El guardaespaldas de Honeko Akabane ha alcanzado tal clímax en su volumen n.º 5 que hasta me creería que el siguiente es el último, puesto que Masamitsu Nigatsu pone toda la carne en el asador en uno de los arcos más emocionantes del manga hasta la fecha. Todo sea dicho, me alegro de que todavía queden otros siete tomos más por delante.
Me está gustando lo suficiente como para no querer despedirme todavía de él. Y eso que al principio pensé que pecaba de ser demasiado simple. Sí, esta particular comedia romántica que tanto me recuerda a Nisekoi y Assassination Classroom me dejó buenas sensaciones desde el principio, pero también pensé que era bastante sencilla.

Lo es. Lo cierto es que su premisa no es nada del otro mundo e incluso abusa de ciertos clichés propios de la comedia romántica y el shonen. Pese a ello, en sus cinco primeras entregas me ha demostrado que, si se dominan la narrativa y el arte, cualquier historia puede ser buena.
Este es, sin duda, un gran ejemplo de ello, pues es una de esas lecturas que siempre dejan con ganas de más. Entretenida de principio a fin, hasta la fecha no puedo decir que me arrepienta ni lo más mínimo de haberme adentrado en su mundo. Es así de divertida. No me importa que la trama sea plana.
Todo se resume en Akabane, la hija de un jefe mafioso que no sabe ni quién es en realidad, y los herederos del susodicho que —temerosos de su sangre noble— deciden intentar acabar con su vida para asegurarse su posición en el futuro. Para evitarlo, este mafioso decide enviar a un pequeño ejército de jóvenes guardaespaldas junto al chico que ha cuidado de ella desde que eran críos: Ibuki, un pandillero de buen corazón.
Reseña del manga El guardaespaldas de Honeko Akabane n.º 5 | Portada, sinopsis y edición

Es la noche de la batalla definitiva. ¡Una turba de asesinos asalta el vecindario de Akabane! Los estudiantes de tercero del Instituto Sôsôji son, en realidad, guardaespaldas de Honeko Akabane, y Arakuni Ibuki ha conseguido atrapar a la traidora que se escondía entre sus filas y frenar sus malvados planes. Sin embargo, la calma dura poco, porque la siguiente amenaza ya tiene fecha: la noche del último día del primer trimestre. Dos organizaciones criminales, los Sabuesos y los Sepultureros, se han aliado para acabar con Honeko Akabane. ¿Cómo terminará este asalto final?
| Colección | El guardaespaldas de Honeko Akabane vol. 5 de 12 |
| Autoría | Masamitsu Nigatsu |
| Género | Acción, comedia, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,2 x 17,9 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Judit Moreno (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 12 de marzo de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
A partir de este momento, la trama se resume en secuencias de acción de estos jóvenes enfrentándose a toda clase de asesinos y momentos de pura comedia romántica en los que Akabane e Ibuki, así como la tercera pata de un triángulo amoroso realmente divertido, dejan paneles realmente tiernos.
Seguramente poco de lo que he dicho resulte inédito o sorprendente. El caso es que da igual. Con cinco tomos a sus espaldas ya publicados, y otros siete pendientes de publicación, El guardaespaldas de Honeko Akabane me ha dado material más que suficiente como para afirmar que es un buen manga.
En efecto. El guardaespaldas de Honeko Akabane es un buen manga. No hay otra manera de definir el trabajo de Nigatsu-sensei. Como autor, entiende cuáles son los puntos fuertes de su trabajo y los explota con mucho acierto. Sabe dónde están sus límites y en qué tiene que invertir sus esfuerzos.
Una historia ‘simple’, pero muy entretenida

En lugar de andarse por las ramas con tramas demasiado enrevesadas, giros de guion sacados de la chistera o un complejo entramado de líneas principales y secundarias, ataca su historia de manera muy directa. Gracias a eso consigue dos cosas: imprimirle mucho ritmo y que nunca me aburra. Por inercia, obtiene una tercera cualidad: siempre deja con ganas de más.
Si bien es cierto que recurre a los gajes propios del shonen y resume todo muchas veces en el buenismo, logra mantenerme bien enganchado a su historia. Siendo sincero, creo que no es algo tan fácil como puede aparentar. Hacer que una historia simple resulte tan entretenida tiene mucho mérito.
Ahora bien, resumirlo en «una trama sencilla pero divertida» es quedarme corto. Hasta la fecha, y destacando tanto este quinto como el anterior volumen, El guardaespaldas de Honeko Akabane ha logrado destacar gracias al interesante diseño de sus personajes.

Sin extenderse demasiado o dedicarles un número excesivo de páginas, es capaz de dar un buen plantel de secundarios. Cada uno con sus traumitas y sus particularidades, logran sumar muchos puntos cuando les toca llevarse el protagonismo. No es un manga que se sostenga única y exclusivamente por su pareja principal.
Todos los personajes, en mayor o menor medida y de manera bastante secuencial, son capaces de aportar su granito de arena. Es algo que cabe destacar debido a que tal desarrollo permite que la trama se ejecute de manera mucho más orgánica y natural. Al menos esta es la sensación con la que me marcho tras cada lectura.
El poder de una buena narrativa
Lo único malo en ese sentido es que cuando un secundario tiene su gran momento, suele echarse a un lado de manera un tanto exagerada para que aparezca otro. Se siente demasiado rotativo por momentos. No es que desaparezcan, pero se quedan en un plano más terciario.

Lo malo es que no se suelen desarrollar demasiado. Lo bueno es que, como no tienen tanto tiempo en pantalla, acaban sumando mucho. Se sienten como una novedad. Ofrecen puntos de inflexión y ganchos narrativos que fortalecen el correcto desarrollo de la trama. Le dan ese extra de vidilla a cada tomo para que mantenga un nivel mínimo en todo momento.
Además, El guardaespaldas de Honeko Akabane tiene un estilo de dibujo muy vivo. El arte de Nigatsu-sensei no es el más espectacular del mundo, pero es claro, limpio y fuerte. Los personajes se comen el papel y parecen tener vida propia. Especialmente Akabane, un personaje tan tierno y tan gracioso que es difícil no sonreír cada vez que hace una de las suyas.
En conclusión, tras cinco entregas, puedo decir que este pseudo slice of life de acción y comedia «criminal» está demostrandome bastante en poco tiempo. Sin más, quiero continuar con su lectura para ver hasta dónde es capaz de llegar su autor y si puede mantener el nivel o no. Mi confianza la tiene, ya que hasta la fecha no me ha fallado.


- El ritmo. Es un manga directo y entretenido que asienta muy bien sus bases desde el principio.
- El dibujo es atractivo y sencillo de entender. Es fácil adentrarse en la historia.
- La manera en la que interactúan los distintos personajes y sus diseños.

- Abusa de ciertos clichés.