No es muy habitual que un videojuego de nombre a un género, pero a veces pasa. El metroidvania es uno de los más destacados, mas no es el único. Allá en su momento, cuando XCOM llegó al mercado, estableció algo así como una definición para los juegos de estrategia por turnos con unidades militarizadas y habilidades de tiro porcentuales.
El protagonista del presente análisis, Chains of Freedom, llegó recientemente a la industria buscando ofrecer un pequeño soplo de aire fresco. Su fórmula es la misma que ya hemos visto miles de veces tanto en XCOM como en otros referentes del género. No obstante, ha integrado algunas novedades con mayor y menor acierto.
De buenas a primeras, llama mucho la atención su ambientación. Ambientada en algo así como una Europa del Este de carácter distópico, presenta un mundo que recuerda mucho a Metro 2033; nos presenta algo así como una versión extrema del comunismo con dejes de tiranía y algo de ciencia ficción.
Agrega algo así como un conflicto en donde dos grupos se enfrentan a través de la que dice su propia verdad. Desde el principio, nuestra unidad se posiciona a favor del gobierno. Autoritario, ha convencido al mundo de que su orden es sinónimo de libertad.
Sin embargo, cuando observas la escena desde el exterior, ves cosas raras desde el principio: eslóganes que parecen una secta, personajes con una confianza ciega en el estado que asumen que lo que dice su líder siempre es verdad, total falta de empatía por quienes viven fuera del régimen…
Análisis de Chains of Freedom

La premisa tiene su aquel, y en realidad es hasta interesante, pero no brilla del todo; su propia narrativa se pone la zancadilla de cuando en cuando por culpa de una historia que no encuentra el punto en muchas ocasiones.
No innova demasiado. Busca la sorpresa, pero ofrece algo que ya hemos visto en otras muchas ocasiones. Logra ofrecer momentos de cierta tensión, y hasta te seduce con la curiosidad, mas no consigue romperla del todo por culpa de su propia ambición.
El juego nos sitúa en un mundo devastado por una plaga conocida como EDEN, que muta a los humanos en criaturas grotescas. Encarnamos a un escuadrón de élite, los Pacificadores, y nuestra misión es acabar con un científico que amenaza el orden preestablecido.
La premisa mezcla lo que solemos ver en este tipo de historias: científicos locos, conspiraciones gubernamentales, dilemas morales, técnicas de control mental, sueros y experimentos, teorías conspiranoicas… Es llamativo, pero no sorprende.

Sobre todo porque sus personajes, aunque funcionales, carecen de profundidad. Además, los diálogos están bastante estereotipados y rara vez logran transmitir la complejidad del mundo que Nordcurrent —los desarrolladores— buscaba.
Hay momentos en los que la historia intenta abordar temas como la propaganda o la moralidad gris, pero se queda en la superficie, como si temiera comprometerse del todo. Pese a ello, el ritmo es bueno, y no se entretiene en exceso.
Podréis completar el juego en unas veinte horitas. Gracias a esto, parte de esos defectos tienen menor importancia. Como el juego va muy al grano, no importa tanto que la historia no rompa siempre que toque. Se puede disfrutar y te deja con algunos buenos momentos.
Un XCOM a lo Metro 2033 que brilla gracias a su combate

Donde Chains of Freedom realmente despliega su potencial es en el combate. Su sistema táctico por turnos, basado en puntos de acción, bebe directamente de XCOM, pero con un giro más dinámico gracias a la ausencia de una cuadrícula estricta.
Gracias a este sistema, sentimos un mayor control de nuestras acciones. El posicionamiento, los flanqueos, las diferencias de altura o el uso de las armas cuerpo a cuerpo brillan gracias a esta libertad. Además, hay un detalle que me ha encantado: la inversión de puntos de acción.
Cada vez que vayas a realizar un ataque, puedes utilizar puntos de acción adicionales para subirla precisión del tiro, haciendo que un 80% se convierta en un 100%. No siempre lo usarás, pero disponer de esta opción le da un extra. Tienes más control sobre lo que ocurre.
Eso sí, que los ataques cuerpo a cuerpo no tengan al menos un 95% de puntería… No diré que deban subirlo al 100%, pues siempre pueden fallar, pero siento que el porcentaje es demasiado bajo. A todo esto debemos sumarle las capacidades de cada personaje.

Nuestro escuadrón está formado por tres unidades. Cada una tiene sus propias habilidades especiales, debilidades y fortalezas, por lo que ajustar bien sus propiedades es fundamental. Asignar un tipo de arma u otra a cada personaje puede cambiar mucho la forma en la que orientamos un combate.
Además, tenemos unos objetos llamados biocristales. Además de utilizar granas, blindajes, granadas de todo tipo, etc., podemos usar una especie de accesorio (podemos ampliar el número de biocristales que llevamos mediante una serie de cristales especiales repartidos por el mapa) con los que ganar nuestras capacidades.
Cada biocristal otorga ciertas habilidades activas y pasivas, además de ciertas ventajas (o desventajas si la habilidad que otorga es muy buena). Esto le añade una capa de personalización que invita a experimentar.
Por ejemplo, tengo un combo con un personaje mediante el cual puedo sacrificar cierta cantidad de salud a cambio de puntos de acción adicionales durante un turno junto con un biocristal que me restablece salud cada vez que mato a un enemigo con él.
Chains of Freedom es un buen juego de rol táctico por turnos, pero tiene sus fallitos

Aunque no es una mecánica revolucionaria, le sienta muy bien a este tipo de juegos, por lo que pienso que ha sido todo un acierto por parte del estudio. Sin embargo, no todo es perfecto en el campo de batalla. Hay áreas en las que intentan innovar, como el sigilo.
Hay combates que no empiezan de manera automática. Chains of Freedom no es un compendio de misiones que se reproducen una tras otra. Todo se desarrolla a través de un mapa de progresión lineal, pero cierto deje de exploración y desvíos.
Al ejecutarlo de esta manera, hay batallas en las que podemos intentar encontrar una mejor posición. El problema es que el sigilo no funciona como debería. Es incómodo y poco satisfactorio, por lo que no termina de funcionar como debería.

Lo que sí me ha gustado más es que tendremos que recoger distintos recursos para fabricar balas, medicina o granadas, lo que le hace que apreciemos cada bala como si fuera la última. En dificultades más elevadas es todo un desafío, siendo un videojuego verdaderamente implacable.
En lo que respecta al apartado audiovisual, Chains of Freedom apuesta por un estilo que combina entornos 3D detallados con viñetas de cómic para las cinemáticas. El diseño de los mutantes y los paisajes desolados es evocador, con un tono crudo que recuerda a Stalker.
Sin embargo, la interfaz y algunos controles, especialmente en PC, pueden ser torpes. La falta de una opción para deshacer movimientos o un sistema de guardado durante combates largos son detalles que, aunque menores, erosionan la experiencia.
Conclusiones

Chains of Freedom es un buen juego de rol táctico con disparos al estilo XCOM, pero no alcanza la maestría de su predecesor ni la riqueza narrativa de otros rivales del mercado. A cambio te ofrece una experiencia con algo más de libertad y un escenario más trabajado.
Desde un punto de vista general, diría que es un buen juego. No es perfecto, pero ese casi 80% de reseñas positivas que tiene en Steam está muy justificado. Es exigente, castiga con justicia el error y premia las buenas jugadas, por lo que es bastante satisfactorio.
Hay misiones, eso sí, que se hacen un poco eternas, pues consisten en traer enemigo tras enemigo, lo que le resta algo de valor táctico al no poder planear el combate con propiedad. Si narrativa falla, pero el combate brilla.
Te deja con sensaciones un tanto contradictorias en ciertos momentos, pero el regusto final es positivo. Creo que Nordcurrent ha hecho un buen trabajo y que tienen un futuro prometedor por delante si cogen las cosas buenas de Chains of Freedom y aprenden de las menos vistosas.


- Las opciones tácticas en combate.
- El sistema de biocristales.
- La curva de dificultad y aprendizaje.
- La exploración (limitada) y la fabricación de ítems.
- Intenta innovar.

- Las secciones de sigilo.
- A veces derrapa cuando intenta ser diferente.
- La narrativa es algo floja.
Hemos realizado el análisis de Chains of Freedom tras recibir una clave gratuita en GamePress.