Muchos descubrimos el maravilloso mundo de los videojuegos gracias a un RPG. Durante años, han sido el compañero de viaje perfecto con el que hemos vivido miles de aventuras. Muchos de ellos pasaron sin pena ni gloria, mientras que otros tantos han permanecido en nuestra memoria durante toda nuestra vida. Para muchos, Anima: Gate of Memories 1 y 2 Remaster pertenece a este segundo grupo.
No obstante, no hablamos de un clásico de finales de los noventa o principios de los 2000. En realidad, la serie Anima —en el mundo de los videojuegos— nació en 2011 con Anima: Ark of Sinners, prosiguió con Anima: Gate of Memories y se mantuvo con The Nameless Chronicles, tres títulos que pasaron sin tanta gloria como otros grandes juegos de rol de la época. De hecho, a todos no les fue tan bien en su momento en materia de reseñas.
Ambientados en el universo de Anima: Beyond Fantasy, hubo quienes consideraron que no estuvieron a la altura. Para otros tantos, fue una divertida aventura en Gaia. Altamente inspirado en los preceptos del JRPG, la influencia de grandes sagas como Final Fantasy, Dragon Quest o Suikoden pronto se hizo patente. Esto no ha cambiado ni en 2025, año en el que ha regresado con una versión remasterizada para PS5, Xbox Series y PC.
Análisis de Anima: Gate of Memories 1 y 2 Remaster

En ese sentido, lo primero —y más importante— es esclarecer cuáles son sus principales novedades respecto al original y qué incluye. Para empezar, esta remasterización se compone de Gate of Memories y The Nameless Chronicles, por lo que Ark of Sinners se queda fuera. En lo que respecta al juego como tal, una de las novedades que más destaca es la renovación gráfica.
El juego, reconstruido desde cero para plataformas de la presente generación, se presenta con gráficos renovados… y se nota. Siendo parco, se ve mucho mejor que los originales y el salto cualitativo es innegable. Si bien es cierto que no podemos decir que sea un título esencialmente puntero a nivel técnico, se ve bastante bien para ser un juego cuyo origen se remonta a hace casi diez años.
Aquí, sinceramente, creo que el estudio indie español Anima Project ha realizado un gran trabajo. Por supuesto, esta no es la única novedad. Algo mismo que ellos comentaron en distintas notas de prensa, y que yo mismo he comprobado estos últimos días, es que los combates han sido reequilibrados y que el sistema de juego se ha rediseñado en determinados aspectos.
Se siente más fluido y está más depurado. No pierde la esencia, pues mantiene sus principales características, pero sí que mejora en casi todos los apartados. La cámara, por su parte, es más estable y el gameplay ofrece una mejor puesta en escena. En resumen: es como el original, pero mejor. Bastante mejor. Si lo comparamos con el original, nos da más y mejor, así que si disfrutaste de los originales en su momento, con su remaster también lo vas a hacer.
Un RPG con diez años que busca volver por la puerta grande

Dicho esto, ¿qué podemos esperar del juego? A grandes rasgos, la estructura sigue siendo la misma. Así pues, ese cruce de historias que se produjo se mantiene. Como ARPG, nos cuenta dos historias casi paralelas. Por un lado, tenemos la de una misteriosa joven cuyo pasado es incluso más extraño que ella misma. Mientras que, por el otro, reviviremos las vivencias de un alma inmortal que vaga eternamente por el mundo.
Gate of Memories sigue la historia de la Portadora de las Calamidades y su “compañero”, Ergo Mundus, un monstruo legendario. Unidos por la fuerza a través de un pacto, tienen la “misión” de explorar una misteriosa torre. En el proceso, ambos descubren que están metidos de lleno —aunque nunca fue su intención— en una guerra secreta que amenaza la misma integridad del mundo. Alternando el control entre ellos, nos enfrentaremos a una odisea repleta de misterios.
The Nameless Chronicles es una historia paralela en la que el ya mencionado ser inmortal que cité antes se dedica a viajar por el mundo. No obstante, su vida cambia cuando su pasado emerge y lo arrastra hasta el mismo conflicto que la Portadora de las Calamidades y Ergo Mundus. Con un carácter más bien complementario, The Nameless Chronicles se basa en la misma historia, pero desde otro punto de vista y con otros objetivos, claro está.
Todo se desarrolla bajo el abanico de un hack and slash que sigue destacando y fallando en los mismos puntos. Por ejemplo, técnicamente sigue siendo un juego incapaz de desatar todo su potencial técnico, incluso con esta versión remasterizada. La cámara, aunque mejora, a veces sigue dando problemas y los picos de dificultad no están del todo bien equilibrados en ciertos puntos.
Acción, exploración y mazmorras en un ambiente oscuro

No es un juego ni mucho menos perfecto, pero es divertido. Destaca el sistema de cambios entre personajes de Ergo y la Portadora, dándonos vibes de Devil May Cry en ciertos momentos, pero sin ser tan trepidante y vertiginoso. Su exploración es gustosa, aunque a veces un tanto laberíntica de más, y su historia tiene gancho. Mantiene el buen hacer del estudio allá en 2016 y es capaz de pulir parte de sus defectos.
Las sensaciones son positivas, y es que los combos son realmente satisfactorios. Con ese aire de JRPG occidentalizado y una dinámica que incluso podría recordar a Kingdom Hearts, es una experiencia de carácter oscurantista que sabe medir bien los tiempos y que ofrece una escritura bastante sólida pese al paso del tiempo; se ha conservado bastante bien pese al paso de los años.
Ahora que ha sido remasterizado, se disfruta incluso más, puesto que técnicamente se siente mejor. Y aunque pueda sonar contradictorio, es así. ¿Por qué? Pues porque, aunque sigue sin ser tan bueno como podría, se nota que hay un salto de calidad. Todavía podría mejorar, pero se nota que se han esforzado en depurar el ámbito que más los lastró allá en 2016 y 2018, fechas en las que salieron ambos juegos —respectivamente—.
Gracias a esto, sus puzles se sienten mejor. Como la resolución se adapta mejor a los nuevos formatos, la tasa de frames por segundo es más estable y los controles han sido depurados, sus acertijos son más satisfactorios de resolver. Además, el intercambio de personajes también se siente más fluido. Aparte, la elección de habilidades parece tener más peso, por lo que pensar en estrategias y sinergias tiene incluso más importancia.
Un action RPG con exploración misteriosa

Son cambios notables que mejoran todo lo que vimos allá en su momento, pese a que la curva de aprendizaje siga siendo un tanto elevada para jugadores menos avezados en la materia. Si a eso le sumamos que su cámara mejorada sigue teniendo algunos problemas, puede ser frustrante por momentos, mas no por ello dejaría de recomendarlo. En efecto, Anima Gate of Memories: I & II Remaster me ha gustado.
Análogamente, como puedes probar diferentes builds, la rejugabilidad es un factor, aunque es cierto que no es de los juegos que más se disfrutan con una segunda o tercera run debido a su duración. Pese a que los diálogos se ramifican (lo cual elimina la monotonía), la ausencia de mecánicas algo más novedosas le resta algo de valor a ese respecto. Pese a ello, sigo teniendo buenas sensaciones.
Sin embargo, la narrativa es más bien plana. Pese a que —como ya he comentado— la escritura es sólida, algunos diálogos no tienen demasiado carisma o impacto. Cumple, pero en determinadas situaciones en que lo necesita no termina de romper, pudiendo dejarnos con ganas de un poquito más. Sea como fuere —y esto es algo que quiero volver a destacar—, solo por su upgrade gráfico ya merece la pena si eres fan de los originales.
Conclusiones

A modo de conclusión, podría decir que Anima: Gate of Memories 1 y 2 Remaster es una buena remasterización. Se notan los casi diez años que han pasado respecto al original y la mejora gráfica es evidente. Como juego de acción y exploración, cumple con buena nota, pese a que no termine de romper en determinados aspectos. No es el juego más espectacular del mundo ni el más accesible, pero deja buenas sensaciones. Si te gustaron los originales, lo vas a disfrutar.
Sigue necesitando pulir determinados aspectos técnicos, pero se nota que incluso en estos ha dado un paso hacia adelante. Gracias a ello, ahora te atrapa incluso con más intensidad que antes. Cada hora se disfruta con gusto gracias a su buena ambientación y al cariño que se ha puesto en él. Personalmente, me marcho con la sensación de que merece la pena.


- Los combates son divertidos y entretenidos. Los ajustes de equilibrio le sentaron bien.
- El upgrade gráfico es notable. Se nota la mejora respecto al original.
- El apartado técnico también ha dado un salto notable.
- La exploración sigue siendo atractiva y se disfruta de principio a fin.
- Es un juego con personalidad.

- La cámara a veces sigue dando problemas.
- La curva de dificultad y aprendizaje sigue sin estar del todo ajustada.
- A veces la historia se diluye en determinados segmentos.