Venganza. Aunque es una simple «palabra», tiene un peso muy superior al de su mera definición. Sus implicaciones van más allá del término, trayendo consigo toda clase de consecuencias cuando se ejecuta. Hoy, en mi reseña del tomo n.º 4 de Los Reinos de la Ruina, me gustaría seguir profundizando en esta idea. Por supuesto, sin spoilers.
No ahondaré, pues, en los eventos que tienen lugar en este último volumen. Lo que sí os contaré es que Adonis está mucho peor de lo que imaginábamos. Hasta la fecha, nuestro protagonista nos ha dejado con varias escenas —como poco— horripilantes. Tanto es así que ya podemos hablar de un villano en toda regla.

Si bien es cierto que hasta ahora costaba mucho justificar sus acciones, se podían —hasta cierto punto, y de aquella manera— descifrar sus motivaciones. Corroído por el odio, el ser humano era poco más que una plaga que debía erradicar. No lo acepto, pero comprendo que su corazón estaba henchido de sufrimiento.
Pero no es así. Adonis va más allá de lo que pensábamos. Su odio es más visceral y más profundo de lo que jamás habíamos imaginado. Su manera de razonar, ser y actuar es la de una existencia que ha abandonado cualquier atisbo de bondad. Por mucho que, a ojos de otros personajes, pueda tener un trasfondo amable, la realidad es bien distinta.
Y es interesante. Al menos a nivel narrativo y ficcional. Acostumbrados al protagonista que, incluso dentro de su maldad, es capaz de justificar sus actos desde otro punto de vista, aquí tenemos a uno cuyo interior es poco menos que un pozo de oscuridad infinito. Solo entiende el odio.
Reseña manga Los Reinos de la Ruina n.º 4 | Portada, sinopsis y edición

A TRAVÉS DE TIERRAS BALDÍAS. Después de una sangrienta batalla en la superficie lunar, Adonis y Doroka regresan a la Tierra. A pesar de que las cazas de brujas han terminado al fin, Adonis sigue deseando vengarse de la raza humana. Sin embargo, en su viaje por un mundo desolado, descubren un lado distinto de la humanidad: gente abandonada que lucha por sobrevivir entre las ruinas. Mientras, en la capital, la mente que controla de verdad el trono de Redia prepara su próximo movimiento.
| Colección | Los reinos de la ruina vol. 4 de 13 |
| Autoría | Yoruhashi |
| Género | Acción, aventura, ciencia ficción, drama, fantasía, romance |
| Formato | Rústica con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13 x 18 cm con 178 páginas en b/n |
| Precio | 9,50 € |
| Traducción | Ayako Koike (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 26 de enero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Por desgracia, parte de este proceso de descubrimiento ha llegado con un volumen algo errático. No sé qué ha podido ocurrir, pero hay errores de impresión. Los menos notorios son diálogos con la tinta muy ligeramente corroída. No me han impedido disfrutar de su lectura, pero son molestos. También hay tonos demasiado oscuros y una viñeta en la que los bocadillos directamente no se ven.
Se nota que es un error de imprenta, pero no deja de ser un detalle que no me ha dejado con buen sabor de boca. Dicho esto, sí, se puede proseguir con la lectura y entenderlo todo sin problema. No obstante, he creído conveniente que supieseis qué os podéis encontrar. Sobre todo por si queréis echarle un ojo en la tienda o librería de turno antes de llevároslo. Entiendo que no será algo que afecte a toda la tirada.
La historia de una sangrienta venganza

Habiendo aclarado este tema, me gustaría volver al eje de esta reseña: la venganza y sus consecuencias. Durante sus tres primeras entregas, Los Reinos de la Ruina se ha centrado muchísimo en la violencia. Estas estaban cargadas de acción y gran parte de su contenido se resumía en combates altamente explícitos.
Esta sensación se mantiene en el libro n.º 4, pero este ya empieza a profundizar en otras cuestiones. A través de los ojos de Doroka se nos intenta mostrar cuáles podrían ser sus consecuencias. La bruja, con un corazón todavía no corrompido hasta la médula, quiere acabar con el círculo de odio entre Adonis, los humanos y las brujas.
Para ello cree que no hay otra opción más que detenerse, pero no sabe cómo hacerlo. Aunque vive consumida por el dolor, ve el mundo de otra manera. No con esperanza, pero sí de manera menos turbia. Sabe que la venganza solo genera más venganza y que las acciones de Adonis harán que el mundo siga girando en torno a la misma.
Su poder es simplemente devastador, por lo que cada vez que entra en acción, la muerte hace acto de presencia. Además, demuestra en no pocas ocasiones que no le importa nada. Su maestra lo era todo para él y está dispuesto a todo con tal de extinguir a quienes pusieron fin a su vida.
El dolor de la pérdida

¿Será Doroka quien logre apaciguar esa llama? El manga juega con esa idea, pero solo la desliza. Su autor, sabiendo que es demasiado pronto y que sería demasiado fácil que todo cambiase por ella en apenas un par de episodios, se limita a tontear con un posible cambio que de momento no se produce.
Solo este mero detalle abre una posible línea bastante interesante, ya que la redención de Adonis o de la misma sociedad humana parecen imposibles. Si ocurre algo similar en algún momento, sabemos que no será total. Es más, el futuro pinta negro. Muy negro. No auguro un final feliz para nadie. Quizá un reinicio o una redención, pero nunca un punto y seguido.
Y me gusta que sea así. Si bien es cierto que Los Reinos de la Ruina sigue siendo una historia bastante simple que se ejecuta de manera bastante lineal y sin grandes sorpresas, tiene ese pequeño toque de misterio que nos mantiene por algo más que un simple gusto por la violencia y la sangre.
Que al final lo es. Los Reinos de la Ruina es un manga de fan service desde el marco de la brutalidad. Adonis es un luchador que desmiembra miembros y siega vidas de la misma forma en la que tú o yo nos hacemos un café para desayunar todas las mañanas. Es su rutina y el autor no se corta ni un pelo.
Conclusiones

Esa es, posiblemente, una de sus características más llamativas. Su dibujo es atractivo y la acción que ofrece siempre te deja con ganas de más. Los combates, aunque son muy dinámicos, se entienden de un simple vistazo y son simplemente espectaculares. Tienen vida propia.
Como manga, en cualquier caso, necesita seguir progresando. El final de esta cuarta entrega nos hace pensar que podría empezar a hacerlo dentro de poco, por lo que tengo expectativas de que siga mejorando. Por el momento, en cualquier caso, lo estoy disfrutando, y no creo que eso cambie.


- La premisa es atractiva. El manga empieza con buen pie.
- El dibujo es atractivo y fácil de entender.
- El ritmo y la narrativa funcionan. Genera interés.
- Te deja con ganas de saber qué pasará a continuación.

- Puede pecar de demasiado simple. Hay que ver cómo evoluciona.