
¿Quién me iba a decir a mí que me iba a gustar tanto una comedia romántica en la que un chico —aparentemente— cualquiera tiene que proteger a su amiga de la infancia de una horda de asesinos? Ni yo mismo me lo esperaba, pero así ha sido, y esta es la mejor conclusión que os puedo ofrecer en la reseña del volumen n.º 1 del manga El guardaespaldas de Honeko Akabane.
Licenciado por Distrito Manga, nos cuenta el peculiar día a día de un muchacho llamado Arakuni Ibuki. Ibuki, desde que era poco más que un crío, ha tenido mala reputación; todo el mundo piensa que es un buscapleitos y un pandillero por culpa de su apariencia.
Hasta cierto punto, es cierto, ya que se mete en peleas constantemente, pero… ¿Es así o le ha convertido la sociedad en eso? El manga de Masamitsu Nigatsu plantea esa pregunta de soslayo casi desde el minuto uno, cuando revela el motivo por el cual Arakuni está enamorado de su amiga: es la única que nunca le ha juzgado.
Honeko Akabane es la presidenta del consejo estudiantil, sueña con ser abogada como sus padres (adoptivos, aunque ella no lo sabe) y no duda en defender al más débil e impartir justicia como buenamente pueda. Es muy probable que esta premisa os suene, pero hay una diferencia notable respecto a otros mangas: Akabane no es perfecta.
Así es: Masamitsu-sensei se aleja del estereotipo de chica perfecta que necesita ser protegida por un pandillero que corrige su conducta gracias a una mujer sin fallo alguno. Son —salvando las distancias— dos estudiantes normales que acaban involucrados en una historia de yakuzas y asesinatos.
Reseña de El guardaespaldas de Honeko Akabane n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Un día, Arakuni Ibuki se entera de que su amiga de la infancia, Akabane Honeko, está en el punto de mira de unos asesinos cuyo propósito es acabar con su vida. Ambos están en la clase 3-4 del instituto Sosoji, e Ibuki ha recibido la orden de proteger a Akabane durante el transcurso de un año. ¿Su objetivo? Asegurarse de que se gradúa sana y salva, pero ¡debe hacerlo sin que ella se dé cuenta! Así comienza su vida secreta como guardaespaldas en la escuela. Sin embargo, ¡parece que hay más secretos dentro de la clase 3-4! ¡Este es el comienzo de una nueva y emocionante comedia escolar de acción!
Colección | Shikimori es más que una cara bonita vol. 1 de 12 |
Autoría | Masamitsu Nigatsu |
Género | Acción, comedia, romance, slice of life |
Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
Precio | 9,95 € |
Tamaño y páginas | 13,1 cm x 18,1 con 192 páginas en b/n por volumen |
Traducción | Eduardo Ozores Díez (Daruma) |
Fecha de lanzamiento | 6 de febrero del 25 |
La historia empieza así: un día, Arakuni descubre que Akabane es la hija del líder de una familia mafiosa que está a punto de retirarse. Este había mantenido la existencia de su hija en secreto hasta ahora, pero alguien filtra su existencia.
A partir de ese momento, los candidatos a heredar su posición como líder empiezan a contratar asesinos para acabar con su vida. Pese a que Akabane no sabe ni quién es, prefieren eliminarla de la ecuación para evitar que pueda intentar reclamar su derecho de sangre.
El líder de este clan decide hablar con Arakuni, pues conoce a su padre desde que eran jóvenes, y le hace una petición: protege a mi hija hasta que se gradúe y haya un nuevo líder. Tras esto, estará a salvo. Ibuki acepta.
Todo por amor


Sabe pelear muy bien, así que se desempeña con cierta soltura, pero no está solo: hay otros 22 guardaespaldas asignados. Todos tienen la misión de no ser descubiertos por Akabane, pues su padre quiere que siga viviendo ajena al mundo de las sombras.
En circunstancias normales, ellos serían suficientes, pero hay un problema: uno de ellos es un traidor, pues de otra forma no se habría descubierto la existencia de Akabane. Por lo tanto, Ibuki tiene dos misiones: proteger a su mejor amiga y descubrir al traidor.
Ibuki pronto conecta con ellos y se «integra» al grupo tras demostrar que quiere protegerla (y tiene la capacidad de hacerlo) como el que más. Por supuesto, la premisa se construye mediante las recetas propias de este tipo de historias.
Hay mucha comedia, hay malentendidos, hay romance y hay sorpresas. Es más, desde el primer tomo se construye una suerte de triángulo amoroso con la hermana de Akabane, agregando a la cesta otro de esos clichés a los que tan acostumbrados estamos.
Podría decirse que El guardaespaldas de Akabane Honeko bebe de no pocos tópicos habituales del género, siendo —hasta cierto punto— un manga previsible. O eso parece, ya que sigue siendo muy pronto para hablar. Pese a ello, que los dos personajes principales estén enamorados, que se construya un triángulo amoroso no correspondido o que cada guardaespaldas sea un superespecialista de instituto son cosas que no sorprenden tanto.
Lo hemos visto en otras ocasiones. Entonces… ¿Es un mal manga? No. Aunque bebe de esos tópicos, también sabe innovar. El diseño de los personajes, por ejemplo, es atractivo, y la narrativa destaca por ser más ligera de lo habitual.
Un amor estudiantil con el picante de la muerte


Es una trama dinámica y con mucho ritmo en la que no tenemos tiempo casi de aburrirnos. Sabe darnos contenido del bueno cuando toca y sabe mantener el hype de las primeras páginas hasta el final. Te deja con ganas de más, provocando que el primer volumen sepa a poco pese a lo mucho que da.
En otras palabras: el primer tomo hace que quieras seguir leyendo y ansíes el segundo. Arranca con mucha fuerza y construye su base de forma rápida, directa y sencilla. Todo se entiende a la primera y es fácil sumergirse en la historia.
Además, está acompañado de un dibujo muy claro y con personalidad. El trazo es cómodo, la distribución de las viñetas es buena y las secuencias de acción no son confusas. Es agradable a la vista. Además, las expresiones faciales de sus personajes son muy buenas.
Es una de sus grandes bazas. Los escenarios no están tan trabajados, y a veces se pierde un poco en ciertos detalles, pero la base es bastante buena. Es por esto mismo que puedo deciros que el primer tomo de El guardaespaldas de Honeko Akabane me ha dejado con muy buenas sensaciones y con ganas de más. Tiene buena pinta.


- El ritmo. Es un manga directo y entretenido que asienta muy bien sus bases desde el principio.
- El dibujo es atractivo y sencillo de entender. Es fácil adentrarse en la historia.
- La manera en la que interactúan los distintos personajes y sus diseños.

- Abusa de ciertos clichés.