Con el paso del tiempo me he dado cuenta de una cosa: cada vez disfruto más y mejor de esos juegos que, en realidad, solo me proponen relajarme un rato. Los llamados cozy games se han convertido en uno de mis recursos preferidos cuando quiero desconectar del trabajo y simplemente jugar. Hoy, en mis primeras impresiones de Starsand Island, os quiero hablar —precisamente— de uno de ellos.
Lo primero que me gustaría contaros al respecto es que el juego todavía no está terminado. Se trata de un acceso anticipado, por lo que aún tiene margen de mejora. Pese a ello, ya cuenta con varias decenas de horas de contenido y un mundo bastante enriquecedor. No es perfecto, por supuesto, pero sí tiene una buena base.
Como viene siendo habitual, la premisa inicial es sencilla: nuestro personaje, un alter ego que podemos diseñar a nuestra imagen y semejanza, huye del mundanal ruido y del ajetreo de la gran ciudad hacia un paraíso clandestino. Casi oculto al mundo, se trata de una isla donde el sol brilla y los pájaros cantan con alegría.
Empiezas, como viene siendo habitual, en una granja con mucho margen de mejora y un conjunto de herramientas básicas. Starsand Island no revoluciona el género ni reinventa la rueda, sino que se ciñe a lo que sabe que funciona. No obstante, lo hace bajo el amparo de una estética tipo anime bastante llamativa.
Algo falto de personalidad, debido a que recoge muchos tópicos y clichés, destaca por su acabado preciosista y su bonita paleta de colores. Es un juego que, aunque no derroche carisma, entra muy fácil por los ojos y por las manos. Sí, por las manos, y es que el gameplay es —ante todo— muy agradable.
Primeras impresiones de Starsand Island, un simulador de vida muy relajado


De buenas a primeras, creo que una de las mejores maneras que tengo de deciros qué tal está Starsand Island es que cuenta con un 86 % de críticas positivas en Steam tras haber recibido sus primeras 4.000 reviews. No es ninguna tontería y ya nos demuestra que ha entrado con mucho tino y bastante precisión.
Algo que tiene bastante mérito si tenemos en cuenta que, en su condición de acceso anticipado, ya nos podemos encontrar con unas 100 horas de contenido en formato farming tropical con construcción libre, gestión de campos y cultivos, ganadería y otras actividades propias de este tipo de juegos.
En general, reúne las actividades y tareas habituales, desde la pesca hasta el farmeo de relaciones, donde —quizá— su mayor enemigo es el precio. Siendo un acceso anticipado, que ya cueste 38,99 euros es un dato doloroso. No es algo especialmente habitual en la industria, por muy avanzado que esté incluso su sistema de combate ARPG en tiempo real.


Especialmente si tenemos en cuenta que incluso dispone de un primer DLC cosmético por otros 19,50 euros. A título personal, no es una estrategia especialmente adecuada para un juego que se encuentra en acceso anticipado. Más allá del precio, creo que lanzar contenidos adicionales de pago debería ser algo que se produzca una vez todo esté terminado.
Un simulador de vida y granas que puede aspirar a mucho
Dicho esto, no quiero sentenciar el juego por estas razones, ya que, por lo demás, en realidad me ha dejado con buenas sensaciones. El editor de personajes está bastante bien para ser un early access y cuenta con varias opciones de personalización. Se siente bastante completo incluso en esta fase, pudiendo modificar con cierta amplitud a tu propio personaje.
Es algo que se agradece debido a que la mayoría de personajes tienen un diseño bastante llamativo en términos de color de pelo, ojos y demás. Poder darle tu propio toque al personaje con el que pasarás tanto tiempo por el pueblo es algo que se agradece. Especialmente en un lugar que tiene tanta vida como este.
A lo largo de toda nuestra experiencia nos hemos encontrado con no pocos NPC. Si bien es cierto que su IA todavía tiene margen de mejora y que a veces se sienten algo restringidos, lo cierto es que su presencia es muy grata. Los puedes ver paseando por ahí, comerciando o reaccionando a tu propia presencia.


Es en ese pequeño ecosistema social donde el juego empieza a mostrar algo más que una simple rutina de cultivo. En efecto, gestionar nuestra granja sigue constituyendo una parte muy importante de la jugabilidad, pero no se limita a ello. Starsand Island intenta —con mayor y menor acierto, ya que el romance y las relaciones necesitan más eventos y tipos de interacción— abordar diferentes situaciones.
Se percibe el esfuerzo por construir una comunidad. Los habitantes no están simplemente estáticos esperando nuestra interacción. Pasean, comercian, se reúnen en determinados puntos del mapa y reaccionan a nuestra presencia. A veces la inteligencia artificial muestra limitaciones, con rutinas algo repetitivas, pero el conjunto transmite dinamismo.
Un gameplay ambicioso que necesita mejoras, pero asienta una buena base
El sistema de progresión está bien planteado, dándote la sensación de que siempre estás obteniendo algún pequeño progreso con tus acciones. Teniendo en cuenta que el gameplay es bastante fluido, lo cierto es que se agradece. Las animaciones son rápidas, los menús responden con agilidad y el inventario está bien organizado.
No hay fricciones innecesarias. Incluso el sistema de combate, que introduce pequeñas mazmorras y enfrentamientos en tiempo real con un enfoque ARPG bastante ligero, se integra bien en la idiosincrasia del juego. No rompe su tono relajado debido a que es bastante sencillo. No supone un desafío. Siendo realista, es demasiado fácil y todavía le falta variedad. Es un área en la que hay margen de mejora.


En cualquier caso, siendo un acceso anticipado, tampoco me preocupa en exceso. A fin de cuentas, la base de la agricultura y la ganadería, o incluso la pesca, el buceo o la recolección, dispone de una buena base. Hay vida más allá del típico (que está) recado fácil. Se nota que la intención es ir más allá de una isla plana.
Sucede lo mismo con el sistema de construcción. A diferencia de otros simuladores de granja, va más allá de las ampliaciones predefinidas. Ofrece alternativas más libres en las que se nos permite reorganizar de manera bastante eficiente distintos espacios. No alcanza la profundidad de sandbox más puros, pero dispone de un buen planteamiento y margen para ir a más. En su estado actual es satisfactorio, pero aún no se ha explotado todo su potencial.
Un juego, ante todo, muy bonito
Si algo define a Starsand Island es su dirección artística. Esa estética tipo anime que mencionaba antes no es simplemente un envoltorio de colores muy vivos; es una declaración de intenciones. El estudio ha apostado por un estilo que sí, a veces se siente genérico, pero es muy, muy bonito. Con una paleta de colores muy viva y luminosa, transmite calma por todos y cada uno de sus poros.
Los escenarios están diseñados con cariño. La vegetación es abundante, el agua tiene un acabado cristalino y la iluminación cambia con sutileza a lo largo del día. Hay pequeños detalles, como las hojas que se mecen en el viento, que le dan un toquecito extra, pero tampoco debes esperar nada del otro mundo. No es una producción técnica tipo triple A. Tiene, sin más, sus cositas.


Los personajes, por su parte, siguen esa misma línea estilizada. Cabellos imposibles, colores vibrantes y rasgos marcados que destacan desde el primer minuto. Puede que en términos narrativos todavía no estén demasiado desarrollados, pero visualmente cumplen su función. En un juego donde pasamos tantas horas viendo las mismas caras, se agradece que tengan presencia.
Dicho esto, tanto la historia como la narrativa todavía necesitan matices. No sorprende demasiado en estos términos, ya que no termina de arrancar del todo. Eso sí, goza de un buen ritmo. A diferencia de otros simuladores donde el día pasa casi volando, aquí el tiempo parece dilatarse lo suficiente como para que no sintamos ansiedad constante por optimizar cada minuto.
Es un detalle importante, ya que te permite disfrutar de todo con algo más de calma. Por su parte, la banda sonora está ahí, pero sin más. No es nada del otro mundo ni dispone de temas especialmente memorables, pero es agradable. Sucede lo mismo con el sonido ambiental.
Primeras impresiones de Starsand Island: conclusiones
No todo es idílico, claro. El precio, especialmente tratándose de un acceso anticipado, sigue siendo un tema complejo. Es lo más complicado de sobrellevar tanto de la experiencia base como de sus contenidos adicionales. Lo compensa con sus decenas de horas de contenido, pero, siendo un acceso anticipado, cuesta aceptarlo de buenas a primeras.


¿Compensa? Depende de uno mismo, pero personalmente pienso que sí lo hace. Tiene suficiente contenido desde ya mismo como para que se pueda entender ese precio. Dicho esto, en lo técnico, aunque la base es sólida, todavía hay pequeños errores y detalles por pulir. Nada que arruine la experiencia, pero sí lo suficiente como para recordar constantemente que estamos ante un juego en desarrollo.
Algunos ajustes en la interfaz, mejoras generales en la animación y una mayor profundidad narrativa serían pasos naturales de cara a la versión final. El juego tiene que seguir profundizando, además, en el combate y la granja en su día a día para extraer todo su potencial. Con todo, lo que me queda después de estas primeras horas es una sensación positiva.
Starsand Island no reinventa el género ni pretende hacerlo, pero sí entiende muy bien qué buscan quienes acudimos a este tipo de propuestas: calma en un mundo amable en el que perderse. Puede que le falte personalidad propia en algunos aspectos, pero tiene la base para convertirse en algo más que un juego más.


- La base es buena. Los cimientos dan para seguir trabajando y producir un juego muy bueno.
- Aunque es un acceso anticipado, ya incluye decenas de horas de juego.
- Es un título realmente bonito. Si te gusta la estética anime, seguramente te encantará.
- La jugabilidad es fluida. El ritmo y la progresión son buenas.
- Su ecosistema social da para mucho en el futuro.

- Para ser un acceso anticipado es caro. Tanto el DLC como el juego base no son economicos.
- La falta de profundidad en algunos sistemas, como el combate (demasiado sencillo) y el romance/relaciones (pocos eventos e interacciones).
Para una mejor visual hemos preferido usar imágenes de Steam para estas primeras impresiones de Starsand Island al considerar que reflejaban mejor su contenido.