Cuando Fandogamia presentó al mundo Ping Kong, lo más normal habría sido inferir que alguien en la editorial se había vuelto loco trayendo consigo una de las licencias más raras jamás vistas en España… pero no. La gran F nos tiene muy acostumbrados a traer algunos de los cómics, tebeos y mangas más raros que seamos capaces de imaginar. Lo mejor de todo es que suelen hacerlo con mucho tino.
Cuando alguien define como «extravagante» un libro, es fácil establecer una analogía en la que raro significa malo. No obstante, cuando es Fandogamia la que entra en juego, la cosa cambia, porque todos sabemos que es la editorial menos convencional de todo el territorio. Hasta cierto punto, estoy acostumbrado. O eso pensaba, porque cuando leí el primer tomo de Ping Kong, no supe ni qué decir.



A fin de cuentas, ¿cómo íbamos a predecir que iban a presentarnos un manga en el que una niña se transforma en un gorila por culpa de su complejo de inferioridad como jugadora de ping-pong? ¿Quién nos iba a decir a nosotros que un spokon —¿de verdad lo puedo llamar así?— sobre dos hermanas que se juegan hasta la vida sobre el tablero nos iba a gustar tanto?
Si alguien me lo hubiese dicho hace unos meses, no le habría creído. Y mira que me gusta el humor absurdo. Gintama es uno de mis mangas preferidos, pero lo de Comic Jackson es una locura. Para que os hagáis una idea de lo que os vais a encontrar, en este segundo y último tomo uno de los momentos más normales es un duelo de ping-pong entre una suerte de shinigami y una gorila.
Reseña manga de Ping Kong | Portada, sinopsis y edición del vol. 2

¡El dúo Saotome se pone a prueba en su camino hacia la victoria! Takumi queda al borde de la muerte tras su último partido, y fantasmas del pasado se les presentan para entorpecer su camino a la gloria… ¿Conseguirán las hermanas alzarse con la victoria? ¡Este es el PUNTO, SET Y PARTIDO de la serie!
| Colección | Ping Kong vol. 2 de 2 |
| Autoría | Comic Jackson |
| Género | Comedia |
| Formato | Formato tankobon con sobrecubierta, cosido. |
| Tamaño y páginas | 11,2 x 17,6 cm con 168 páginas en b/n |
| Precio | 9 € |
| Traducción | Sagoru (traducción) e Inma S. Andreu (revisión) |
| Fecha de lanzamiento | 30 de octubre de 2025 |
Seguramente, de no haber contado con una traducción tan notable, no me habría parecido “lógico” dentro de su rareza. Ya en el primer tomo alabé ampliamente el trabajo de Inma S. Andreu y Sageru, y en esta entrega no iba a ser diferente. Así pues, una de las grandes bazas de este Ping Kong es lo bien que se adecúa al español pese a que hay muchas bromas que no deberíamos ni entender.
Sin embargo, el equipo de localización (y el de edición también) realiza un trabajo excelente convirtiendo todas esas bromas que no deberíamos comprender en chistes propios de nuestro idioma, tirando de memes y clásicos de la lengua española. Es algo que valoro muy positivamente, pues tiene un valor especialmente grande en trabajos como este.
Por supuesto, nada de esto serviría si el manga no fuese bueno dentro de su género. Aquí debéis tener en cuenta que Ping Kong es puro humor absurdo. Tanto es así que redefine hasta el concepto de «absurdo»; se le queda corto. Es tan exagerado que una sola palabra no puede definir la magnitud de su estupidez. Y lo digo en el buen sentido.
Un gorila, una pala y un destino



Es más, cuando sumas a la ecuación la “epicidad” de ciertas escenas, va incluso a más. Aunque hablar de un manga deportivo resulta complicado, sí que tiene su espíritu en muchas secciones. Cuando Takumi (la hermana gorila) o Kotomi se enfrentan a un muro, parodia la grandilocuencia de los spokon tirando de la autosuperación.
Planos muy cercanos, ojos muy vivos que parecen expulsar fuego por las pupilas, cuerpos que se contraen para luego ejecutar grandes movimientos en dos o tres planos bien diferenciados, efectos visuales que buscan transmitir potencia y velocidad… Ping Kong no es un spokon, pero bebe mucho de ellos y se ríe de algunos de sus manerismos mediante un dúo protagonista que es de todo menos convencional.
Lo que no estoy del todo seguro es de si el manga estaba originalmente pensado para ser tan corto. Si tuviese que buscarle una pega, es que el autor abre ciertas incógnitas, como la de un padre desaparecido que aparece muy brevemente en la lejanía, y luego no resuelve. Es más, viendo el cierre, diría que algunas historias se han quedado pendientes.
Pese a ello, debo confesar que me ha sorprendido lo bien que acaba cerrando. Con un final parcialmente abierto y una resolución que no te desvela el destino de Takumi, pero sí te permite intuir qué ocurrirá, Comic Jackson maneja bastante bien el cierre de su obra.
Conclusiones



Tanto es así que, en realidad, hasta te deja con ganas de un poquito más. Ping Kong es una lectura bastante redonda gracias a que es corta. De haberse extendido más de la cuenta, no habría acabado en buen puerto, aunque un par de tomos más tampoco le habrían sentado nada mal. Aun con estas, si me preguntáis a mí, os diré que es una lectura que merece bastante la pena si gustáis de esas historias que no se toman nada en serio a nivel argumental.
La maquetación, el diseño de los personajes, la narrativa, etc. sí son serios en concepto. En otras palabras: se nota que el autor, dentro de la parodia y el humor absurdo, le dio mucha importancia a hacer las cosas bien. De otra manera, no sería una lectura disfrutable, puesto que sería poco más que un manojo de chistes sin sentido, coherencia u orden.
Dentro del caos, el mangaka establece una serie de pautas que nos permiten disfrutar de su trabajo. Con todo esto sobre la mesa, ante la pregunta de si me ha gustado o de si recomendaría el manga de Ping Kong mi respuesta es sí. No es para todo el mundo, pues su humor es muy exagerado.
No obstante, si disfrutas de ese tipo de historias que se recrean en la estupidez, o quieres darle la oportunidad a una de ellas, por el precio que tiene, y siendo solo dos tomitos, te la recomiendo. A mí su lectura me ha merecido la pena.


- Es un disparate. Su humor absurdo no tiene límites.
- La localización es muy buena. Le da mucha personalidad.
- Narrativamente, goza de gran ritmo. Es fácil de leer. La lectura es muy ligera.
- No se corta un pelo y los chistes malos están a la orden del día.
- La idea es una locura. Es más, me sorprende hasta que funcione, pero lo hace.
- Es, ante todo, una lectura muy divertida.

- Algunos diálogos se diluyen demasiado debido a la búsqueda constante de humor absurdo.
- Va tan a saco que a veces te quedas con ganas de tener algo más de contexto.
- Da la sensación de que hay cosas que se quedan sin contar.