir con la luz encendida

Si bien es cierto, sus nuevas mecánicas se han enfocado en aumentar la tensión y la sensación de terror, otro elemento que ayudado mucho a que necesitemos ir a terapia ha sido el apartado gráfico. Técnicamente se ve espectacular, con una sensación de detalle que eleva la inmersión a extremos nunca vistos en la saga. No solo nos hemos sentido parte de la aldea, sino que el nivel de detalle es tan alto que nos hemos sentido bendecidos en cada frame.
Las animaciones faciales tanto de los espíritus como de los personajes se ha elevado para favorecer la sensación de horror, un trabajazo digno de elogio. Si tuviéramos que buscar una pega, se han pasado con el filtro de granulado, que si bien es cierto, ayuda a la inmersión, nos ha parecido algo exagerado por momentos.
Por suerte, compensa con la estabilidad de fotogramas, incluso en situaciones más comprometidas, donde la precisión y la acción son más necesarias que nunca. Aunque donde hace grandes alardes es a nivel de efectos sonoros, estos irrumpen con fuerza en la tranquilidad y el silencio de cada escenario. Cada paso que damos, como chirría la madera, los elementos que se mueven por sorpresa, es una maravilla acústica y visual, un gran salto para la franquicia.
Aunque la banda sonora pasa desapercibida para dar más sensación de inmersión con zonas silenciosas, no está ausente del todo. En los momentos que los fantasmas se vuelven más agresivos, arranca con fuerza, ayudando a sentirnos más indefensos, tiene tela. Además, llega con audio en inglés y japonés, pudiendo elegir como queremos disfrutar de la historia. Dada la estética y ambientación, nosotros aconsejamos enormemente jugar con voces en japonés. Respecto a los subtítulos, por fin la saga vuelve a llegar localizada al castellano, y con sobresaliente.
Conclusiones finales | Análisis Fatal Frame 2 – Crimson Butterfly Remake


Fatal Frame 2: Crimson Butterfly Remake es más que una clara evolución de las últimas entregas de la saga, que abandona su jugabilidad arcade para volver a las raíces de la franquicia. Mucho más allá de un apartado gráfico renovado, también es digno de elogios por las nuevas mecánicas introducidas para potenciar el terror, y lo consigue con honores.
Comprendemos que esta entrega haya sido la elegida para hacer el remake dado que, a nuestro parecer también es la mejor de la franquicia. Ahora es mucho más sobresaliente, con mucha más tensión y elementos que potencian el terror en cada momento. Si bien es cierto, la historia no ha sufrido grandes cambios, si lo ha hecho su jugabilidad, que tiene más opciones. Tampoco hay que olvidar las nuevas misiones añadidas, así como nuevos modos de dificultad potenciados por el nuevo final. Sin duda merece la pena si eres amante del terror y te gusta pasarlo mal, por no hablar de que por fin vuelve a estar localizado.


- Los nuevos añadidos jugables dan una sensación de inmersión y terror mucho más alta.
- Mucha más rejugabilidad gracias a los coleccionables e historias secundarias.
- La ambientación y los sonidos, totalmente terroríficos.

- El efecto granulado es demasiado intenso.
- Los combates contra los fantasmas pueden hacerse demasiado largos.
- La historia no cuenta con demasiados cambios.