Aunque lo que Tindalos Interactive nos ha presentado ya es una versión 1.0 de su juego, lo cierto es que nuestras primeras impresiones para con EverSiege: Untold Ages se acercan más a las de un juego con potencial que a las de un título que ha alcanzado su expresión definitiva.
Con una buena base, presenta una jugabilidad interesante que —por desgracia— a veces palidece debido a que sus controles no se sienten tan precisos como deberían. Es como que no está del todo pulido, pese a que la idea sobre la que se sustenta es buena. De buenas a primeras, recuerda a un MOBA.
En EverSiege: Untold Ages controlas a una especie de soldado invocado con habilidades especiales y grandes capacidades de combate. Como tal, tu misión es defender tu fortaleza mientras asedias el bastión enemigo. No obstante, se manifiesta bajo el amparo de un título PvE con cooperativo en línea.
De hecho, diría que solo es capaz de darlo todo de sí cuando te sumas a una pequeña escuadra, ya que en solitario a veces le falla el ritmo. Y eso que tiene toques de rogue-like y un sistema de progresión in game bastante intuitivo. Vale, ¿pero y cómo funciona? Siendo parco, el juego se divide en tres grandes apartados: combate, gestión y exploración.
Así es EverSiege: Untold Ages
El primero no tiene mucha dificultad: manejas a un personaje con el que puedes realizar ataques básicos (manteniendo pulsado el botón izquierdo y con un control algo errático) y habilidades especiales con distintos botones del teclado. Hasta ahí, todo bien. Es funcional, ofrece un buen desafío y es atractivo.


Sin embargo, esos controles no tan pulidos y la sensación de que las habilidades especiales no ofrecen efectos realmente dominantes en el terreno hacen que no tengan tanto impacto. Y es una pena. Como ya he dicho, la base es buena y el juego tiene potencial. Sin embargo, esta sensación de que tus ataques o habilidades no tienen tanta importancia le resta algo de impacto.
Sobre todo porque cuesta bastante subir de nivel. El segundo apartado es el de la exploración. Cada mapa tiene un camino principal por el que viajan tanto tus oleadas como las del enemigo. Puedes ir por esta ruta y luchar o desviarte por el mapa para encontrar zonas de mejora.
Hay puntos de teletransporte, cofres del tesoro con recompensas o campamentos enemigos. Derrotando a estos últimos puedes mejorar tus habilidades, pero la curva de subida, el tamaño del mapa y la velocidad de movimiento base hacen que se sienta un tanto lento. No se llega a sentir trepidante del todo en ningún momento. Está en la línea de salida, pero no termina de arrancar.
Todo sea dicho, no quiero que entendáis que el juego no me ha gustado. Lo cierto es que pienso que es bastante disfrutable, pero que tiene que pulir distintas áreas antes de hablar de él con más convencimiento. Le falta ese push final. Lo bueno es que no es difícil que lo ejecute, puesto que los ajustes que necesita realizar no son tan grandes.
Avanza, destruye y conquista


El caso es que, y volviendo a lo que hablaba, tendrás que ir explorando este mapa para ir mejorando poco a poco a tu personaje. Lo malo es que las curaciones son lentas y tienen una suerte de cooldown muy alto en base, lo que hace que se ralentice. Luego está el tema de la gestión. En cada partida cuentas con un bastión que puedes mejorar.
Tiene un sistema de metaprogresión, por lo que irás obteniendo más opciones y mejoras a medida que juegues. La idea es atractiva: puedes producir distintas clases de soldados e ir mejorándolas para que su capacidad de combate sea mayor. Nuestro bastión irá liberando oleadas de manera progresiva para que se enfrenten a las del enemigo.
Es un sistema para darte tiempo para mejorar tú mismo, salvo en las ocasiones en las que el enemigo suelte una oleada lo suficientemente grande como para obligarte a ir. Lo malo es que no todo funciona como debería. En las partidas multijugador solo el anfitrión obtiene progresión.
Teniendo en cuenta que el juego es divertido de verdad cuando te juntas con gente y pierde algunos puntos cuando vas tú solo, la situación es compleja: ¿de qué te sirve juntarte con tus amigos si no vas a obtener recompensas? Además, tampoco tiene sistema de emparejamiento: tienes que unirte a salas.
Es algo que deben solucionar de manera urgente, porque un multi en el que el progreso va para el anfitrión y no para todos no puede ser. Por suerte, revisando los comentarios de Steam, hemos podido verificar que lo están teniendo en cuenta, por lo que quizá esto cambie en el futuro.
Un juego con potencial que necesita mejoras


Update: Pocas horas después de publicar nuestro análisis se lanzó el parche 1.1, que justo arregla parte de estos problemas. Todavía no hemos tenido tiempo de probarlo, pero parece ser que se ha integrado un sistema de progresión individualizada. Con este, el juego debería sentirse mucho mejor.
Sin embargo, partiendo de esta base, de momento falla en su sistema de progresión multijugador y este último defecto sí que lo veo algo más grave. Además, debo confesar que me ha sorprendido que, siendo un juego en apariencia no muy exigente, mi GPU (una RTX 3080) estuviese trabajando al 99 % de su capacidad durante algunas partidas. Es otro dato que me ha dejado un tanto frío.
Dicho esto, el juego tiene sus virtudes. Además de un apartado gráfico con mucha personalidad y una idea francamente entretenida, cuenta con seis tipos de personaje diferentes y un coop de hasta tres jugadores que en realidad funciona muy bien en lo mecánico. El juego te deja experimentar con distintas builds y ofrece una dificultad que realmente da gusto romper.
Es un desafío bien medido en términos generales que te insta a querer ir más lejos en cada run. Aunque te hace sufrir, tiene un componente adictivo. Además, tiene la fuerza de un MOBA sin la tensión de una partida rankeada en la que puedes perder por culpa de tener un mal equipo.
A mamporros contra el apocalipsis


Sí, puedes tener mala suerte y que tus compis sean malísimos, pero siempre puedes sacarlo adelante tú solo sin tener que enfrentarte a un equipo rival completamente descompensado cuando lo comparas con el tuyo. Puedes realizar combinaciones muy interesantes y el sistema de farmeo tiene gancho.
Cuando logras sumar mejoras y tu bastión va siendo más potente, la sensación de poder y progresión es notable, y de verdad sientes que todo lo que has hecho merece la pena. Todavía no está en un punto óptimo, pero sigo pensando que tiene una base lo suficientemente buena como para llegar a ser algo más que interesante.