Los ARPG de mundo abierto y estética anime han ganado cada vez más peso. Con el devenir de los años, han sido más y más los estudios que se han atrevido a producir experiencias de una extensión considerable buscando encontrar su propia cota de mercado. La gran mayoría no lo consiguen, puesto que se acaban hundiendo en un mar de títulos genéricos.
No obstante, algunos logran destacar por encima del resto. DragonSword: Awakening podría ser uno de ellos. Y digo podría porque el juego todavía no está disponible. Nosotros hemos estado probando su demo durante los últimos días y las impresiones que nos ha dejado son lo suficientemente buenas como para confiar en él.
Pero con calma y sin poner mucho la mano sobre el fuego. De buenas a primeras, el proyecto de Hound13 llegará en julio de este mismo año y ya tiene una demo disponible para todo aquel que quiera probarlo. Este detalle, junto al hecho de que viene completamente localizado al español, es algo que apreciamos sobremanera.
Lo suficiente como para, al menos, recomendaros que le deis una más que merecida oportunidad. A fin de cuentas, la prueba es gratis y no existe la tan famosa barrera idiomática que tanto nos duele en esta clase de juegos. Dicho esto, lo cierto es que la capa de pintura inicial de DragonSword no es algo que no hayamos visto antes.
DragonSword: Awakening tiene buena pinta
Sobre el papel, es otro ARPG de anime más. O lo que es lo mismo, un juego de fantasía épica y combates en tiempo real que destaca por la belleza de sus parajes, la exuberancia de sus personajes, la fuerza de sus diseños y la espectacularidad de sus batallas. Son ingredientes de una receta que ya hemos visto en otras ocasiones.
En este caso, funciona, puesto que es capaz de darle su propio toque como para sentirse diferente pese a que no sea especialmente innovador. Recuerda, inevitablemente, a los últimos títulos de la saga Tales of o a grandes referentes del sandbox anime multijugador como Genshin Impact.
Cojean del mismo pie, tanto para lo bueno como para lo malo, aunque debemos confesar que nos ha sorprendido la personalidad de sus diseños y la fortaleza de su combate. Sin duda, DragonSword: Awakening destaca por la fluidez de sus combates y la sólida estructura de su sistema ARPG. En cristiano, da gusto jugarlo. Se siente muy bien.
No obstante, debo confesar que lo que me hizo querer darle una oportunidad es el hecho de que abandonó el concepto de free to play con micropagos en favor de un lanzamiento de pago normal. Siendo sincero, lo prefiero, y es que soy de los que piensa que títulos como GI o WW serían mejores de ser así.




Esto nos ha permitido disfrutar de una experiencia más compacta y mejor definida desde el primer momento, dentro de las limitaciones propias de una demo que no aborda todo su contenido. Lo que sí hemos podido ver, pese a ello, es que tiene pinta de que el juego no va a ir corto de contenido.
De hecho, resulta muy llamativo, ya que su diseño recuerda a los gacha que todos conocemos, pero sin las barreras de los micropagos y los banners. Es más un Granblue que un Genshin Impact, circunstancia que me hace valorarlo más de lo que lo habría hecho en otras circunstancias.
Sobre todo porque el juego es esencialmente divertido. Divertido y bonito. Muy bonito. La dirección artística de DragonSword recoge todo lo que un buen amante de los juegos de estética anime aprecia. No es especialmente rompedor, es cierto, pero es muy llamativo. Entra por los ojos desde el minuto 1 y es pura fantasía épica.
Además, a medida que le das algo más de espacio, va aportando detallitos que lo hacen sentir más propio. Eso sí, la localización al español de ciertos elementos no es del todo precisa, siendo un área en la que necesitan trabajar un tanto más. Lo compensa con creces con su diseño general y su sistema de exploración.




El juego, pese a los límites de la demo, parece gigante. Además, parece que también guarda todo tipo de secretos. Sobre la historia no puedo deciros mucho, ya que en la demo no tenemos material suficiente para evaluarla, pero sí que parece que habrá no pocas misiones secundarias con sabor a relleno.
Pero también lo compensa gracias a ese combate tan a lo Dragon Nest que porta. Los combos aéreos y el sistema de cambio de personajes (funciona por grupos de 3) son bastante satisfactorios y la jugabilidad está muy depurada. Además, los personajes se sienten bastante únicos dentro de sus particularidades.
Teniendo en cuenta que hay (si no me han bailado los números) unos 20 compañeros diferentes, ya os podréis imaginar las muchas opciones de juego que hay. No sabría deciros si todos son igual de buenos, pues en la demo solo pudimos probar unos cuantos, pero aquellos a los que hemos tenido acceso están bien diseñados.
Lo que sí es cierto es que se nota bastante el cambio de gacha a ARPG convencional, puesto que el sistema de progresión se mantiene. Aunque no tendrás que recurrir a micropagos, aún tendrás que farmear objetos y recursos para mejorar tus armas y personajes. El sistema de progresión es muy similar al que vemos en estos.
Es extraño, puesto que no es un sistema que se amolde del todo bien. Es como que mezcla dos conceptos muy diferentes. Al final encajan, pero hay aristas y partes del puzle que han sido incrustadas un poco a la fuerza. Esto provoca cierta disparidad de sensaciones, sobre todo en la progresión.
Y es que, aunque mantiene el sistema gacha de progresión, reduce muchísimo el farmeo, por lo que no es tan exigente con nuestro tiempo. Es más rápido, por lo que goza de mejor ritmo y evoluciona de manera más natural. Eso permite que las horas sean de mayor calidad al no tener que rellenar un tiempo mínimo para mantenernos enganchados y justificar los pases.
Ahí se siente mejor. Lo suficiente como para que tenga buenas sensaciones y espere más de él. De momento, me ha gustado y tengo ganas de ver de qué será capaz con su lanzamiento definitivo. Tiene buena pinta, la base es buena y el combate es realmente entretenido. Es un juego muy bonito y tiene ritmo.
Le falla la mezcla de elementos y la sensación de que es un gacha reconvertido en otra cosa, pero lo suple con su puesta en escena final. De momento, os diría que, como mínimo, lo mantengáis en vuestro radar y le deis una oportunidad a su demo. Tiene potencial para ser un juego muy divertido una vez esté disponible.
