Lentamente, Studio Cabana —que acaba de publicar su tomo n.º 6, el protagonista de esta reseña— me ha ido demostrando que es mucho más que un manga de romance estudiantil. Ya desde el primer momento me mostró que tenía una idea diferente a lo habitual, puesto que uno de sus protagonistas era muy diferente a lo que hemos visto habitualmente.
Inocente, pero con experiencia sexual, era «esclavo» de una relación tóxica de la que no podía escapar por culpa de un amor casi obsesivo. Ensimismado por una mujer que de buenas a primeras parecía la mala de la película, mas luego nos mostró su lado más vulnerable, era la viva imagen de que no hay más ciego que quien no quiere ver.

Consumido por una relación en la que en realidad él era «el otro», estaba sumido en una espiral con un carácter potencialmente autodestructivo. Es ahí donde entra nuestra otra protagonista. Ese mundo de oscuridad que ni él mismo era capaz de ver de repente se iluminó. No fue de manera idílica.
Studio Cabana ha estado tejiendo su historia de amor y desamor con mucho tino, enseñando ese lado oscuro de la vida que no siempre vemos en los mangas de romance. Se aleja de la magia clásica y del «todo saldrá bien» que solemos ver. Más crudo y realista, pero sin caer en lo melodramático, se definió a sí mismo —sin pretenderlo— como un bonito relato de realidad.
Ahora, con sus seis primeros tomos, ya somos muy conscientes de que es más que un manga de romance con tintes musicales. Es una obra sensible y muy bien escrita que —por cierto— tiene muy buen ritmo. Y no lo digo por la narrativa, que también, sino porque ya está casi al día con la edición japonesa.
Reseña del manga Studio Cabana n.º 6 | Portada, sinopsis y edición

Yûsuke, que se ha dado cuenta de que Yukari le gusta, comienza a alimentar este nuevo sentimiento sin haber puesto punto final a la retorcida relación que mantenía con Haruki. Eso hace que su corazón esté todavía cubierto de hielo. Sin embargo, las consecuencias de posponerlo de esta manera acaban regresando para atormentarle. Este año el invierno llega antes de tiempo…
| Colección | Studio Cabana vol. 6 de 8 (serie abierta) |
| Autoría | Agri Uma |
| Género | Drama, música, romance, vida escolar |
| Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
| Tamaño y páginas | 13 x 18 cm con 160 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Maite Madinabeitia (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 9 de octubre del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
En total, ya se han publicado ocho tomos de Studio Cabana, por lo que estamos muy cerca de todo el contenido disponible. Por un lado, es una pena, puesto que significa que de aquí a un tiempo tendrán que echar el freno. Al menos en parte, puesto que el ritmo de serialización seguido por Distrito Manga tampoco es tan alto. Vamos a dos o tres tomos por año. Se lo toman con calma.
Visto lo visto, lo lógico sería que este año nos pusiéramos casi al día con Japón, dejando pendiente como mucho uno o dos hipotéticos tomos que puedan salir durante los próximos meses. Por el momento, me vale, y es que ni con las esperas a las que me somete la editorial le he perdido el gusto a esta serie.
A veces todo depende de una casualidad

Aguri Uma tiene mucho talento como mangaka. Su prosa es sencilla. No es rompedora. Tampoco única. En realidad, su estilo no tiene nada que le haga sobresalir en primera instancia. Pese a ello, tiene mucho encanto. Rebosa fuerza. Sabe transmitir muy bien lo que quiere y expresa con claridad y entusiasmo los sentimientos de sus personajes.
Con un dibujo igualmente a la altura, es capaz de mantenernos siempre en vilo, queriendo saber qué pasará a continuación. Y eso que Yusuke no es un personaje tan carismático. Serio y un tanto distante, todavía está aprendiendo a abrirse. Es una oruga a punto de transformarse en mariposa, pero sigue siendo una cría. Necesita evolucionar.
Es Yukari la que le da fuerza a la lectura. En estos primeros seis tomos es la que de verdad nos ha mantenido muy enganchados, pese a que el arco más importante hasta la fecha fue el de él. Su relación tóxica con Haruki era la que mantenía la tensión. Era la que nos mantenía pegados a cada tomo.

Todo mientras Yukari se iba metiendo poco a poco en su corazón, dándonos pequeñas alegrías y grandes momentos gracias a su tremenda expresividad. Ella, sin ser un personaje tan original o tajante, ha sido capaz de darle vida a un manga que en realidad esconde mucho más de lo que parece.
Si le das una oportunidad, sorprende. Es una lectura que no te deja indiferente, pese a que no dé la sensación de ser especial. Pero al final lo es. Tiene ese algo que la hace muy particular a su manera. Y eso que este tomo (sin estropearos la sorpresa con spoilers) tampoco hace nada del otro mundo.
Conclusiones
Continúa con lo visto anteriormente mientras siembra el primer gran malentendido entre nuestros protagonistas. Lo hace, eso sí, de manera natural. No parece forzado. No es un giro de guion que el autor integra porque en el shōjo tiene que haber melodrama y salseo.

Pero sí, tiene sus dosis de drama y llanto. Este tomo es uno de los que más destaca en ese sentido, mostrándonos el otro lado de la moneda: ¿Qué ocurre cuando el rechazo es la única respuesta a tus ruegos de amor? El mundo no es un lugar tan amable y en este tipo de situaciones siempre hay vencidos, aunque no porque haya un vencedor.
A veces hay algo que simplemente se rompe y deja de ser, provocando que todo comience a ser distinto. En el caso de Studio Cabana tiene incluso más implicaciones, pues no sabemos si podría incluso afectar al grupo. Las acciones de Haruki y Yusuke tendrán consecuencias, siendo esto algo de lo que más chicha podría dar en el futuro.
Todo sea dicho, tengo la sensación de que es un poco taxativo en algunas cosas. Aguri-sensei cierra una de sus tramas de manera tan abrupta que hasta asusta, alejándose un poco de ese relato de realidad del que os hablé. Las relaciones humanas no son tan sencillas, pero aquí es como que le da carpetazo muy rápido, dando a entender que todo el mundo lo ha aceptado casi que a la primera.
Choca un poco teniendo en cuenta la forma en la que ha funcionado todo hasta ahora. Pese a ello, no puedo decir que el manga haya perdido puntos, pues no es así. A título personal, sigo pensando que Studio Cabana es un gran manga de drama y romance que sabe ir más allá, explorando las relaciones humanas desde un foco realmente interesante.


- La evolución de los personajes. Sus protagonistas están muy bien diseñados.
- El dibujo es realmente bonito.
- La narrativa es buena y genera curiosidad. Te deja con ganas de más.
- Tiene buen ritmo. Es una lectura entretenida y atractiva.
- La escritura de los diálogos.

- La trama y el trasfondo son algo tópicos.
- Le cuesta sorprender.