Lanzado originalmente en abril de 2020 para PC, el pasado 13 de septiembre se estrenó su versión para PlayStation 5, que incorporaba varias mejoras respecto a la edición original, incluyendo tiempos de carga más rápidos y un rendimiento más estable. En este análisis, hablamos específicamente de la versión para PS5, que es la que hemos tenido la oportunidad de jugar.
Drug Dealer Simulator no es un juego común, y desde el título deja claro que no pretende serlo. A diferencia de otros títulos que tratan el crimen desde la acción directa o el espectáculo, aquí la propuesta es muy distinta: una experiencia centrada en la gestión, la logística callejera y el sigilo, todo envuelto en un ritmo pausado pero cargado de tensión constante.
En lugar de glorificar el narcotráfico, el juego presenta una visión cruda y realista de un entorno hostil, donde cada decisión puede marcar la diferencia entre avanzar o perderlo todo. Y sí, puede parecer una propuesta extraña a simple vista, pero después de probarlo… hay algo que engancha.
Análisis Drug Dealer Simulator (PS5): gestión y tensión en el narcotráfico callejero

Al principio, Drug Dealer Simulator puede parecer un juego sencillo: empiezas con poco, unas pocas dosis, un móvil viejo, y una misión clara, pero nada fácil: abrirte camino en un negocio clandestino. La jugabilidad no te sostiene de la mano, ni hay tutoriales elaborados, así que vas aprendiendo a base de ensayo y error, lo que aporta una sensación de vulnerabilidad que se mantiene constante y genera tensión.
En cuanto al sonido, la banda sonora es discreta y ambiental, con temas urbanos y electrónicos que acompañan sin sobresalir. Lo que sí destaca es el diseño de sonido, que con efectos como pasos, llamadas y murmullos logra mantener la atmósfera tensa y realista.
Lo que más sorprende es que, pese a la temática, no hay tiroteos ni persecuciones. Esto, quizá, lo hemos visto en demasiadas peliculas pero aquí, tu movil, tus piernas y tu cerebro, son tus mejores armas. Todo gira en torno a la gestión, la logística y el sigilo. Deberás producir, mezclar sustancias, entregar, esconder mercancía y contratar ayudantes para expandirte, siempre tratando de no llamar la atención de la policía o clientes problemáticos. El ritmo pausado hacen que cada movimiento cuente y te mantenga atento.
Jugabilidad: gestión, sigilo y tensión constante

A nivel técnico, la versión para PS5 mejora bastante con respecto a la original de PC, sobre todo en tiempos de carga y estabilidad, aunque aún tiene algunos bugs y caídas de rendimiento puntuales que, si bien no arruinan la experiencia, sí restan algo de fluidez. El apartado gráfico cumple sin ser espectacular: la ciudad transmite suciedad y decadencia, pero sin detalles que sorprendan.
Jugablemente, Drug Dealer Simulator es más un juego de estrategia y paciencia que de acción directa. La curva de aprendizaje es progresiva y la gestión del negocio resulta satisfactoria para quienes disfrutan optimizando recursos y planeando cada paso. Eso sí, el ritmo puede hacerse repetitivo a largo plazo, especialmente si no te enganchas con la expansión o no hay eventos que rompan la rutina.
Lo que más me gustó es que el juego no glorifica el narcotráfico. No hay glamour ni lujo, solo presión, precariedad y decisiones difíciles en un entorno hostil. Eso le da una identidad muy clara y una mirada poco común en los simuladores actuales.
Una propuesta distinta que vale la pena explorar
Drug Dealer Simulator se acerca a la crudeza de películas como “Requiem for a Dream” o “Traffic”, que muestran el narcotráfico sin glamour y con mucha tensión. Referente a videojuegos, podemos tener una experiencia cercana a títulos como This Is the Police, donde la gestión y las decisiones difíciles son clave.
En resumen, Drug Dealer Simulator es una propuesta diferente dentro del género de simuladores: no para todos, pero que recompensa la paciencia y la planificación. Si te interesa una experiencia más oscura y realista, y no te molesta un ritmo pausado, vale la pena darle una oportunidad.


- La tensión constante creada a través de la gestión y el sigilo, sin necesidad de acción directa.
- La profundidad estratégica en la mezcla, distribución y expansión del negocio que engancha desde el principio.

- La repetitividad que puede aparecer en largas sesiones sin mayor variedad en eventos o narrativa.
- Algunos problemas técnicos en la versión de PS5, como caídas de framerate y texturas que cargan tarde