Amantes de la simulación, estamos de enhorabuena: uno de los mejores juegos del género ha estrenado un nuevo DLC. En efecto, Two Point Museum lanzó el pasado 2 de diciembre Zooseum (Zoomuseo en español) y es justo lo que el juego necesitaba para darle un soplo de aire fresco tras más de medio año en el mercado.
De buenas a primeras, no se puede decir mucho sobre su jugabilidad, puesto que sigue la misma línea que la experiencia base. Lógico, normal y coherente. Se mantiene, pero agregando un buen puñado de novedades cosméticas, así como nuevas zonas de expedición con las que ampliar el diseño de nuestro museo.
Tal y como su propio nombre indica, esta expansión se centra en el concepto de «zoo», por lo que tiene un carácter muy animal. Agrega, pues, más de 40 ejemplares de fauna salvaje, de hábitat y terrario, dividiendo sus contenidos en estos dos últimos elementos.
Los primeros son algo así como salas especiales que podemos construir con la herramienta de creación de habitaciones. Mediante estas podremos diseñar áreas que emulan la naturaleza en las que podremos colocar a los distintos animales que obtengamos mediante expediciones.
Análisis de Two Point Museum: Zooseum




Las segundas son mucho más simples: habitáculos de cristal que podremos colocar en cualquier parte de nuestro museo. Nos tocará elegir su tipo, pudiendo diferenciar entre distintos biomas según la especie que vaya a acoger. Son, en general, bastante sencillos de gestionar, integrar y diseñar.
Y funcionan bastante bien, aunque tampoco era difícil. Como el propio Two Point: Museum, el DLC divide cada una de sus secciones en áreas bien diferenciadas, esta se suma al resto de manera muy natural bajo esa misma premisa. Además, podremos explorar cómo funciona mediante una suerte de tutorial con forma de campaña de cinco estrellas.
Todo sea dicho, el concepto es un poco cruel, porque al final vas a un lugar exterior mediante una expedición, atrapas a un animal, le quitas su libertad y lo encierras en una habitación bajo techo para que se convierta en una atracción turística. Siendo realista, la idea no se ha ejecutado demasiado bien por mucho juego de humor que sea.




En lugar de dejarles vivir en libertad, los encierras en un espacio minúsculo mientras miles de personas vienen a ver cómo les has quitado su hogar por un puñado de monedas. Había otras maneras de plantearlo, por lo que, a nivel de ambientación, tiene fallas importantes. No me ha gustado el concepto, la verdad.
En teoría los estás recogiendo de zonas complicadas, ayudándoles a progresar para luego devolverlos a su hábitat natural tras haber pasado un proceso de recuperación en lo que dice ser un refugio, pero… No sé, algo me falla. Tal vez necesite más tiempo.
Conclusiones
De la ejecución no puedo decir lo mismo, ya que el nuevo tipo de experto, el mapa de expedición y los ítems que agrega se incrustan muy bien dentro de la idiosincrasia del videojuego original. La interacción de los nuevos componentes con todo aquello que le precede es casi perfecta.




Mecánicamente hablando, la expansión tiene mucho sentido. La sinergia para con el concepto general de Two Point: Museum es brillante y el diseño tanto de los animales como de los nuevos elementos me ha gustado mucho. A nivel audiovisual, encaja a las mil maravillas. La sensación a nivel de juego es la misma.
Como utiliza los mismos sistemas que el juego, pero mediante otros elementos narrativos y decorativos, se siente como una extensión muy natural de todo lo que hemos estado haciendo hasta la fecha. De hecho, es un aditivo que hoy considero casi hasta obligatorio. El extra de variedad que nos otorga su mera presencia hace que el juego se sienta mejor que antes pese a que ya era realmente bueno sin él.
En otras palabras: como expansión, es un must si te gusta Two Point: Museum. Fiel al estilo del estudio, brilla gracias a su genial sentido del humor y su puesta en escena. Es contenido de calidad y no se siente como mero relleno. Se nota que le han puesto esmero, esfuerzo y cariño y que no es un corta-pega que han decidido agregar con el tiempo.


- Tiene una sinergia absoluta para con el juego original.
- Trae bastantes contenidos.
- La relación calidad-precio (cuesta 10,99 euros) es bastante buena.
- Mantiene el ritmo, estilo y diseño de su predecesor.

- Eso de encerrar animales en un museo es un poco… raro.