Son muchos los juegos que destacan pese a disponer de un enfoque muy sencillo. Entre algunos de los que más éxito tienen, podemos encontrar aquellos que se dedican a esconder objetos en un escenario repleto de ítems para que los encontremos. Son habituales y hay algunos muy famosos. No obstante, pocos lo hacen tan bien como Lost and Found Co.
De buenas a primeras, parece uno más del montón. Uno que destaca por su apartado gráfico y su dirección artística. Bonito como él solo, entra por los ojos muy fuerte. Es verlo y pensar automáticamente en lo bonito que es. Por suerte, es más que una preciosa capa de dibujos que recuerdan a una versión más cute de Hora de Aventuras si fuese una serie de animación japonesa.




Para empezar, trae algo no tan propio del género: una historia. Así es. Lost and Found Co. nos cuenta el día a día de Mei, una diosa dragona, y Ducky, su servicial pato con forma humana. Juntos deben resolver numerosos casos de objetos perdidos para ganar fama.
Todo con dos objetivos: evitar que la diosa desaparezca por la ausencia de fe y detener los planes de construcción de un ‘malvado’ y misterioso hombre que quiere edificar una torre en el lago en el que se ubica su templo. Sencillita y sin demasiados giros de guion, es sorprendentemente agradable.
Lost and Found Co., uno de los cozy games más bonitos de su género
Pese a que no trae nada realmente bueno, la gracia con la que lo cuenta todo es más que suficiente como para mantenerte enganchado. Es lo que definiríamos como una historia muy simpaticona que no deja de sacarte una sonrisa gracias a sus propios personajes.




Siendo sincero, podría pasarme horas hablando de lo cuquis que son. Son simplemente adorables gracias a su diseño redondeado, su trazo grueso, su muy viva paleta de colores o sus expresiones faciales. Son una auténtica monería. Sin más, me encantan. Y sé que no soy el único, pues su 96 % de críticas positivas tras 1.000 reseñas hablan muy bien de él.
Además, lo estuve jugando con unos amigos a través de Discord, compartiendo pantalla, y la emoción que compartimos fue tal que no nos dimos cuenta de la hora que era hasta que el sueño empezó a reclamar nuestra atención; no podíamos parar de jugar, y eso ya dice mucho de Lost and Found Co.
Repleto de referencias a otras series (Doraemon, Pokémon, Disney…), era un continuo descubrimiento repleto de risas. Nos encantó a los tres, pese a que era yo quien lo manejaba todo. Dicho esto, no me gustaría marcharme sin explicaros más en profundidad de qué va este juego.




Como ya os he comentado, se trata de un buscador de objetos. Dividido en niveles —quizá su mayor punto débil, y es que nos gustó tanto que se nos hizo hasta un poco corto y nos encantaría que lanzasen más contenido—, todo se reduce a encontrar objetos dentro de distintos escenarios.
Es una premisa que ya conoceréis, seguro, pero aquí hay algo más. Para empezar, el nivel de detalle es espectacular. Hay un montón de misiones secundarias, elementos del entorno que reaccionan si los pulsamos y combinaciones muy curiosas. Por ejemplo, en un nivel hay una especie de carritos en los que puedes encontrar un plato sucio de una misión secundaria que solo verás si pulsas el susodicho carrito para que se mueva.
O una cámara frigorífica en la que hay un hombre congelado al que solo puedes salvar si bajas la temperatura pulsando un botón. Estas son algunas de las más simples, pero hay varias más complejas. En general, pues, Lost and Found Co tiene ítems que buscar, secundarias que completar, muchas veces con una historia detrás, y otros tantos elementos que te responden con soniditos y/o animaciones muy curiosas. Sin más, podría resumirlo en que está muy currado.




Se nota que le han puesto mucho cariño y esfuerzo a cada nivel. Aparte, va más allá. Además de ofrecer una historia, cosa rara dentro del género, también tiene algunos extras. Por ejemplo, a medida que vas superando distintos niveles, obtendrás monedas para comprar accesorios cosméticos.
También irás ganando recompensas. Algunas sirven para cambiar la apariencia de tu templo y los alrededores. Otras están pensadas para que puedas modificar y personalizar la habitación de Ducky, el pato humanoide. No es nada del otro mundo, pero es un extra que valoro de manera muy positiva. Le da algo más.
Hace que buscar el 100 % de cada nivel sea algo más que un desafío personal. Te da un objetivo más allá de todo esto sin perder ni un solo segundo esa vibra cozy que tanto le caracteriza. Dicho esto, la verdad es que no puedo contaros mucho más, pues es un juego —como ya he dicho— bastante sencillito.
Pese a ello, no puedo dejar de recomendároslo. Me ha gustado mucho y de verdad pienso que merece mucho la pena para quienes gustan del género. Lo único es que quizá se puede antojar algo corto, ya que en unas 13 horas puedes completarlo casi todo, o en menos. Aun con eso, sigo pensando que Lost and Found Co está muy bien y que de verdad merece la pena. Es muy bueno en lo suyo.


- Es simplemente precioso. La dirección audiovisual es brillante.
- Trae historia y otros complementos adicionales impropios del género. La trama y el juego en general son encantadores.
- Todos los objetos están animados y son estupendas. Es una auténtica maravilla. Da gusto interactuar con todo el escenario.
- Es super entretenido y transmite muchísimo.
- Se nota que está hecho con muchísimo cariño y esmero.

- Algunos objetos vienen con pistas que en realidad no son muy útiles.
- Se puede hacer algo corto.