Ser original es un rasgo que siempre se ha tenido muy en cuenta a la hora de determinar si un juego es bueno o no. Sin embargo, desde hace tiempo he considerado que esta apreciación es errónea. Al menos no cuando tienes las ideas claras y sabes bien qué es lo que quieres ofrecer. Eso es precisamente lo que hace Marvel Cosmic Invasion, el juego del que os quiero hablar hoy en este análisis.
Sobre todo cuando juntas dos elementos tan potentes como Marvel y la nostalgia. Del primero rescata toda su magia mediante un apartado gráfico simplemente precioso que combina a las mil maravillas el encanto del universo marvelita con la magia de los beat ’em up con los que toda una generación nos criamos en las recreativas a golpe de moneda y refrescos.
Divertido, con clase y mucha fuerza, desde el primer momento demuestra que no solo está a la altura de las expectativas, sino que hasta las supera dentro de —eso sí, su comedida propuesta. No me malinterpretéis: no lo digo como algo negativo; los «yo contra el barrio» tienen que ser así.
No tienen que traer una propuesta que modifique todo lo que sabemos sobre el género, sino un elenco de personajes que se sientan únicos y diferentes a lo que ya hemos visto con anterioridad, pese a que la fórmula base sea siempre la misma. Con Marvel la solución era muy sencilla, pues solo haciendo alarde de sus muy diferentes héroes y sus poderes era bastante fácil dar con la tecla. Pero hay que hacerlo… y lo han hecho.
Análisis de Marvel Cosmic Invasion




Y vaya que sí me alegro de que lo hayan hecho. Los beat ’em up están viviendo una segunda edad de oro repleta de auténticos juegazos… como Marvel Cosmic Invasion. Dicho esto, ¿qué podemos esperar de los también creadores de Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge? Pues un arcade de estilo clásico con estética retro made in recreativas de los años 90.
Y lo digo en todos y cada uno de los sentidos, desde el apartado gráfico hasta el gameplay, pasando por las sensaciones in game, el diseño de niveles o la misma música. Es un juego que recoge la magia de los grandes referentes de su era al tiempo que se aprovecha de las bondades de la presente generación.
Con una jugabilidad muy depurada en la que tendremos que avanzar en una serie de escenarios de scroll lateral en 2D, su premisa es sencilla: apalea a cuanto enemigo se ponga delante de ti mientras avanzas hacia adelante mediante un único camino que solo te exige violencia como respuesta ante cualquier circunstancia.

No tiene mucho más, la verdad, pues todo se resume en pelear. Entonces, ¿por qué es tan buen beat ‘em up? Para empezar, porque sabe darle personalidad a todos y cada uno de sus personajes. La gracia es que aquí podemos escoger a dos personajes entre los que podemos cambiar en mitad de cada combate.
Este simple detalle le da bastante profundidad —dentro de las limitaciones del género— puesto que te permite realizar combos que de otra manera no serían posibles. Sobre todo cuando te juntas con un amigo y os vais adaptando a vuestras necesidades realizando cambios de personaje cuando resulta oportuno. Es un detalle que me ha encantado.
A palos contra el mal
Especialmente porque cada héroe tiene su propia barra de vida. Al igual que los clásicos fighting games de este estilo, se puede recuperar cuando pasa de activo a pasivo, dándole incluso más profundidad. Es una cualidad simplemente fascinante, puesto que no es para nada habitual en los «yo contra el barrio» y le agrega una pizquita de salsa muy interesante.

Teniendo en cuenta que el abanico inicial incluye 15 héroes diferentes (y esperamos que agreguen más en el futuro), hay bastante donde elegir. Lo bueno es que cada uno tiene su propio estilo. Por ejemplo, el Capitán América es un luchador cuerpo a cuerpo con golpes pesados, capaz de lanzar su escudo, mientras que Iron Man destaca por su gran movilidad y sus ráfagas de energía.
Black Panther es muy ágil, Lobezno tiene un estilo más bestial y Venom (sí, también contamos con el apoyo de algunos villanos o antihéroes) tiene varios ataques en área bastante peculiares. Cada uno tiene su propio estilo y están muy bien diferenciados los unos de los otros, por lo que su gameplay nunca es el mismo. Esto, en un juego así, es clave.
Sobre su manejo, ahí sí que es lo que recordamos de otros títulos similares: un botón para realizar golpes básicos y otro para las técnicas especiales. A esto le sumamos los ataques cargados, los bloqueos y las esquivas, así como otro más que nos permite explotar todo nuestro poder mediante nuestra habilidad definitiva.

Cuando lo pones todo sobre la mesa, el resultado es un beat ’em up que no se aleja demasiado de la fórmula clásica y con un gran enfoque. Tremendamente divertido, destaca desde el primer momento gracias al carisma de sus personajes, pero lo que realmente te termina atrapando es lo bien hecho que está. Cumple con muy buena nota.
Un universo muy amplio
Siendo realista, si tuviésemos que buscarle un punto débil al juego sería su historia. Sin más, es bastante plana, aunque no es algo que me sorprenda en realidad. Es algo bastante habitual dentro de los yo contra el barrio. No obstante, siendo Marvel quizá sí que le habría pedido un poquito más.
No demasiado, pues algo demasiado complejo no pega con el género, pero le falta un poquito de fuerza. Eso no quita que tenga su gracia, puesto que el carisma de sus villanos es innegable. Es más, aunque a nivel de guion no sea nada del otro mundo, tiene bastante buen ritmo.



En ningún momento se siente tedioso, aburrido o monótono. Pese a que el diseño de niveles siga siendo simple por su sistema de scroll lateral, mantiene muy bien la tensión. Esto lo consigue gracias a la fuerza de todos sus antagonistas y a la enorme variedad de enemigos normales que aparecen. El bestiario es muy amplio.
Eso sí, algunas batallas finales se sienten un tanto planas, ya que no terminan de extraer todo el potencial mecánico que podrían haberle sacado a sus villanos. Se queda un poquito parco en ese sentido. Por lo demás, debo decir que Marvel Cosmic Invasion es tan bueno como me imaginaba.
No diré que ha sido una grata sorpresa, debido a que ya me esperaba que fuese muy bueno, pero me ha encantado. La manera en la que mide la dificultad, la progresión por niveles, los desafíos secundarios que va agregando, su dirección artística… En líneas generales, es un beat ’em up realmente bueno y un auténtico juegazo.


- El apartado gráfico y la música son una delicia.
- El diseño de niveles a nivel de ritmo, tensión y adrenalina.
- La elevada variedad de enemigos que presenta.
- La jugabilidad como tal. El sistema de héroes dobles le sienta genial.
- Su elevado abanico de personajes iniciales. Cada uno se siente único.

- Las batallas contra ciertos jefes finales.
- La trama podría dar un poquito más de sí.