Me ha sorprendido. El volumen n.º 2 de Tougen Anki me ha sorprendido, la verdad. Ya en su primera entrega me demostró que no era un shonen cualquiera que ignorase las dicotomías propias de lo que llamamos «moral». En el mundo no siempre todo es bueno o malo.

Muchas veces depende del punto de vista y este es uno de los aspectos en los que más y con más fuerza ahonda durante el presente arco. Y es extraño, la verdad. Por un lado, tenemos a los Oni, los teóricos demonios a los que deberíamos odiar por ser algo distinto a lo que la humanidad conoce.
Pese a ello, Yura Urushibara logra que conectemos muy rápidamente con ellos al demostrarnos que cualquier tipo de aprensión que la sociedad sienta por ellos es por mero racismo. Análogamente, logra que odiemos a los Momotaro, con quienes tendríamos que empatizar por su carácter humano. Pese a ello, son a los que terminamos detestando, intercambiando sus papeles de manera muy directa, sencilla y efectiva.
Los Oni solo quieren vivir en paz. Los Momotaro quieren exterminarlos porque son diferentes. Es puro racismo reconvertido en un manga de fantasía y acción en donde los poderes especiales están a la orden del día. No obstante, el autor hace otra cosa muy interesante: nos demuestra que, a veces, detrás de ese odio hay una razón.
Reseña manga Tougen Anki n.º 2 | Portada, sinopsis y edición

Shiki consigue dominar la sangre del Oni gracias al desafío al que lo somete Mudano. Sin embargo, cuando está a punto de superar la prueba, un mensaje de auxilio lo alerta de que la subdivisión Oni de Kioto ha recibido un ataque del clan Momotarô. ¡En este nuevo tomo, la sangre Oni causará estragos en Kioto!
| Colección | Tougen Anki vol. 2 de 13 (serie abierta) |
| Autoría | Shinichi Ishizuka |
| Género | Acción, drama, fantasía, sobrenatural |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 132 x 180 mm con 376 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Mikel García Alija |
| Fecha de lanzamiento | 6 de nov. de 2025 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
No una que justifique la masacre y el dolor al que someten a sus víctimas, pero sí una que te permite entender —hasta cierto punto— por qué algunos pueden actuar de manera tan exagerada. El miedo y el resentimiento son motores muy potentes. Tanto que hasta nos pueden hacer perder el juicio o nublar nuestro código ético.
Además, todos son hijas, padres, hermanos o tías de alguien. Lejos de actuar como entidades independientes sin conexión al mundo, tienen a sus propias familias. Y con eso sí que podemos empatizar aunque sigamos detestando su existencia. Es extraño, puesto que te acaba despertando sentimientos —cuando menos— muy contradictorios. Al menos hasta cierto punto.
A fin de cuentas, resulta complicado sentir pena de verdad por alguien que (por ejemplo) ve a los Oni como desechos que no merecen ningún tipo de compasión. Son casi como objetos, ya que tratar de una manera tan cruel a cualquier tipo de ser vivo es sinónimo de ser un auténtico desgraciado.
El odio tiene dos caras

Así es a nuestros ojos, y también para los de sus víctimas, pero no para quienes dicen ser sus familiares o amantes. Es por esto mismo que digo que Tougen Anki es un manga que se sustenta en dicotomías que conducen a un camino repleto de odio, sangre y muerte. Bueno, eso y bastante ecchi, ya que en ese sentido el autor sigue sin cortarse un pelo.
Siguen habiendo escenas en donde aparece un escotazo tremendo o un conjunto de ropa que no deja mucho a la imaginación por una casualidad o una decisión de guion que en realidad solo se explica con tres palabras: fan service gratuito. Es, seguramente, lo que menos me convence del manga, ya que por lo demás las sensaciones siguen siendo bastante buenas.
Sumando este volumen con el anterior, mis impresiones sin más positivas, y es que ahora me gusta más. Ahora que han comenzado a mostrar (aunque de manera superficial) los poderes de algunos nuevos personajes y se han adentrado en cuestiones más farragosas, su narrativa ha ganado en impacto.

Debo confesar, eso sí, que la personalidad de ciertos personajes femeninos parece responder a algo así como… ¿Un fetiche? No sé, pero es un tanto extraño, y no sé bien cómo interpretarlo. Espero que haya sido solo una impresión, pero no creo que sea así debido a ese mismo fan service del que ya he hablado.
Pese a ello, sigo pensando que Tougen Anki es un buen manga. En parte es gracias a que la figura de su protagonista, Shiki, ha crecido favorablemente desde el primer episodio hasta la actualidad. Sin ser un cambio tan notable (pues no ha tenido tiempo para que así sea), está progresando de manera adecuada.
Tougen Anki es, ante y pese a todo, un buen manga: conclusiones

A modo de conclusión, diré que Tougen Anki me dejó buenas sensaciones allá en julio de este mismo año, cuando se publicó el primer tomo, y que con esta segunda entrega no solo las ha ratificado, sino que las ha mejorado. En términos generales, es un shonen con una base bastante interesante y un ritmo muy adecuado.
Narrativamente, puede pecar de ser algo simple, pero la verdad es que ha subido de nivel desde mi primera lectura, por lo que confío en que también mejorará de manera paulatina en ese apartado. Los personajes están bien diseñados, el dibujo es bastante bueno y los poderes que han ido apareciendo tienen gancho.
Como historia de acción y drama, apunta maneras gracias a los distintos contrastes que va ofreciendo y dispone de una premisa que puede evolucionar fácilmente con el paso del tiempo sin necesidad de hacer cosas extrañas. Pinta bien y espero que nos acabe dando muchas alegrías en el futuro.


- La premisa es entretenida y empieza con buen pie. Es una lectura atractiva.
- Es fácil de leer. Tanto la estructura como la trama y el panelado construyen un manga sencillo de seguir.
- El diseño de los personajes y el dibujo es llamativo. El trazo es muy limpio.
- Ofrece un cambio de paradigma entre demonios y humanos bastante curioso.
- Tiene potencial para ofrecer una historia realmente interesante a largo plazo.

- Puede pecar de ser demasiado sencillo.
- Abusa demasiado del fan service.