Si te gustan los dioramas, pero no tienes espacio o dinero para estar comprando piezas en formato físico cada 2×3, quizá la respuesta esté en un lugar que quizá no te esperabas: los videojuegos. Así es. Desde el pasado 3 de abril tenemos disponible en Steam un curioso título independiente llamado Mini Worlds Dioramas, en el que todo se centra en estos particulares mundos en miniatura.
Simple, pero muy directo, quizá lo que más falla es la colocación de objetos. Un poco inconsistente, no siempre es tan preciso y cómodo como me gustaría reconocer. En cierto modo, es como si le faltase algo de pulido. No es nada especialmente grave ni un defecto mortal, pero sí que es algo que deberíais tener en cuenta.
Por supuesto, también tiene sus virtudes. Para empezar, Mini Worlds Dioramas es un juego simplemente precioso, con un estilo artístico encantador. Llamativo como él solo, enamora de un simple vistazo. Tiene gracia, encanto y atractivo. Y eso es clave, pues hablamos de un título en el que lo más importante al final es lo bien que queda (o no) cada obra.
Así es Mini Worlds Dioramas




En ese sentido, tenemos opciones más que de sobra para diseñar el diorama de nuestros sueños sin frustrarnos en el proceso, debido a que las piezas no son tan bonitas como nos gustaría. Ahí responde con nota y soltura, siendo su mayor virtud. Tiene mucha clase y, como no hay muchos juegos parecidos, lo cierto es que se siente bastante único en el mercado de los videojuegos.
Además, como concepto tiene un potencial tremendo, pues podría expandirse todo lo que quisiera de manera orgánica y natural sin que se sintiese incómodo en el proceso. Y es que en realidad se asemeja más a un conjunto de herramientas de diseño y construcción que a un videojuego tradicional.
Si lo tuviésemos que catalogar dentro de los mismos, entraría en la categoría de cozy, pues es el típico juego al que le dedicas tu tiempo y cariño cuando te apetece relajarte y no pensar en nada más. Es una experiencia para estar de chill tras una larga jornada de trabajo o estudio. Es como montar tu propia maqueta, pero sin pegamento y menos frustrante con los errores.
Al ser virtual, un fallo no es definitivo. Puedes dar marcha atrás. Pierde el encanto del formato físico, algo único e irrepetible, a cambio de una evolución mucho menos frustrante y con más opciones a largo plazo. Pero eso ya es otro tema. Al final, lo que nos importa es el presente.



En este lo que nos encontramos es un título que ofrece mucha libertad para combinar distintos objetos y elementos de diferentes temáticas. No hay grandes límites, por lo que somos nosotros mismos quienes frenaremos o no la calidad de nuestros dioramas mediante nuestra imaginación.
Todo sea dicho, al principio cuesta un poco pillarle el punto debido a esos no tan precisos controles. No es algo que pase siempre, puesto que ocurre en momentos más bien concretos, pero ahí está. Tened en cuenta, eso sí, que aquí la idea es relajarse. Mini Worlds Dioramas no tiene un objetivo claro. No hay un destino final.
Somos nosotros mismos quienes marcamos el camino. De ahí que hablemos de un juego muy cozy. No hay victoria o derrota. No hay una tabla de misiones. Solo estamos nosotros con nuestro diorama y nada más. He ahí la gracia. Siendo objetivo, creo que han tomado una buena decisión.
Aunque este enfoque lo convierta en un título bastante de nicho, estoy bastante convencido de que dejará buenas sensaciones en los amantes de las maquetas, los dioramas y los videojuegos. Entretenido, disfrutable y muy relajante, no es el típico juego al que le dedicarás horas, horas y más horas durante días seguidos.
Es como ese viejo amigo al que no ves mucho, pero que, cuando lo haces, siempre sonríes con nostalgia por lo bien que te lo pasas cuando quedáis a tomar un café para, simplemente, dejar volar el tiempo.