La saga rusa postapocalíptica está de vuelta volviendo a la exploración y la superviviencia.
Metro 2039 ya es oficial, y lo que ha enseñado en su primer tráiler deja claro que no estamos ante una simple continuación: es un cambio de tono, de protagonista y casi de identidad. Además, se confirma con un primer tráiler que estará disponible en PS5, Xbox Series y Steam.
La nueva entrega nos lleva de vuelta al metro de Moscú, pero con un giro importante: adiós a Artyom. En su lugar, tomamos el control de “The Stranger”, un personaje más oscuro, marcado por su pasado y, por primera vez en la saga, con voz propia durante la partida. Un detalle que cambia bastante la narrativa, apostando por una historia más directa y personal.
Metro 2039 llega este invierno y su primer tráiler deja claro que es mucho más oscuro en su primer tráiler
El contexto tampoco se queda atrás. La historia se sitúa en un mundo donde las facciones han sido unificadas bajo un régimen autoritario conocido como el Novoreich, liderado por Hunter. Lo que en apariencia promete estabilidad, pronto deja ver su lado más opresivo, con una sociedad controlada por el miedo y la propaganda.
A nivel jugable, el cambio también es evidente. Metro 2039 recupera el enfoque más clásico de la saga, dejando atrás los grandes espacios abiertos para volver a entornos cerrados, túneles oscuros y esa sensación constante de claustrofobia. Más tensión, menos respiro y una experiencia que vuelve a apostar por el survival más puro.

Pero si hay algo que define este proyecto es su trasfondo. El desarrollo ha estado marcado por un contexto real complicado, algo que ha influido directamente en el tono del juego, mucho más crudo, político y cercano a la realidad de lo que hemos visto hasta ahora en la franquicia.
Con lanzamiento previsto para invierno de 2026 en PC, PS5 y Xbox Series, Metro 2039 no solo quiere continuar la historia: quiere darle un giro completo. Más oscuro, más directo y con una narrativa que apunta a no dejar indiferente a nadie. Porque esta vez, el viaje promete ser más duro que nunca.