He conseguido reducir la temperatura de mi Nintendo Switch 2 gracias a este ventilador, y la verdad es que estoy contento con el resultado.
Como bien sabréis muchos de vosotros, uno de los peores enemigos de la mayoría de consolas portátiles es el calor. Nintendo Switch 2 no es una excepción, y es por esto mismo que llevaba un tiempo buscando algún tipo de ventilador o sistema de refrigeración externa que me ayudase a combatir las altas temperaturas.
Con Steam Deck me pasó algo parecido, y encontré la solución en el ventilador de JSAUX, por lo que decidí probar de nuevo con ellos en Nintendo Switch 2… y la verdad es que he terminado bastante contento. Diseñado para el modo portátil, he notado una reducción de temperatura bastante importante.

Consultando las notas oficiales de la fabricante, los comentarios de otros jugadores de Reddit y tras tomar mis propias mediciones, la estimación final a la que he llegado es que reduce su temperatura entre unos 5 y 7 grados de media.
Puede parecer poco, pero en realidad es bastante. Además, me ha permitido disfrutar de mi consola de manera más eficiente por varios motivos. En primer lugar, porque no tenía tanto miedo de que se sobrecalentase más de la cuenta.
Con este ventilador de Nintendo Switch 2 he conseguido enfriar mi consola… incluso en modo dock

Es lo más lógico y lo más obvio. En segundo lugar, porque al reducir la temperatura, he creído notar cierto aumento en el rendimiento de la batería, aunque de esto no os puedo dar una medición real. No lo sé a ciencia cierta y es más una sensación que una afirmación empírica.
En tercer lugar, porque he ‘conseguido’ usarla incluso en modo dock. Si os soy sincero, una de las cosas que menos me gustó del ventilador de JSAUX es que no puedo usarlo de manera nativa en modo dock. Teniendo en cuenta que ahí es donde Switch 2 sufre más, me pareció un pequeño error.
No obstante, y ajustándolo ligeramente por arriba de tal manera que coincidiese (aunque no encajase) con los ventiladores, logré colocarlo en modo dock tras retirar la carcasa trasera. Decidí probar para ver si funcionaba… Y lo hizo.

Para mi sorpresa, también se redujo la temperatura de la consola en funcionamiento de esta manera. El efecto no fue tan notable, pero sí que noté que estaba menos caliente al tacto al sacarla del dock tras una sesión larga.
Habitualmente, siempre estaba bastante caliente. Ahora lo sigue estando, pero bastante menos, por lo que —aunque sea de manera apañada— estoy bastante contento. Análogamente, como viene con su propio conector USB, la puedo conectar al propio dock mientras funciona.
En otras palabras, se alimenta de la propia energía de la consola, por lo que no tengo que preocuparme de la batería en ningún momento. Tampoco es que sea mala, pues dura entre 3 y 5 horas dependiendo del grado de intensidad al que lo ajustemos, pero ya me entendéis. En resumen, estoy bastante contento con el resultado final.