Habiendo probado ya A Storied Life: Tabitha, debo confesar que me ha dejado con sensaciones un tanto contradictorias. Por un lado, me ha encantado la idea. A grandes rasgos, una persona cercana a nosotros fallece y nos lega sus recuerdos. Nos toca, pues, empaquetar toda su vida, decidiendo en el proceso qué conservamos, qué vendemos y qué tiramos. Pero ahí no acaba la cosa.
Mientras nos encargamos de qué hacer con todos los recuerdos de su vida, escribimos una historia que se construye a través de los objetos que conservamos. En efecto, tenemos una suerte de diario que iremos rellenando con palabras. ¿Cómo? Fácil: cada objeto que conservemos desbloquea determinados términos que podemos usar para rellenar estos huecos.
De antemano, me gusta. Es una idea interesante que le da mucha fuerza a una narrativa a priori más floja. La historia la contamos nosotros mismos, hasta cierto punto, con la ayuda del estudio. Me gusta el enfoque, puesto que nos hace muy partícipes de la misma. No somos simples espectadores. Formamos parte de la misma y es algo que le da un encanto especial.
Así es A Storied Life: Tabitha
Bien acompañado de una música que realmente le pega y que crea mucha atmósfera, un apartado gráfico muy cuqui que evoca mucho sentimiento y una jugabilidad sencilla, A Storied Life: Tabitha apuesta por lo simple con mucho éxito. De ahí que, en realidad, mis sensaciones sean buenas.
Sobre todo porque es un cozy game que busca que nos relajemos un ratete mientras afrontamos un pequeño desafío: el de organizarlo todo en una caja mientras tenemos en cuenta aspectos tales como el peso máximo (si queremos, ya que esto último se puede quitar) que esta misma caja de cartón puede aguantar.
Hasta ahí todo bien. El juego funciona y cumple con lo que promete. Además, sus creadores han publicado una demo del juego. Quienes me conozcáis sabréis que siempre valoraré este gesto casi tanto como el hecho de que venga en español. A fin de cuentas, yo os puedo decir qué me ha gustado y qué no, pero nadie mejor que vosotros sabrá si es de su agrado o no.




Por eso valoro tanto las demos. No solo es la manera perfecta de daros la oportunidad de decidir qué hacer con vuestro dinero de manera mucho más precisa, sino que además es una muestra de confianza por parte del estudio: estiman su obra lo suficiente como para atreverse a dejarnos probarla antes de nada. Esto, junto al hecho de que está localizado al español, le suma muchos puntos a A Storied Life: Tabitha.
Bueno, eso y que el juego en realidad está bien hecho. Por desgracia, hay algo que sí me ha dejado con un regustillo ligeramente amargo. La idea de que tengamos solo una caja de cartón con peso limitado para guardar los objetos que consideremos adecuados me ha gustado. La de que la caja en la que podemos meterlo todo no tanto.
Más que un pequeño puzle con decisiones, que hubiese habitaciones con tantos objetos tan grandes y que ocupaban tanto espacio me hizo sentir que me estaba perdiendo demasiado, pese a que reiniciar capítulos sea extremadamente fácil o pese a que la idea del juego sea que descubramos distintas historias.




Lo comprendo, y es por eso que sigo valorando A Storied Life: Tabitha de manera positiva. Pese a ello, en algunos niveles creo que esta limitación es demasiado importante, pues es inevitable que sientas que te has dejado mucho más de lo que has descubierto en cada empaquetado. A veces la sensación es un tanto exagerada.
Depende del nivel y del capítulo. En algunos no se nota casi. En otros, un poco. Luego hay unos cuantos en los que la sensación es más notoria, lo que provoca que no se sienta tan nivelado cuando en realidad no es un juego que progrese con dificultad de ningún tipo. Más allá de agregar mecánicas como el embalaje o la cinta para reforzar la caja y aumentar el peso máximo, no cambia demasiado.
Que la caja sea tan pequeña hace que tengas que darle más vueltas, pero en cierto modo pierde algo de sentido si tenemos en cuenta que no tenemos ni idea de qué respuestas tendremos para dar luego (estamos escribiendo una novela basada en la vida de esta persona según lo que cojamos). Es un tanto inconsistente. Y sí, puedes volver atrás, pero no es divertido.


Probar una y otra vez hasta dar con las respuestas que mejor encajen (no buenas o malas, sino que encajen) con la gramática del texto no es agradable. Es un punto que pienso que deberían tocar, pues hace que la experiencia de coger lo que quieras para experimentar pierda algo de fuerza.
No es tan divertido darte cuenta de que tus elecciones han sido terribles debido a que no puedes producir textos coherentes. Mola que haya «fallos» o «malas decisiones», pero no cuando tienes un espacio tan reducido. No creo que el juego sea malo por culpa de esto, pero sí que le resta algunos puntos al hacer que puedas sentir cierta frustración siendo, además, un cozy game.
El peso no molesta. El tamaño de los objetos y lo limitado que es, sí. Y da rabia porque incluso con esto el juego es bueno. La manera que tiene de narrar es atractiva y el poder definir tu propia historia siempre es agradable. Si me preguntas, sí, he disfrutado de A Storied Life: Tabitha.


Lo he disfrutado. Y mucho. Las 3 horas (no sé qué costará, pues aún no sale en Steam) que le he dedicado me han merecido mucho la pena, pero no me apetece rejugarlo para ver sus ocho finales sabiendo lo limitado que estoy al meter objetos. Me echaré una o dos partidas más, probablemente.
Pero no apetece verlas todas. Por eso me voy con esa sensación agridulce. En cualquier caso, no me gustaría que dejaseis de darle una oportunidad por esto. Es mi opinión subjetiva y de verdad que pienso que A Storied Life: Tabitha merece la pena. Además, se nota que le han puesto mucho cariño.
Por eso os recomiendo encarecidamente que probéis la demo. De verdad. Es un título muy interesante pese a que su propuesta pueda parecer simple. Lo es, pero por eso funciona. Además, es que da gusto recorrer sus distintos capítulos. Es un juego muy bonito que puede dar muchas sorpresas, sobre todo con ciertas combinaciones.
A veces me sorprendí a mí mismo al ver lo bien que quedaba una página. Sonreí satisfecho, divertido o sorprendido, y es que a veces surgen combinaciones muy chulas. Así que sí, aunque creo que tiene cosas que pueden mejorar, A Storied Life: Tabitha me ha parecido un buen juego.


- La idea base es muy potente y original: construir una historia a partir de objetos funciona realmente bien.
- El sistema de palabras que se desbloquean con los objetos le da mucho sentido a todo.
- La narrativa emergente: sientes que la historia es tuya en gran medida.
- El enfoque participativo: no eres espectador, formas parte activa del relato.
- El apartado artístico (música + estilo visual) acompaña muy bien y crea atmósfera.
- La sencillez jugable le sienta genial: no necesita complicarse para funcionar.
- Que tenga demo y esté en español suma muchísimo y se agradece.

- El tamaño de la caja es demasiado limitante en algunos niveles.
- La sensación de perderte demasiado contenido en cada partida.
- Tener que probar y repetir para que el texto “encaje” rompe un poco la experiencia.