No me esperaba algo así. La verdad es que lo último que me esperaba escribir en la reseña del tomo n.º 2 de Los pecados de la familia Ichinose es que Taizan 5 ha vuelto a las andadas con una historia de carácter sobrenatural en el que sus personajes están atrapados en una suerte de bucle temporal muy, muy extraño.
La que parecía una historia de pura introspección psicológica en la que una familia descubre los pesares de su corazón y las desavenencias de su día a día, se ha convertido en algo así como un relato que sigue explorando todo eso, pero desde una perspectiva mucho más fantasiosa.
Por el momento, no sé si me gusta más o menos, ya que es un cambio bastante singular. Pese a ello, lo que sí os puedo decir en primera instancia es que es un giro —cuando menos— bastante peculiar. Genera curiosidad y, como poco, te deja con ganas de saber qué diablos está ocurriendo.

Es un giro bastante inesperado que recuerda, hasta cierto punto, a El pecado original de Takopi. Sigue, en cierto modo, una estructura similar, pero al mismo tiempo bastante diferente. No estoy seguro de cómo lo ejecutará, pero está claro que al mangaka le gusta el concepto de bucle temporal.
En este caso, no obstante, entran en juego los recuerdos. Las memorias de nuestro protagonista, Tsubasa, así como la de otros personajes involucrados en la historia no sufren una regresión absoluta. Hay algo así como flecos y lagunas en ese accidente que los deja con amnesia.
Reseña manga Los pecados de la familia Ichinose n.º 2 | Portada, sinopsis y edición

Cuando Tsubasa descubre el secreto de Shiori, le ofrece ayuda, pero los hermanos terminan discutiendo. Sin embargo, tras escuchar los consejos de su padre, decide salir en su busca en pleno barrio de ocio nocturno. Cuando se instala de nuevo la normalidad entre ellos, la familia Ichinose al completo se suma al viaje de empresa al que Kakeru se había apuntado. ¡¿Qué sorpresas los depararán?!
| Colección | Los pecados de la familia Ichinose n.º 2 de 6 |
| Autoría | Taizan 5 |
| Género | Ciencia ficción, comedia, drama, slice of life |
| Formato | Rústica con solapas |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18,2 cm. con 192 en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Xavier García Pérez |
| Fecha de lanzamiento | 4 de septiembre del 25 |
Y sí, el accidente parece algún tipo de evento o detonante que activa los eventos actuales del manga. Ese bucle solo se rompe parcialmente en la mente de Tsubasa cuando su padre toma una decisión tan inesperada como brutal. Tras esto, es como si dejase de pertenecer a la familia, lo cual activa un mecanismo narrativo nuevo dentro de la idiosincrasia del manga.
Podría tener potencial. Aunque no es lo que me esperaba, sigo pensando que podría tener bastante potencial, ya que abre todo un abanico de posibilidades. Dejando esto a un lado, y centrándome más en el presente, Los pecados de la familia Ichinose sigue destacando y fallando en los mismos puntos.
Entran en juego las regresiones temporales y los bucles

Destaca tanto en el dibujo como en la expresión de sus personajes, pero tiende a ser ligeramente más confuso de lo que nos gustaría reconocer. Seguir algunas secuencias resulta un tanto complejo, más todavía hacia el final del tomo cuando se agregan esos cliffhangers que no te esperas.
Aparte, el dibujo, al tener un trazo menos preciso de lo habitual, no ayuda a que la lectura sea más fluida. A cambio, es cierto que gana mucha personalidad, cosa que se hace incluso más evidente en esta segunda entrega del manga.
Hay varios paneles en los que aparece la hermana de Tsubasa llorando y tienen muchísima fuerza. Aunque se repita hasta cierto punto la escena, te dejan con un nudo en el estómago. Sucede lo mismo que con Takopi. Sin más, se nota que son del mismo autor.
No solo en el dibujo, sino en la forma en la que maneja los eventos. En Ichinose n.º 2 vemos que Taizan 5 sigue empleando una secuencia menos detallada que la de otros artistas. No por ello le perdemos la pista, puesto que esos vacíos que suele dejar se rellenan solos por el contexto.

En este segundo tomo, cuando se produce esa regresión temporal (o es lo que parece ser, ya que no está del todo claro que es lo que ocurre) se hace más evidente. Juega con los tiempos de manera peculiar, agrega muchas incógnitas muy pronto y ofrece muchos giros de guion.
El potencial sigue ahí
Habrá a quienes esto no les guste, pues se podría entender que le gusta mantener la atención del lector mediante demasiados eventos imprevistos que no se pueden inferir de antemano mediante pistas en la lectura. A título personal, no me molesta, especialmente con obras cortas. Al menos siempre y cuando todo acabe teniendo sentido.
Con Takopi lo tuvo así que con Los pecados de la familia Ichinose espero que suceda lo mismo. En cualquier caso, hasta ahora, el único giro que ha incluido sí que encaja dentro de lo que hemos visto pese a lo poco que se podía presagiar algo así.

Se amolda de manera adecuada a lo que hemos visto y tiene cierto sentido dentro de lo ilógico que resulta que toda una familia pierda la memoria en un único accidente de tráfico. Además, aunque se podía medio entender como un manga realista, la mera situación de la familia ya era muy ficcional.
Todos tenían problemas bastante grandes, demasiados como para encajar con normalidad en un relato más realista. Con este giro, se entiende de manera algo más creíble todo lo que les pueda ocurrir, pero sigue siendo algo pronto para hablar.
Quiero ver cómo evoluciona. En cualquier caso, y de momento, mantengo mi opinión respecto a la primera entrega: me está gustando. He disfrutado de la lectura de estos dos primeros volúmenes y sigo pensando que es una historia con bastante potencial. Tengo ganas de ver qué sucede a continuación.


- Su premisa no deja a nadie indiferente.
- Presenta un relato de realidad bastante crudo y poco habitual en la industria manga.
- El dibujo tiene mucha personalidad.
- La trama está muy bien planteada y la narrativa es buena,
- Aborda temas que precisan de este tipo de ‘críticas’.

- Tiene pinta de que será tan duro como Takopi.
- A veces la lectura es un tanto confusa.