Quienes hayáis seguido Eyeshield 21 con nosotros seguramente estéis un poco hartos de que llegue siempre a la misma conclusión, pero es que con el tomo n.º 8 del manga no puedo evitar repetirme: es uno de los mejores spokon de la historia. Con un arte del más alto nivel (Yusuke Murata es uno de los mejores artistas de manga de la historia) y un guion muy bien diseñado, es complicado no ofrecer decenas de elogios con cada entrega.
Esta octava entrega no es diferente. Durante su partido contra los Shinryuji Naga, los Deimon Devil Bats acaban desvelando todas y cada una de sus armas contra lo que podría ser uno de los mejores equipos de la historia del fútbol americano de instituto de Japón. Hiruma lo gasta todo por una victoria que dice ser indispensable en sus aspiraciones de conquistar «el gran tazón». El demonio ha consumido todos sus ases.
A cambio, Deimon ya no es un equipo al que se pueda subestimar. Ya no es ese underdog que no deja de obrar milagros. Cada victoria no es un imposible: es una clara demostración de trabajo duro y talento. Con un Sena cada vez más diferencial, por fin son un verdadero equipo. Uno en el que todos y cada uno de sus jugadores puede aportar algo.
Esta dinámica nos deja en un gran momento. Hasta la fecha, el equipo ha sobrevivido a duras penas. Ha logrado algunas victorias holgadas, pero en todas se jugaba la vida de una manera u otra. Han vivido en la cuerda floja desde el día 1. Ahora no. Con su victoria ante los Naga han ratificado su posición: ya son uno de los mejores equipos del país.
Reseña manga Eyeshield 21 n.º 8 | Portada, sinopsis y edición

¡Comienza la segunda mitad del partido del Deimon contra el Bando, y el viento ha empezado a soplar con fuerza! El equipo que sepa controlar esta adversidad podrá clasificarse para el torneo de Kanto, donde luchan los mejores jugadores de la región. ¡Corre, Sena, más rápido que el viento, para alcanzar tu meta: la Christmas Bowl! ¡Conviértete en el mejor corredor de todos los tiempos!
| Colección | Eyeshield 21 vol. n.º 8 de 13 |
| Autoría | Riichiro Inagaki, Yusuke Murata |
| Género | Comedia, deporte, drama, fantasía |
| Formato | Rústica con solapas |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18 cm. con 560 páginas en b/n e insertos a color |
| Precio | 18,95 € |
| Traducción | Mónica Rodríguez Rodríguez |
| Fecha de lanzamiento | 14 de enero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
En el proceso, Sena ha evolucionado como pocos. Era, probablemente, el que menos madera de deportista tenía. Eso también ha acabado. Ahora es todo un profesional… dentro de las limitaciones de un adolescente, claro está. Pese a ello, cada gesta épica que protagoniza ya no es cuestión de suerte o miedo.
Cada jugada contra los Naga es una demostración de esfuerzo y talento. Por fin está siendo capaz de demostrar quién es de verdad. Ya no es un farsante. De hecho, no es ni Eyeshield 21. Aunque se ha ganado el título a pulso, la realidad nos dice que por fin es él mismo. El corredor de la velocidad tiene nombre propio, y ese es Kobayakawa Sena.
De Eyeshield 21 a Sena, el origen de un verdadero deportista


Tras heredar la visera del «anterior verdadero Eyeshield 21» y revelarle su identidad al mundo, es alguien diferente. En este encuentro se aprecia incluso más que antes. Lo mejor de todo es que todavía le queda mucho camino por delante. En los todavía cinco volúmenes que restan del manga, Sena llegará incluso más lejos y nos dejará con carreras, regates y movimientos de ensueño.
Él y el resto del equipo. Aunque está claro quiénes son los tres personajes con más peso, todos tienen su momento. Sena y Hiruma son los dos primeros. Casi todo el juego pasa por sus manos de una manera u otra. Monta es el tercero en discordia. Sus atrapadas son indispensables y siempre tiene algún reto que superar. Pero no son los únicos.
De hecho, dentro de poco llegará el gran momento de Kurita. Tanto él como Musashi, dos de los tres miembros fundadores del equipo, aún no han dado todo de sí. Lo que esto significa es que, aunque el final del partido entre los Deimon y los Naga ha sido muy bueno, todavía nos quedan otros muchos momentos realmente top.


Sea como fuere, y ciñéndonos al presente, en esta octava entrega los Deimon consagran su pase a la siguiente ronda y se preparan para su nuevo duelo. Alejándose de la dinámica típica de los spokon, no se enfrentan a los Oujō Knights, sus grandes rivales, en la final, sino que se cruzan contra ellos en semifinales. Mientras tanto, un nuevo equipo asoma en el horizonte junto a un talento físico como jamás se ha visto.
El ocaso de un faraón y el nacimiento de una bestia
Gao, el línea más fuerte jamás visto hasta la fecha, destroza sin compasión a las esfinges, el —hasta ahora— equipo más fuerte en lo que respecta a su primera línea defensiva. Si bien es cierto que el puesto de los mejores defensores de la competición no les pertenece, sí que ostentaban el honor de disponer de la línea más recia, grande y poderosa de la misma.
Sin embargo, un solo hombre ha sido capaz de derribarla, poniendo en aprietos al resto de conjuntos. Gao es una fuerza de la naturaleza. Un ente inamovible que se define como pura potencia. Lejos de lo que cabría esperar, no es una bestia sin sentido. Es un hombre de honor que sigue las reglas, pero que no se contiene simplemente porque no le apetece.


Para él, la fuerza lo es todo, pero la fuerza sin control carece de sentido. Si el árbitro pita, él frena. Sabe leer a sus rivales y entiende quiénes merecen la pena y quiénes no. No es un estúpido, pero eso es precisamente lo que le hace tan peligroso. Y tiene un objetivo: derrotar a Kurita.
El defensor de los Deimon es el hombre que más le emociona. No le subestima por estar gordo. Sabe que detrás de esa barriga se esconde un auténtico titán. Una fortaleza repleta de fuerza que necesita sacar su verdadero ser para convertirse en el reto que tanto tiempo lleva anhelando.
Sea como fuere, ese duelo sigue lejos de hacerse realidad, puesto que no se podrán ver las caras salvo que lleguen a la final. Y no será fácil. Gao se enfrentará a los vaqueros de Riku, mientras que los demonios todavía deben batir a los caballeros en un particular duelo.
Conclusiones

Siendo sincero, aun sabiendo qué ocurrirá, tengo muchas ganas de revivir esos partidos. Todavía recuerdo con mucha emoción la tensión con la que viví aquellos encuentros hace unos años, cuando solo disponíamos de una versión en inglés a la que difícilmente se podía acceder o de un anime que no ha envejecido demasiado bien.
Que Planeta Cómic se atreviese a licenciar la serie fue, de hecho, una noticia tan inesperada como grata. Nunca habíamos tenido tan fácil el acceso a esta serie como ahora. Si te gustan los mangas deportivos, te lo advierto: merece muchísimo la pena. Que la editorial esté publicando el manga en formato 3 en 1 es lo mejor que nos podía pasar.
Su llegada fue inesperada, pero muy bien recibida, y es lógico. Cuando digo que Eyeshield 21 es uno de los mejores spokon de la historia no lo digo porque sí. De verdad pienso que está en lo más alto de cualquier tipo. Si es un género que disfrutas, es un indispensable de tu biblioteca. Algo que no te puedes perder de ninguna manera.


- El elenco es simplemente genial.
- La trama es interesante desde el primer momento.
- Con el tiempo no hará más que mejorar.
- La edición es bastante buena y, teniendo en cuenta el contenido que trae, tiene una muy buena relación calidad-precio.
- Es un spokon con una narrativa realmente buena y un desarrollo de calidad.

- Sigue sin estar en su prime, pero le falta poco.
- Ya llevamos casi un tercio de la historia y nos habría encantado que fuese más larga.