Una propuesta muy sureña en un apartado artístico que entre por los ojos y se queda.
Lo último de Compulsion Games en colaboración con Xbox Games Studios al fin ya está disponible en PS5 con South of Midnight, una propuesta de lo más original. Y es que si su ambientación sureña ya es un gran incentivo para mantenernos pegados a la pantalla, dejadnos contaros al completo sus grandes virtudes.
Muchos saltos, un estilo gráfico slow motion único y una banda sonora que engrandecería aún más a cualquiera gran obra, se dan la mano para crear un título que no dejaría indiferente a nadie. South of Midnight ha sido en muchos sentidos un viaje placentero, que bien hará añicos el corazón melancólico de un público más clásico.
Aún así hay que andarse bien ojo, pues en el sur de estados unidos hay muchas aguas pantanosas repletas de caimanes, y esta no es la excepción. Pese a que sus muchos saltos cuentan con mecánicas muy atractivas, su sistema de combate cuenta con varias imperfecciones que no podemos pasar por alto. Si queréis saber que nos ha parecido la última gran aventura de Xbox en PlayStation 5 y Nintendo Switch 2, seguid leyendo.
La tejedora se prepara para tejer su historia en PS5: análisis de South of Midnight
En South of Midnight la historia gira en torno a Hazel, una joven que, tras una tragedia, se ve arrastrada a un mundo donde lo real y lo sobrenatural se mezclan sin avisar. A medida que avanza, descubre que tiene la capacidad de tejer y reparar los hilos rotos de las personas y del propio entorno, lo que la lleva a enfrentarse a criaturas nacidas del dolor y los recuerdos. Todo esto mientras intenta comprender qué ha pasado con su familia y cuál es su lugar en ese mundo extraño, en un viaje muy marcado por la pérdida, la identidad y la sanación.
Si bien es cierto, la historia principal pasa casi desapercibida y sin grandes hazañas más allá de algún que otro giro argumental. Donde el juego realmente brilla, es en las historias paralelas e igualmente obligatorias) que nuestra tejedora va narrando a medida que avanzos. Y es que a menudo el desarrollo de los personajes secundarios, es mucho más convincente que el de la propia protagonista.
Sin embargo, el folklore sureño hace hincapié en mejorar todo lo que toca, dando un aspecto mucho más auténtico y original, una delicia. Todo esto acompañado de una gran banda sonora y un apartado artístico extraordinario, que nos acompaña durante las 10 horas aproximadas que dura la aventura.
Muchos saltos en escenarios lineales y con muchos secretos por el camino

Sin duda, el plato fuerte del juego lo pone el desarrollo de la aventura así, que brilla por su estilo plataformero. La historia está repleta de saltos complicados, donde los escenarios en sí, son bastante lineales. Esto, lejos de ser un impedimento, hará las delicias de los amantes de las aventuras clásicas y cerradas, lejos de parecer un mundo abierto.
Aunque su estilo lineal invita a avanzar de forma más directa, cada escenario cuenta con una gran multitud de bifurcaciones donde perdernos. El juego cuenta con una mecánica de guía para saber siempre cual es el camino principal, pero también invita a la exploración con un gran número de caminos opcionales. Los coleccionables sirven para meternos de lleno en el lore del juego, pero también para aprender nuevas habilidades de combate. De este modo, explorar siempre es un gran añadido, haciendo las delicias de los más completistas. Eso sí, tiene muchísimas opciones, así que hay que estar muy atento a la hora de hacer limpieza, avisados estáis.
Los satos en sí, no llegan a ser especialmente complicados, aunque a medida que avanzamos, se combinan con las nuevas habilidades que vamos aprendiendo. Donde más complejidad hemos llegado a notar es en algunas zonas más dificultosas para algún coleccionable. Lo bueno, es que nos han parecido variados, dejando buenas vistas para el recuerdo, sin duda son su principal baza jugable. Doble salto, correr por paredes, planear… es toda una aventura de plataformas, pero también deja algo de espacio para la acción.
Menos inspiración en la acción que pasa a ser un complemento

Como os contábamos, el juego cuenta con aspectos muy originales en casi todos sus apartados. Y es que el sistema de combate peca de ser demasiado convencional. Casi todos los encuentros contra enemigos, trascurren en escenarios amplios pero cerrados, donde los movimientos de lucha son cualquier cosa menos revolucionarios.
Contamos con un buen set de movimientos cuerpo a cuerpo, que se va ampliando a medida que avanzamos con movimientos a distancia. Estos, tienen tiempo de enfriamientos antes de volver a usarlos, en nuestra opinión, demasiado largos. De esta forma, pasaremos mucho más tiempo usando el set de movimientos básico, algo que no termina de cuajarnos.
Si es cierto, que los enemigos tienen mecánicas muy atractivas y únicas, por lo que los encuentros no se hacen especialmente repetitivos. Además, el juego premia mucho los parrys y esquivos perfectos, algo que puede ser incluso de dominar, mucho más que los saltos. Como os contábamos más arriba, aprenderemos habilidades a medida que avanzamos, y pueden ser mejoradas si somos buenos exploradores.
Por suerte, el juego deja también algo de espacio para algunos cuantos jefes, bastante más inspirados que el resto de las batallas, aunque limitado en cuanto a número de encuentros. En total, cuenta con tres grandes batallas, que para la duración del juego queda bien ajustado, aunque de esos enfrentamientos, preferimos no desvelar sorpresas.
Un estilo artístico único al compás de la música sureña

Muchas de las proezas argumentales y jugables del título no serían posibles de no ser por el estilo artístico del juego. No solo la inspiración sureña lo hace único, también la forma de combinarlo con el resto del juego, os ponemos en contexto. La banda sonora trascurre con normalidad mientras exploramos y luchamos. Pero al usar las habilidades que vamos aprendiendo, sobresalen algunas notas musicales que le dan un toque más intenso. De esta manera «tejemos» la propia banda sonora mientras saltamos, planeamos y demás hazañas plataformeras, una verdadera delicia.
La música cuenta con voces y elementos musicales acorde con el estilo artístico y la ambientación, por lo que se convierte en un elemento más de la misma. Lo mismo ocurre con los escenarios, pantanosos y con con mucha magia del folklore de la zona, una verdadera delicia. Además, esto se complementa con el estilo slow motion, especialmente notable durante las escenas de vídeo, dándole un aspecto más de cine en 3D.
A pesar del estilo algo deforme o más plano de los personajes, los escenarios si cuentan con todo lujo de detalle gráfico, lo que lo hace aún más disfrutable de explorar. Esto no impide bajo ninguna circunstancia que el juego trascurra en todo momento a 60 fotogramas por segundo, una delicia.
En contra partida, el juego cuenta únicamente con voces en inglés, muy bien elegidas, eso sí. El problema es, que los subtítulos avanzan demasiado rápido y no son del todo legibles, una pena para quien quiera enfocarse en la historia. Eso sí, cuenta con un abanico muy amplio de opciones de accesibilidad, tanto en textos como en jugabilidad. Al igual que los modos de juego de la aventura, muy personalizables dependiendo del tipo de desafío que buscamos.
Conclusiones finales | Análisis de South of Midnight en PS5

En definitiva, South of Midnight se presenta como una propuesta con muchísima personalidad, de esas que entran por los ojos y se quedan por su ambientación. Su apuesta por el folklore sureño, junto a un apartado artístico muy cuidado y una banda sonora que prácticamente se integra en la jugabilidad, consiguen crear una experiencia bastante única y difícil de olvidar. Es uno de esos juegos que, sin necesidad de reinventar la rueda, logra destacar por cómo combina todos sus elementos.
Sin embargo, no todo brilla con la misma intensidad. Aunque el plataformeo funciona realmente bien y se convierte en el eje principal de la aventura, el combate se queda un paso por detrás, sintiéndose algo limitado y poco inspirado en comparación con el resto del conjunto. Esto no llega a empañar del todo la experiencia, pero sí evita que alcance cotas más altas.
Aun así, el viaje de Hazel, con sus luces y sombras, deja momentos muy disfrutables, especialmente cuando se apoya en sus historias secundarias y en ese aire melancólico que lo envuelve todo. Puede que no sea perfecto, pero sí es una aventura que merece la pena recorrer, sobre todo para quienes valoran más la atmósfera y el estilo que la pura acción.


- La ambientación y la estética es única y muy atractiva.
- Como combinan los saltos y la banda sonora, pura magia.
- Divertido de explorar y con muchas historias del folklore sureño.

- Los combates no están igual de inspirados, quedan muy detrás.
- Cuesta un poco de seguir el ritmo de los textos de la traducción.