
Tiempo atrás os traje una review un tanto diferente, porque os hablé de los tres volúmenes anteriores del manga al mismo tiempo. En esta ocasión he querido hacer algo un tanto distinto también con la reseña de InuYasha n.º 16.
A fin de cuentas, entre las entregas #15 y #16 hemos superado el ecuador de la historia, tanto cuando hacemos referencia a la nueva edición de Planeta Cómic como respecto a la versión original japonesa.
En otras palabras: a estas alturas de la película ya somos perfectamente conscientes de qué puede ofrecernos el manga de InuYasha. Es por esto mismo que hoy quiero centrarme en el perfil de su autora y el estado del manga en general.


A fin de cuentas, cuando citamos a Rumiko Takahasi, hablamos de una de las mejores —y más influyentes— mangakas de la historia. Te guste más, te guste menos, su éxito y repercusión son incontestables.
Tan buena es que hasta cuesta decidir cuál de sus obras nos gusta más, pues solo entre InuYasha, Ranma 1/2, Urusei Yatsura y Maison Ikkoku nos juntamos con algunos de los tebeos nipones más relevantes de su tiempo.
No obstante, todos ellos tienen algo en común: el amor adolescente como núcleo de una historia capaz de ramificarse. En el caso de InuYasha, aunque nuestro protagonista masculino tiene 200 años, en realidad es un niño.
Su personalidad y su apariencia son las de un chaval de 16 años que no sabe lo que es el amor y al que le cuesta hasta confiar en los demás. Kagome, por su parte, es una joven con las ideas bien claras, pero las inquietudes y dudas propias de una joven de instituto.
Reseña del manga InuYasha n.º 16 | Portada, sinopsis y edición

Continúa la apasionante aventura de Inuyasha, Kagome y compañía en su lucha por reunir los fragmentos de la joya de las cuatro almas. En este volumen, los lazos emocionales y conflictos internos de los personajes se intensifican mientras se enfrentan a nuevos peligros. Kohaku, el hermano de Sango, reaparece, desatanto el tormento emocional de su hermana, mientras Naraku desata una nueva estrategia para hacerse con más poder y cumplir sus malignos objetivos.
Colección | InuYasha vol. 16 de 30 |
Autoría | Rumiko Takahashi |
Género | Acción, aventura, romance, fantasía, isekai, isekai invertido |
Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
Tamaño y páginas | 21 x 14,8 cm con 352 páginas en b/n |
Precio | 16,95 € |
Maquetación | Planeta Cómic |
Traducción | Marc Bernabé y Verònica Calafell (Daruma) |
Fecha de lanzamiento | 12 de marzo del 25 |
Reseñas | Volúmenes anteriores |
Ambos viven en mundos completamente opuestos, pero el destino les tiene algo preparado. Guiados por el mismo azar, acaban unidos casi por obligación, pero lentamente desarrollan un extraño sentimiento de unidad que más pronto que tarde se transforma en amor.
No obstante, el camino está lleno de baches, y es que la mangaka recoge algunos de los tópicos más propios del manga shojo bajo el ámparo de los clichés del shonen. Y si bien es cierto que no me gusta usar las demografías como adjetivos, en este caso creo que os ayudarán a entender a qué me refiero.
Sobre todo cuando hablamos de un romance lento, repleto de baches, en donde los celos y la negación son el pan de cada día. Este es un rasgo muy habitual en Rumiko-sensei. Le encanta andarse por las ramas con triángulos amorosos y toda clase de historias.
InuYasha, un shonen de fantasía de la vieja escuela

A veces, hasta demasiado, y es que uno de sus rasgos más reiterados es la continua no consecución del amor. En este tomo ya está muy claro que ambos personajes sienten algo y, en realidad, podemos decir hasta que lo saben.
Pese a ello, aún seguimos viendo ciertos aspavientos e incluso rechazos del uno hacia el otro. El orgullo siempre juega en su contra, siendo esta una de las máximas del manga. Hay quienes incluso piensan que es demasiado denso.
Personalmente, no considero que sea de esta manera, pues en los años noventa —empezó a publicarse en 1996— las cosas se hacían de otra manera. Es por esto mismo que digo que InuYasha es una de las mejores maneras de ver de dónde venimos.
Pocas historias han envejecido tan bien como está, y es que el manga se sigue sintiendo muy bien incluso en pleno 2025. Con sus más y sus menos, es una fantasía con rasgos de isekai en donde siempre ocurre algo. Los males de amores, los dramas familiares y la confusión son una constante en la historia de Rumiko-sensei. Todo ello aderezado con una cruenta dosis de realismo.
Lejos de lo que cabría esperar, no es una historia de color rosa. En InuYasha la muerte está a la orden del día. Los demonios son de todo menos amables en la mayoría de los casos, por lo que es muy habitual ver en primera plana escenas donde una criatura está desmembrando sin piedad a un humano.
Nunca llega a ser demasiado gráfico, y el estilo no es muy explícito, pero tiene fuerza. Si te pilla de sopetón, incluso es capaz de arrancarte una mueca de desagrado, pues muchas muertes son especialmente dolorosas.
Un romance repleto de obstáculos

Esta es la mezcla, o eso pienso yo, que tan especial hace a InuYasha. Aunque el eje principal de la misma es el romance y el drama, la aventura, la acción y la fantasía son ingredientes indispensables de la historia.
Habiendo alcanzado ya el tomo 16, es algo que sabemos mejor que nunca. De hecho, yo no recordaba que el manga fuese tan largo, y es algo de lo que me alegro, pues pienso que tiene muchas cosas que contarnos. El mundo de InuYasha tiene encanto, y como mezcla la realidad con la fantasía a través de la dicotomía entre isekai e isekai inverso, siempre tienes algo nuevo que descubrir.
A veces, eso sí, no muestra tanto como nos gustaría, pues en ciertas ocasiones tiende a repetir la misma estructura de manera un tanto evidente. Es por esto mismo que a veces se puede sentir algo lento. Más allá de eso, y de que algunos segmentos tal vez no han envejecido tan bien como la obra en general, debo decir que estoy muy contento con el regreso de InuYasha.
Cuando vuelvo a sumergirme en cualquiera de sus tomos, soy capaz de recordar perfectamente porque es considerado un auténtico referente tanto en el mundo del anime como del manga. Tiene muchas virtudes, aunque la más importante de todas ellas es que es una historia entretenida de principio a fin.


- Sigue siendo un clásico entre clásicos. Es historia del manga.
- Los personajes son muy únicos y su concepto de isekai es refrescante.
- La edición es de gran calidad y el dibujo, aunque antiguo, tiene mucho encanto.
- La evolución de los personajes principales, secundarios y antagonistas.

- Sigue abusando de ciertas conveniencias de guion.
- Diversos personajes tienen actitudes algo tóxicas.