Una cosa que tenía clara antes de comenzar Romeo is a Dead Man es que se iba a tratar de un juego divertido y sin mucha chicha. ¿Y qué me he encontrado? Pues un juego muy divertido, lleno de referencias bastante claras a otros juegos y a la cultura popular y una historia que… existe. Sin duda se trata de un juego de SUDA51 y de su estudio Grasshopper Manufacture, estudio dependiente de NetEase, que me sorprende la libertad creativa que le han dejado al estudio y es que la creatividad de este juego es una de las cosas que más te va a sorprender. Desde FreakEliteX te damos la bienvenida a nuestro análisis de Romeo ia a Dead Man, un viaje a través del espacio-tiempo en busca del amor.
Romeo is a Dead Man fue lanzado el 11 de febrero de 2026. Si te pica el gusanillo, está disponible en PC (Steam), PlayStation y Xbox Series. Aquí veréis el análisis de la versión de PlayStation 5.
Análisis de Romeo is a Dead Man. El estilo de SUDA51 se sale por todos lados.
Romeo está de patrulla por Dreadford cuando encuentra a Juliet, una chica a la que acaba de conocer pero de la que está profundamente enamorado, tirada en medio de la carretera medio muerta. En ese momento recibe un ataque de unas terribles criaturas que le arrancan la mitad de la cara y el brazo derecho.
Menos mal que en ese momento aparece el abuelo de Romeo con un Dead Gear, una tecnología que lo convierte en un Dead Man. A partir de ese momento, pasará a formar parte del FBI espacio-temporal para dar caza a los fugitivos espacio-temporales, entre los que se encuentra la propia Juliet.
La historia está secuenciada en cada una de estas búsquedas de estos fugitivos, en las que cada misión tendrá su introducción y sus propios créditos finales como si de un anime se tratara. Y es que todo nos lleva a eso. A un anime de mechas, y es que así es tratado el propio Dead Man como si fuera un Gundam.
Cada escena inicial, cada comienzo de misión, cada diálogo con los otros personajes nos deja claro que ya no somos Romeo, ya somos un Dead Man. Tras una breve introducción y la primera secuencia de combate, llega el momento de elegir la dificultad y aquí comienza un torrente de imaginación que abarcará toda la obra.
Hemos venido a jugar

Cuando los desarrolladores usan la selección de dificultad para hacer la primera broma, sabes que vas a encontrar un juego con corazón, aunque después tenga alguno de los males que acusan a la industria. El bucle jugable es bastante simple: iniciaremos una misión en un escenario en algún punto del tiempo en Dreadford, nos enfrentaremos al jefe de turno y volveremos a la nave para prepararnos para un nuevo día.
Para los periodos entre misiones o cada vez que queramos descansar, tendremos una gran nave espacial por la que movernos y llevará a cabo las tareas clásicas que se llevan a cabo en un hub principal de cualquier juego. Con la diferencia de que aquí la comida la preparas con tu madre, la jardinería la haces con unos extraños zombies llamados bastards y tu hermana pequeña te ayuda con ello, y varios agentes del FBI espacio-temporal nos ayudarán a hacernos más fuertes.
Otros juegos habrían hecho un mundo de menús para llevar a cabo estas misiones, pero enRomeo is a Dead Man lo haremos mediante Quick Time Events totalmente innecesarios, la mayoría, pero que te llegan a hacer gracia, como el de ponerles nombres a los bastards o el de preparar correctamente el curry.
¿Y qué ocurre en cuanto sacamos la espada sierra a pasear? Nos encontramos con un hack and slash algo básico, sin combos, sin contadores de estilo y sin mucha variedad de enemigos. Aun así, se hace muy satisfactorio coger tu arma preferida de las 4 disponibles (mi favorita es la lanza que mezcla una buena velocidad de ataque cuando está separada y un contundente ataque fuerte en su forma unida) junto con tu arma a distancia para acabar con las oleadas de enemigos.
Los jefes nos traerán de cabeza

Recorreremos los niveles moviéndonos en el espacio real, enfrentándonos a los enemigos, y un espacio virtual que nos servirá para desbloquear nuevos caminos hasta llegar al jefe final, que requerirá de toda nuestra habilidad, sobre todo los primeros, ya que tendremos pocas mejoras.
Y qué se puede decir de los jefes. Alguien tendrá que explicarme muy despacio por qué todos los jefes son cabezas arrancadas de cuerpos, o cuerpos sin cabeza o tres cabezas juntas. ¿Podríamos decir queSUDA51 tiene la misma obsesión con las cabezas que Hideo Kojima con los pies? Espero que no.
Las peleas serán bastante parecidas. Nos aprendemos los ataques del jefe y buscamos los momentos en los que podemos castigar sus puntos débiles e intentar soltar nuestro ataque especial, el Verano Sangriento, para parar sus ataques más especiales. Aunque para esto también nos servirán los Bastards, que nos serán muy útiles en las batallas contra jefes y minijefes.
Y otra cosa importante a tener en cuenta es que el juego te fuerza a moverte continuamente, ya que si te quedas quieto, te rodearán los enemigos normales o los jefes, que cada uno tiene un ataque que te puede matar en un abrir y cerrar de ojos.
Estilo, música y arte por los cuatro lados de la pantalla, hasta que…

Cada rincón de Romeo Is a Dead Man está inundado de creatividad. Cada parte tiene un arte distinto y eso lo vemos desde el comienzo. Y es que lo importante de la historia se nos irá contando en unas escenas que asemejan un cómic, que yo espero que lleguen a vender completo algún día. Pero no solo eso. Todo el juego está plagado de referencias a otros juegos (Dead Rising, Resident Evil 4, Nier Automata, entre muchos otros), pero sin perder su personalidad, que ya es una seña de identidad de los juegos de SUDA 51.
Otro de los puntos muy fuertes es la música, que consigue crear el ambiente perfecto en cada nivel, sobre todo el del hospital psiquiátrico abandonado, y consigue hacer las peleas con los jefes muy memorables. ¿Y qué estilos de música nos encontraremos? Pues todos. Al igual que en el estilo artístico, en la música también encontraremos un elenco de canciones realmente buenas y que te gustarán independientemente de tus preferencias musicales.
Tiene tanta atención por las tonterías como, por ejemplo, que haya un innumerable número de pantallas de carga distintas y muy divertidas, que chirría un poco cómo el juego comienza a decaer cuando ya llevas unas horas de jugabilidad repetitiva. Aunque consigue mantener el interés a duras penas porque quieres saber qué nueva tontería se saca de la manga, y te aseguro que merece la pena acabártelo. A pesar de un último escenario insulso y sin personalidad.
Otra cosa que no ayuda mucho al juego es que la práctica totalidad de los objetos de ayuda durante la partida se pueden pasar por alto. Solo necesitarás las curas que podrás mejorar con la única moneda que hay en el juego.
Análisis de Romeo is a Dead Man | Conclusiones

Romeo is a Dead Man es un hack and slash descerebrado en el que no te van a pedir que saques la mejor puntuación en cada pantalla o que seas muy estiloso en cada batalla; solo requiere de tus ganas de pasártelo bien y de sorprenderte con la siguiente macarrada que nos vayamos encontrando.
Grasshopper se empeña en entregarte momentos ampliamente imaginativos aun sabiendo las limitaciones de su obra. Saben que tienen un juego maravillosamente imperfecto entre manos, así que su decisión final es convertir algunos clichés de estos juegos en momentos absurdos o directamente bromas (porque lo de las 99 preguntas tiene que ser una broma).
Si bien algunos de esos momentos más creativos nos llegan en los últimos momentos del juego, el gameplay a estas alturas ya resulta algo repetitivo e insustancial. Al no tener mucha profundidad el sistema de combate, a estas alturas ya lo has dominado y solo los jefes finales te supondrán un reto.


- Si te dijera que merece la pena jugar un juego solo por ver su cinemática final, ¿me creerías? Pues créetelo.
- Hay una unidad de jumpscare en todo el juego y está ejecutado con absoluta maestría.
- Jugar a Romeo is a Dead Man ha sido como desempolvar la PlayStation 2 y jugar uno de aquellos juegos que rebosaban imaginación. Aquí tenemos lo mismo, pero con unos gráficos muy convincentes.

- Entiendo perfectamente lo que intentaron hacer con el último escenario, pero me parece desacertado y acabas teniendo un nivel final bastante insulso.
- Los momentos más memorables del juego los tienes en las cinemáticas.
- Aléjate de este juego si lo que quieres es sacarte el platino, ya que te pedirá mucho farmeo.