A pesar de su reciente retraso, hoy os volvemos a hablar de Styx Blades of Greed, que llegará el próximo 19 de febrero en PlayStation , Xbox Series X|S, PC (Steam, Epic Games Store). Seguramente te interese el juego por su sigilo y por intentar hacer las misiones de la manera más sigilosa posible. Pero Styx Blades of Greed también tiene otras bondades, como su historia, de la que hoy os damos más detalles.
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Tras los acontecimientos de la anterior entrega, Styx huye de Korrangar después de arrasar la fábrica de ámbar de la suma sacerdotisa Lyssril. Convertido en capitán improvisado de un zepelín y rodeado de una tripulación poco fiable, el goblin se lanza tras el rastro del cuarzo, una nueva fuente de poder capaz de inclinar la balanza de la guerra entre humanos, elfos y orcos. Pero no es el único interesado: la Inquisición humana, obsesionada con purgar a las demás razas, le pisa los talones.
La historia de Styx Blades of Greed al detalle
La aventura recorre el continente de Iserian a través de escenarios de fantasía medieval muy diferenciados. Desde las ruinas flotantes de Akenash, antiguo núcleo del Árbol del Mundo ahora corrompido por el ámbar, hasta El Muro, bastión del Imperio Humano defendido por inquisidores y soldados de élite. Más allá se extiende el Amanecer Turquesa, una jungla exuberante y mortal donde la naturaleza misma actúa como enemiga.
Styx no estará solo: contará con la ayuda de aliados como Helledryn, Djarak y Wren, que le ofrecerán encargos y recompensas. Gracias a ellas, el jugador podrá perfeccionar sus poderes, mejorar herramientas y ampliar sus opciones de infiltración, favoreciendo distintos estilos de sigilo.
La historia además sirve como prólogo de la Gran Guerra y narra el origen de la Mano Negra, el grupo mercenario que tendrá un papel central en Of Orcs and Men, conectando directamente con los cimientos del universo de la saga.
En definitiva, muchas ganas de entrar en el juego no sólo por su sigilo sino por todo lo que ofrece.