
Os traemos nuestro análisis de Banner of the Maid, un curioso juego de rol táctico ambientado en la Revolución Francesa y de estética anime.
Tras decubrir la existencia de Banner of the Maid, debo decir que me generó mucha curiosidad, y me quedé con ganas de hablaros de él en un análisis. A fin de cuentas, no todos los días uno se encuentra con un tactics ambientado en una versión alternativa de la Revolución Francesa con estética anime, fantasía y combates por turnos.
Desarrollado por Azure Flame Studio, se lanzó —en Steam— en mayo de 2019 sin intención de reinventar la rueda del rol táctico por turnos. Tampoco era necesario, pues haciendo bien las cosas, no siempre es necesario ofrecer una revolución.
Especialmente si logras construir una experiencia que se sienta relativamente refrescante al agregar componentes políticos, un buen diseño audiovisual y personajes con suficiente carisma como para generarte un mínimo de empatía.
Banner of the Maid, sin ser el referente en ninguno de estos aspectos, logra sumar puntos más que suficientes como para dejar un regusto bastante positivo. Es más, la primera conclusión que os puedo ofrecer es que es un buen juego y que he divertido durante las no pocas horas que le he dedicado.
Análisis de Banner of the Maid

Como la joven oficial Pauile Bonaparte, Banner of the Main se presenta como una cruzada militar dedicada a los amantes del rol táctico. Ubicada en una versión alternativa de la ya mencionada Revolución Francesa, una de sus grandes virtudes es lo fácil que resulta conectar con su trama.
No pocas veces modificados dentro de su realidad alternativa, recupera algunas figuras históricas, agregando cierto deje de realismo en su fantasía anime. Sin ser perfecto, presenta una propuesta muy curiosa que intenta darle una pequeña de vuelta de tuerca a lo que estamos acostumbrados.
Vease, por ejemplo, el caso de Napoleón. Conserva su papel como estrategia, pero con estética nipona. La protagonista es su hermana, Pauline, una peculiar comandante con habilidades al más puro estilo maid de la industria del animanga. Es una fusión, como poco, muy particular, con una nota muy clara: o la odias o te encanta.
Debo confesar que, personalmente, me sorprende lo ‘bien’ que funciona a nivel estético y narrativo. En gran medida, es gracias a que el juego no se toma del todo en serio a sí mismo, empleando en todo momento una narrativa más bien ligera con un sentido del humor hasta irreverente.
Se esfuerza por mezclar traiciones, drama, alianzas y políticas con un mundo de fantasía y un humor muy particular en donde hay escenarios melodramáticos, pero no en exceso. Sin embargo, debo admitir que, en ocasiones, la historia puede sentirse algo fragmentada, con un final que deja más preguntas que respuestas, lo que puede frustrar a quienes busquen un cierre redondo.
Una Revolución francesa muy japonesa

En lo que respecta a la jugabilidad, Banner of the Main recuerda muchísimo a grandes clásicos como Fire Emblem o Final Fantasy Tactics. Bebe directamente de ellos en su base, ya sea mediante el combate por turnos como el desplazamiento, pero dándole su toque.
Aquí, por ejemplo, las tropas se acercan más a lo visto en Advance Wars en el sentido de que las unidades son soldados de la época: fusileros, granaderos, jinetes, etc. junto a unidades especiales con nombre propio. Algunas, eso sí, se pasan un poco de fanservice, la verdad.
En cualquier caso, cada unidad tiene sus propias habilidades, fortalezas y debilidades. Además, el terreno y el clima pueden afectar a su rendimiento, por lo que es importante medir bien nuestros movimientos y establecer una estrategia clara.
Eso sí, aquí no existe la presión de perder a una unidad para siempre si muere, lo que le resta presión y tensión, tanto para lo bueno como para lo malo. Personalmente, lo prefiero, pues me ha permitido disfrutar de la historia y los combate de manera más relajada.
Al menos en los niveles básicos, puesto que al subir de dificultad, la curva a veces no está bien medida, provocando que determinados sean excesivamente milimétricos. Pueden hacerse pesados de más, la verdad, pero encuentro en esto un punto atractivo para quienes busquen grandes desafíos.
Táctica, estrategia y anime

Dicho esto, y cambiando, una de las características que más me sorprendió del juego fue el sistema de afinidades con las facciones políticas de París. Las decisiones que tomes, los diálogos que utilices y las acciones que realices pueden afectar a tu relación con los diferentes grupos de París.
Esto provoca que el acceso a ciertas armas o habilidades abra o cierre, dándole un toque de novela visual muy interesante. No siempre está a la altura, todo sea dicho, pues algunos diálogos flojean, pero es interesante. Sobre todo porque sí que se puede mantener una buena relación con todos, aunque es bastante complicado. Le da rejugabilidad, cosa que me gusta.
Ahora bien, lo que más llama la atención de Banner of the Maid es su apartado artístico. Es uno de sus elementos más llamativos y el que de verdad tiene que conquistarte antes de aventurarte en él. Si te gustan los juegos de estética pixel-art y estilo anime, tengo la firme creencia de que te molará.
Pese a que la banda sonora no destaca tanto, funciona como buen acompañamiento, y cuando mezclas ambos elementos, el apartado audiovisual responde con buena nota. El doblaje tampoco está mal, aunque la ausencia de textos en español puede ser un problema para distintos jugadores.
En cuanto a referencias, Banner of the Maid no oculta sus inspiraciones. Los fans de Fire Emblem se sentirán como en casa con el sistema de clases y la gestión de unidades, mientras que la vista isométrica y la profundidad táctica recuerdan a Final Fantasy Tactics.
No es, en todo caso, una copia. Como ya he comentado anteriormente, se inspira, sí, pero logra encontrar su propia personalidad. También hay un guiño a Advance Wars en la forma en que las unidades representan batallones liderados por personajes, lo que añade un sabor más militarista a las batallas.
Análisis de Banner of the Maid: conclusiones


A modo de conclusión, puedo deciros que Banner of the Maid es un título que destila pasión por el género del rol táctico, con una ambientación que se atreve a ser diferente. Y si bien es cierto que no dispone de una jugabilidad revolucionaria, considero que es un juego bastante sólido.
No está exento de fallos (la curva de dificultad puede ser frustrante, el guion no siempre está a la altura y ciertos arcos no cierran bien, a veces hay demasiado fanservice, etc.), el resultado final es bueno y la experiencia es positiva.
En resumen, creo que se merece una oportunidad, especialmente si te gustan los videojuegos de rol táctico y disfrutas de la estética anime. Si es así, te lo recomiendo. A mí me ha dejado con ganas de más.


- Su combinación de estética anime con la ambientación en la Revolución Francesa molan.
- Los personajes tienen carisma, especialmente los históricos, y es divertido descubrir sobre ellos.
- Aunque no es especialmente innovador, funciona bien como juego de rol táctico.
- Aporta suficientes opciones de personalización como para crear tu propia estrategia.

- A veces se pasa de fanservice.
- La narrativa y el guion tienen problemas a la hora de cerrar ciertos hilos o progresar en determinados segmentos.
Hemos podido realizar el análisis de Banner of the Maid tras recibir una clave de prensa en Game Press. Hemos utilizado imágenes de Steam al considerar que eran más adecuadas para ilustrar el presente tema.