Siempre es especial analizar un juego desarrollado en tu país. Suelo dejar claro que tenemos predilección por juegos patrios ya que, aunque la industria nacional de videojuegos va creciendo, aún no puede enfrentarse de tú a tú a las grandes potencias. Así que, como lo que nos pasó con Crisol Theater of Idols, nos llena de orgullo hablaros hoy en este análisis de The Occultist, llegado esencialmente desde Valladolid y al que creo que hay que tener muy en cuenta.
A poco que veáis las imágenes que acompañan a este análisis os quedará algo claro. Será el terror lo que predomine la propuesta jugable y audiovisual de The Occultist. Ahora bien, sabemos que hay varios “grados de terror” y es algo que también queremos puntualizar más adelante. Pero como solemos hacer, empecemos por la historia.
En The Occultist, el investigador paranormal Alan Rebels viaja a la isla de Godstone para descubrir qué ocurrió con su padre desaparecido. Aunque apenas conoce el lugar más allá de que su padre nació allí, se adentra en sus calles envueltas en niebla acompañado de su péndulo místico, una herramienta clave en sus investigaciones.
Análisis de The Occultist: una historia de búsqueda de respuestas


Pronto comprende que no se trata de un caso común: la isla fue escenario de un culto macabro activo hasta 1950, responsable de perturbadores rituales y experimentos. Desde entonces, Godstone quedó abandonada… hasta su llegada. He de decir que la historia me ha tenido lo suficientemente enganchado como para poder afirmar que está bien narrada y es interesante.
Quizás no rompa ningún estereotipo del género, pero hace que poco a poco te tire adelante para avanzar y quieras saber lo que pasó. Entrando de lleno en el apartado jugable, he de decir que The Occultist puede llegar a engañar si te quedas en la superficie de muchas informaciones que he visto online.


No, no es un walking simulator. Obviamente estamos ante un juego de ritmo pausado. Perohabrá momentos (pocos) de acción e incluso algún quick-time event que te hará estar alerta i en tensión constante. El núcleo y la esencia de lo que haremos será recorrer e investigar los escenarios para encontrar esas pistas y objetos que nos ayuden a resolver lo que nos impide avanzar.
La gracia aquí está en que contamos con un péndulo con poderes “paranormales” que se entrelazan en la jugabilidad y le añaden otra capa a esa resolución de esos puzles. Por ejemplo, uno de esos 4 poderes será el poder ver a través de un cristal que refleja objetos ocultos en el escenario. Otro de ellos tiene el poder de mover atrás el tiempo durante un breve periodo.
Así se podrán revelar así objetos o pasadizos anteriormente ocultos. Hay dos poderes más, pero prefiero no revelarlos y que sea el jugador el que los descubra. Sin duda, esta mecánica le añade algo más de complejidad y una capa más de solidez a unos puzles que normalmente no te pondrán en apuros. Salvo en un par de ocasiones, la mayoría de los acertijos son claros y sabrás como ligar una cosa con la otra.
Ambientación y escenarios de alto nivel


A lo largo de nuestra aventura tenemos diferentes “biomas” que recorrerás de manera más o menos lineal pero que no se sentirá un pasillo. Tendrás varios recovecos por donde explorar siempre intentando buscar algo nuevo que te permita avanzar en un sitio por el que ya has pasado.
Desde una casa en la montaña, una mansión y un hospital, todos los entornos están recreados al detalle y ayudan mucho a la inmersión. No faltarán los jumpscares y he de decir que en alguno de ellos he dado un pequeño salto en la silla. Pero no es un juego que tire de trucos clásicos o sucios. Todo creo que está hecho con mucho mimo, en el momento adecuado y sin abusar de ninguno de ellos.
Como decía, habrá momentos de acción en ciertos segmentos jugables que nos pedirán esquivar fantasmas, alejarnos de muñecos andantes que explotan e incluso un par de “bosses” que nos pedirán cierta estrategia para acabar con ellos. Insisto, no es nada complicado y creo que es bastante accesible, pero se huye así de la etiqueta de walking simulator que muchos le han querido dar a este juego.
Audiovisualmente excelente y un rendimiento a mejorar


En cuanto al apartado audiovisual, he de decir que The Occultist juega muy bien sus cartas a presar de lo corto del presupuesto. Me siento obligado a empezar haciendo mención a que nuestro personaje vendrá doblado (en inglés) por la voz de Doug Cockle, quien pone voz a Geralt de Rivia en la saga The Witcher.
Y como os podéis imaginar, el resultado es excelso. Añadir también que la BSO es obra de Pepe Hererro, que confieso no haberlo conocido hasta ahora pero que seguro que a muchos de vosotros os resultará familiar. Gráficamente el juego luce espectacular. A pesar de algún fallo con las texturas ya clásico del motor Unreal Engine, todos los escenarios están recreados con mucho detalle.
Además, lo que vemos delante de nosotros ayuda muchísimo a una inmersión muy conseguida. La tensión que consigue crear una ambientación visual y sonora es casi constante y es uno de los puntos fuertes del juego. Donde sí que creo que falta trabajo es en el aspecto técnico del juego.
A pesar de haberlo jugado en un PC de gama muy alta (RTX 4090), las caídas de frames están ahí si no utilizas técnicas de frame generation. Es de entender que con el paso del tiempo y si se lanza algún parche, esto mejorará, pero sí que creo que es uno de los puntos más mejorables, que puede afectar a muchos jugadores con equipos menos potentes.
Conclusiones


Es hora de entrar ya en las conclusiones de este análisis de The Occultist. La obra de Daloar ha llegado pisando muy fuerte y creo que es una obra que todo amante del terror y del misterio debe probar. Su ambientación, su historia y sus puzles hacen que no quieras dejar de jugarlo hasta acabarlo (en unas 7 horas es más que posible).
Con una jugabilidad sólida, un doblaje estelar y un apartado audiovisual muy bueno, sólo el rendimiento técnico lastra un juego que se sitúa en la parte alta de los lanzamientos de este año para juegos de presupuesto algo más limitado.


- Una ambientación sublime
- Una historia que te empuja a seguir adelante
- Jugablemente modesto pero muy sólido

- El rendimiento técnico es claramente mejorable
- Nos hubiera gustado que durara algo más