Volvemos a uno de los romances nipones más adultos de la escena española con nuestra reseña del tomo n.º 6 de Una historia de almas gemelas.
Llevaba un tiempo sin leer la obra de Anashin, y es que el quinto tomo se publicó en junio de 2025. No obstante, lo había dejado un poco de lado. Y no porque sea una mala historia, sino porque tuve algunos problemas con el envío. Por suerte, este volumen n.º 6 de Una historia de Almas gemelas ya está en mis manos y os puedo traer mi reseña.
Debo decir que esta espera me ha servido para comprobar lo bien que funciona esta historia con el paso del tiempo. Aunque han pasado dos meses y medio desde que disfruté de la entrega anterior, he reconectado muy rápido con la historia.
Le había perdido la pista a ciertos hilos, pero simplemente leyendo me han ido llegando recuerdos de todos ellos. Y si bien es cierto que puede parecer una obviedad, esto no ocurre siempre. Hay narrativas que sufren cuando las espacias demasiado en el tiempo.

A Una historia de almas gemelas no le pasa pese a que no se define como un shojo especialmente sencillo. La trama tiene su aquel, pues sus protagonistas ya han sufrido varios reveses en sus vidas en apenas seis tomos. No es que se hayan quedado quietos o todo haya ido sobre ruedas.
Dudas, inseguridades, desamores… Una historia de almas gemelas nos ha ofrecido una de drama por aquí y por allá en cada entrega, pero sin llegar al concepto de «melodramático». Nunca llega al exceso pese a que siempre ocurren cosas.
He ahí parte de su fortaleza y es por esto mismo que valoro positivamente este reencuentro. Sin ser una historia simple, está lo suficientemente bien construida como para que seas capaz de rememorar los detalles más importantes y que todo tenga sentido aun cuando pasa el tiempo.
Reseña del manga Una historia de almas gemelas n.º 6 | Portada, sinopsis y edición

Iori y Yûki organizan una salida en un camping de lujo para intentar juntar a Airi y a Ibuki. ¿Cómo reaccionará este cuando se encuentre cara a cara con la chica que ama y que no esperaba volver a ver? Se suponía que iba a ser una excursión divertida, pero parece que las cosas empiezan a torcerse. En el camping también aparece Seno, que se planta ante Iori y le dice que de ahora en adelante hará lo que le apetezca…
| Colección | Una historia de almas gemelas vol. 6 de 7 (serie abierta) |
| Autoría | Anashin |
| Género | Shojo, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanca con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 128 x 180 mm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Marta Moya (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 12 de junio del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Dicho esto, esta sexta entrega está repleta de emociones. Nuestros protagonistas deciden irse de campamento, pero por motivos laborales. Lo que al principio era una simple oferta, pronto se convierte en todo un viaje con tres ‘parejas’ y un séptimo protagonista en discordia.
Por un lado, tenemos el dueto protagonista de Iori y Yuki, quienes parecen estar viviendo un buen momento. Sin embargo, la presencia de Seno lo complica todo, pues sus sentimientos siguen muy vigentes. Además, poco a poco se ha deshecho de esa imagen de «capullo» de los primeros episodios.
Un campamento repleto de amores y desamores

Aunque cometió errores en su juventud, ha crecido como persona, y se nota que ahora es un buen chaval. Es por eso que sus acciones, aunque no generen buenas sensaciones, no vienen acompañadas de un sentimiento de reproche, sino de comprensión y empatía.
Tanto es así que hasta vivimos un momento entre este e Iori, quienes (hasta cierto punto) deben poner punto y final a su ‘historia’… por decirlo de alguna manera. Entretanto, nuestra joven protagonista vive dos puntos de inflexión con Yuki.
Este, a sabiendas de que no es una persona sencilla, se enfrenta a una suerte de diatriba al compararse con Seno: ¿Su relación con Yuki es lo mejor para ella? ¿Su forma de ser y actuar es justo para con su pareja? Estas dudas golpean el núcleo de la pareja, quien tendrá que tomar una ‘decisión’.

Todo ello mientras intentan impulsar la relación de Airi e Ibuki. El segundo reveló que estaba enamorado de la primera, y que esta sentía lo mismo. Sin embargo, no lo saben, y su situación es compleja. En su juventud, Airin tuvo muchos problemas con los hombres, por lo que incluso tocar a uno puede ser complicado para ella.
Ibuki, sabiendo que solo estando cerca de ella sus sentimientos se desbordan, intenta crear distancia entre ambos, pero no es tan sencillo. Al final todo acaba explotando, ya sea para bien o para mal (no os diré qué ocurre), cerrando —así— uno de los hilos abiertos hasta ahora.
La magia de las relaciones adultas
Ahí no acaba la cosa, pues tanto Airi como Yuki se han aliado con Sanae para intentar que su relación con Kaji —el amigo de Iori— avance. No es fácil, pues el muchacho gusta de ir a su ritmo, y aunque está interesado en ella, no quiere dar ese paso.

Y aunque todo esto recuerda al shojo que muchos conocimos en nuestra infancia, Una historia de almas gemelas tiene un aire mucho más adulto. Nuestros protagonistas no son jóvenes de instituto que no saben lo que buscan. Sus dudas y planteamientos responden a las inferencias propias de una mente más madura.
En otras palabras: si Kaji duda sobre si avanzar es porque es consciente de que estar con alguien también significa tener una serie de responsabilidades afectivas para con la otra persona. Y sí, vemos que muchos de los problemas que emergen son propios más de un adolescente que de un adulto.
Pero también es normal hasta cierto punto. El amor no es fácil. Tampoco es tan inocente, puro y delicado como muchas series de antaño nos mostraron. Y no lo digo con acritud, pues muchas de ellas también su encanto. Simple y llanamente son diferentes, y eso es lo que agradezco.

A grandes rasgos, Una historia de almas gemelas destaca por eso. Curiosamente, no hace nada del otro mundo en el proceso. Aunque se guía por la ficción, la narrativa es orgánica y natural. Los eventos que tienen lugar se dejan llevar por la fuerza del guion, pero son creíbles.
Conclusiones
Rara vez podrían ocurrir tantas cosas al mismo tiempo en un escenario tan concreto y con unas resoluciones tan directas, pero aun así se sienten reales. Las relaciones, reacciones y pensamientos de los personajes son muy naturales, y he ahí gran parte de la fuerza del manga.
En este sexto tomo, agregando tantos protagonistas en un mismo lugar, se hace más evidente que nunca. Es más, diría que es uno de los más entretenidos en ese sentido. Al mismo tiempo, refuerza su carácter. O lo que es lo mismo: ya sabemos de qué pie cojea Una historia de almas gemelas.

Como historia ya está muy definida, por lo que su narrativa no debería darnos muchas sorpresas a estas alturas. Para lo bueno y para lo malo, ya sabemos cuáles son sus virtudes y defectos. Que abusa de ciertos tópicos o de que las confusiones y malentendidos a veces son demasiado convenientes es algo que se ha repetido varias veces.
Que no se enreda demás en estos problemas y que maneja bien los nudos románticos argumentales también. En resumidas cuentas, he disfrutado del desarrollo del manga durante sus primeros seis volúmenes y no creo que esto vaya a cambiar en el futuro.
Mis sensaciones hasta la fecha han sido positivas y seguramente lo seguirán siendo, pues Anashin ya me ha demostrado que es una autora que sabe contar historias y darles interés se produzcan (o no) grandes eventos.


- El dibujo es realmente bonito.
- La historia es entretenida.
- El triángulo amoroso que presenta tiene bastante potencial.
- El ritmo y la narrativa funcionan a buen nivel.

- Sigue abusando de ciertos tópicos del género que ya conocemos de sobra.