Hoy, más que un análisis convencional, he querido traeros algo un poquito diferente. En cierto modo, creo que es más interesante, pues hay juegos que no necesitan otra carta de presentación más que la casualidad que te haga descubrir su existencia para que te llame poderosamente la atención. Tavern Keeper es uno de esos juegos.
Desarrollado por Greenheart Games, los también creadores de Game Dev Tycoon, se presenta como un juego de gestión y simulación en el que tendremos que construir desde cero nuestra propia taberna de fantasía. Completamente localizado al español y todavía en acceso anticipado, se mantendrá así por al menos un año.
Durante ese tiempo, el estudio pretende emular la historia del ya mencionado Game Dev Tycoon, perfeccionando su nuevo juego mediante el feedback y los comentarios de la comunidad. En este caso, gozan de nuestra total confianza, pues ya con este nos demostraron que son un equipo de trabajo muy serio. O lo que es lo mismo: no deberían dejar su proyecto a medias, tal y como —por desgracia— empieza a ser relativamente habitual.
Sobre lo que podemos esperar en el futuro, lo resumiré en «más contenido», tanto para los modos campaña como juego libre, en forma de niveles, funciones y otros detalles que podéis consultar en su hoja de ruta oficial. Dicho esto, ¿qué podemos esperar de Tavern Keeper?
Así es Tavern Keeper




«Locura y gestión». Si tuviese que resumir Tavern Keeper en dos palabras, serían «locura y gestión». De hecho, te puedes hacer a la idea de qué es lo que te vas a encontrar solo echándole un vistazo a su dirección artística. Con ese aire comiquero desenfadado que enarbola como carta de presentación, es incluso más excéntrico de lo que te puedes imaginar en primera instancia.
Esos personajes sin antebrazos que beben sin control y parecen haber escapado de la prisión más histriónica del reino de Muy, muy lejano (Shrek) son solo el principio. Sin dejar a un lado la profundidad y las numerosas posibilidades propias de un juego de gestión que se toma muy en serio todo lo relacionado con las mecánicas y el gameplay, se construye en torno al humor que destila por todos y cada uno de los poros de su cuerpo.
Y aunque es cierto que en ocasiones se me hizo un poco lento, especialmente al principio, no tardó en demostrarme que —si le das una oportunidad— es un título realmente divertido. Muy rejugable, con una IA muy divertida en lo que respecta al comportamiento de los NPC y muchas opciones tanto decorativas como de gestión, es un juego que mide muy bien los tiempos en este su acceso anticipado.
Y aunque está claro que todavía necesita depurar algunas aristas (la interfaz es algo densa de buenas a primeras, la variedad de eventos no es muy alta y es un poco repetitivo a medida que sumas horas de juego), la base es lo suficientemente buena como para darle un gran voto de confianza.
Gestiona tu propia taberna de fantasía




Especialmente porque es un juego que me ha sorprendido mucho por su personalidad y por lo muy pulido que está en su EA. No parece un early. Va como un tiro. Está muy bien optimizado y es realmente entretenido. Engancha. Y que no te engañe (como casi me pasó a mí) su peculiar apartado gráfico: es un juego muy serio. Puede parecer que están de broma —y así es—, pero eso no significa que no hayan realizado un buen trabajo.
Es sorprendentemente profundo y tiene muchísimas cosas que hacer, pese a que todavía no están en su versión 1.0. Lo mejor de todo es que esos pequeños fallos que he creído encontrarle seguramente se solventen y/o mejoren conforme avancen en su hoja de ruta, pues esos contenidos adicionales que irán agregando son justo lo que necesita para tener la variedad que he echado en falta en mis primeras horas.
Lo único malo es que tocará esperar un año, aproximadamente, para tenerlo todo, pero de verdad que considero que tiene una base muy buena para no estar terminado. Si te gustan los juegos de gestión y fantasía con un sentido del humor más bien gamberro, Tavern Keeper podría ser justo lo que estás buscando.


- La base es muy buena.
- La decoración, la ambientación… La dirección artística es atractiva.
- Su sentido del humor. Ese toque macarra le sienta genial.
- La gestión está bien diseñada. Es un simulador con todas las de la ley.
- Tiene un alto grado de rejugabilidad.

- Le cuesta un poco arrancar.
- La interfaz es un poco densa de buenas a primeras.