Hay mangas que, pase el tiempo que pase, siguen siendo igual de buenos —o incluso mejores— que en su origen. El paso de los años no les afecta, puesto que ni el dibujo ni la historia envejecen de mala manera. Sin duda alguna, la obra de Masashi Kishimoto está dentro de ese grupo. Hace casi dos años, Planeta Cómic comenzó a republicar el manga con su nueva edición 3 en 1, Naruto Jump Remix, y con el tomo n.º 11 han llegado casi a la mitad.
Y ha sido todo un viaje. Uno en el que he podido volver a reconectar con uno de los mejores shōnen de la historia mediante una edición más sencilla que la original, pues carece de sobrecubiertas, pero con más contenido y más barata tanto a medio como a largo plazo. Es de ejecución simple, pero contiene bastante material adicional, tal y como ocurre en Japón. Sin más, es una de las mejores maneras de reconectar con Naruto en pleno 2026.


Sobre todo por el ritmo al que avanza. En tan solo dos años y once volúmenes, Naruto ha presentado a Sai, el nuevo miembro del equipo 7, y a Yamato, el líder temporal del equipo 7 que tanto dio de sí gracias a su particular kekkei genkai. A título personal, considero que esta es una de sus grandes virtudes. El ritmo. Los tiempos de espera. La manera en la que progresó.
Podrían parecer pocos tomos, pero si tenemos en cuenta que todavía no ha cumplido ni dos años en España, lo cierto es que es justo lo contrario. Y es algo que agradezco mucho, puesto que —como lector— ya conozco la historia. Tener que esperar varios meses entre entrega y entrega no es lo que precisamente quiero, por lo que es uno de los aspectos que más positivamente valoro de un manga que dice ser histórico.
Reseña manga Naruto Jump Remix n.º 11 | Portada, sinopsis y edición

¡Comienza una nueva y accidentada misión con la incorporación de Sai! Después de haber salvado la Villa de la Arena por los pelos, Naruto y los demás vuelven a Konoha. ¡Puede que la información sobre Orochimaru que han conseguido de Sasori les lleve hasta Sasuke, pero antes, el grupo 7 tendrá que enfrentarse a un imprevisto! ¡Con el fin de averiguar más sobre Orochimaru, el nuevo grupo 7 se dirige al Puente del Cielo y la Tierra!
| Colección | Naruto Jump Remix vol. 10 de 24 |
| Autoría | Mashashi Kishimoto |
| Género | Acción, aventura, comedia, drama, fantasía |
| Formato | Rústica con solapas |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18 cm. con 512 + 632 páginas en b/n |
| Precio | 17,95 € |
| Traducción | Marta E. Gallego (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 1 de oct. de 2025 + 19 de nov. de 2025 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Por supuesto, esto por sí solo no tendría valor alguno. La gracia de un buen manga es que tanto la edición como la traducción, la maquetación y el contenido estén a la altura. Respecto a este último, no puedo contaros nada que no sepáis: lo está. Naruto no fue una de las series más populares de su tiempo (hoy día podríamos decir que lo sigue siendo) por nada.
Si se te ha olvidado, te lo recuerdo usando este undécimo volumen como ejemplo. Para empezar, por su elenco. Uno de los aspectos más atractivos de Naruto es su enorme plantilla de personajes. Tiene caracteres muy diferentes, abordando todo tipo de perspectivas a través de sus características únicas.
Sai, por ejemplo, es uno de los personajes más fríos y distantes que hemos conocido hasta la fecha. Pero no por deseo propio. Le «crearon» así y le cuesta entender los sentimientos de los demás, debido a que no es capaz ni de comprender los suyos. Su inclusión en el manga es tosca al principio, pero la manera en la que intenta integrarse en el equipo 7 y entender su propio corazón le convierten en uno de los personajes más interesantes del manga.
Naruto saca pecho y sigue engrandeciendo su plantel

Su enorme contraste con el Uzumaki es, además, muy interesante, puesto que la manera en la que se relacionan es realmente divertida. Chocan y discuten, especialmente el rubio, pero no con un trasfondo negativo. Hay confrontaciones por la manera tan distinta en la que ven la vida.
Pese a ello, en el fondo se tienen mucho aprecio, sobre todo cuando empiezan a pasar más tiempo juntos. Además, no funciona como un mero sustituto de Sasuke. No es su alter ego ni una versión alternativa. Es un personaje con identidad propia que no busca suplir su papel.
El suyo es otro. Uno que, de hecho, a veces nos muestra que el Uchiha no fue un buen amigo. No durante mucho tiempo. Por mucho que el exintegrante del equipo 7 hubiese sufrido mucho por culpa de su hermano, descargó con Naruto una frustración que nunca debió haber sido suya.

Por supuesto, es lógico que su vida fuese un caos y que su cabeza no funcionase adecuadamente tras semejante trauma. Pese a ello, su actitud con el rubio dista mucho de merecer un perdón tan rápido como el que luego le otorgaron. Más todavía si tenemos en cuenta lo mal que trató también a Sakura.
Fue la definición de amor tóxico por excelencia durante mucho tiempo y, en realidad, lo sigue siendo. Es cierto que cambió, y en Boruto se muestra más claramente su redención, pero a estas alturas del manga lo lógico habría sido odiarle como el traidor y mal amigo que demostró ser. Su enfermiza búsqueda de poder no estaba justificada, y es que había otros métodos para lograrlo.
De camino al Rasen Shuriken
Siendo realistas, solo viendo a los monstruos que había en tu aldea antes de fugarte, lo lógico habría sido quedarte. Mas no fue así. Sasuke escogió un camino de odio que es cierto que da mucho juego a nivel narrativo y es una de las grandes tramas del manga, pero una cosa no quita la otra. Eso sí: funcionó.

Y muy bien. Aunque las escalas de poder (y esto es algo que se ve también en esta entrega) nunca fueron el fuerte de Kishimoto, la rivalidad tan antagónica que protagonizaron Sasuke y Naruto le dio mucha vida al manga. Es a estas alturas, además, cuando todo empieza a adquirir un tono incluso más drástico. El Uchiha ha adquirido unos niveles de poder muy superiores a los de sus antiguos compañeros.
Es ahí cuando Kakashi sale con la clásica del shōnen: «solo tenéis que haceros mucho más fuertes». Más en concreto, tiene que ser Naruto… con una nueva técnica. En efecto: nos estamos acercando al nacimiento del Fūton: Rasen Shuriken, una de las técnicas más emblemáticas del futuro Hokage.
A título personal, estoy deseando verlo, y es que sé que hará acto de presencia en el volumen n.º 12. O, al menos, así debería ser. Según mis cuentas, le toca ya, y este es uno de los momentos más emblemáticos —para muchos— del shinobi, pues marca otro gran antes y después en su escala de poder.
Conclusiones



Es tal y como ocurrió con el Rasengan, pero incluso más importante, ya que es su propia técnica. El Rasengan fue heredado. El Rasen Shuriken no. Es su propia versión del mítico ninjutsu de su difunto padre, Minato Namikaze. Durante mucho tiempo fue una de las técnicas más mortales y poderosas del manga, así como uno de los jutsus con mayor poder destructivo directo que jamás hayamos visto.
Le tengo unas ganas tremendas, siendo esta una de las razones por las que sigo recomendando Naruto. Aunque ya soy perfectamente consciente de qué va a ocurrir, me emociono igualmente. Tiene ese don y no muchas series lo tienen tantos años después. Es por cosas como esta que siempre digo (y sé que no soy el único) que Naruto no solo es uno de los mejores mangas de la historia, sino —también— uno de los que mejor ha envejecido. No ha perdido el toque… ni lo perderá.


- Es una edición con un valor tremendo. Es justo lo que necesitábamos.
- Actualiza a la perfección los mangas originales y los adecua muy bien al mercado actual.
- Aunque pueda parecer caro, es más económico si hacemos cuentas, ya que son tres tomos por 17,95 €. Haciendo números, sale a cuenta.
- La traducción, la maquetación y el formato son de gran calidad.

- La edición original pierde valor ‘por su culpa’.
- Algunos errores menores de edición.