Cuando vi por primera vez Crisol Theater of Idols, reconozco que despertó mucho interés en mí. Posteriormente, investigué algo sobre el juego y vi que era obra de Vermila Studios, un equipo de desarrollo afincado en España. Es por ello por lo que, si juntamos que lo que vi me encantó y que se trata de un producto nacional, era lógico que hoy os trajéramos nuestro análisis de Crisol Theater of Idols. Así que, si el juego te genera cierta curiosidad, sigue leyendo y os cuento lo que me ha parecido tras acabarlo.
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Disponible desde hoy para PC, PS5 y Xbox Series, he de empezar advirtiendo que este no es un juego para estómagos sensibles. Asistiremos a escenas muy sangrientas y la simple mecánica de recargar el arma puede ser algo para tener en cuenta si eres de los que no tolera mucho el tema de la sangre.
Análisis de Crisol Theater of Idols: historia


A nivel de historia, el juego se ambienta en el inquietante mundo de Hispania, una versión aterradora de España y que ofrece muchísimos guiños a la cultura popular de hace unos cuantos años. Seremos Gabriel y viajaremos a la isla de Tormentosa, donde hemos sido enviados gracias a una misión divina del Dios Sol.
No quiero entrar en el pantanoso terreno de los spoilers, pero estamos ante una de esas tramas bien contadas y que, a pesar de tener algún giro clásico en este tipo de juegos, se cuenta de una manera que hace que quieras saber más. Además, la multitud de “recuerdos” que se desbloquean al entrar en muchas zonas hacen más rico ese “lore” y todo lo que está ocurriendo.
La narrativa me ha parecido lo suficientemente elaborada y consistente como para que no solo te importe la acción de Crisol: Theater of Idols. Además, posee una estructura “organizada” al tener muy claro desde el principio del juego que necesitamos X items y que hay que ir “por partes”. Eso ayuda a una cohesión y no me ha dado la impresión de estar ante una obra fragmentada.
Jugabilidad


Pero entrando de lleno en lo jugable, que entiendo que es lo que más te ha llamado la atención, he de decir que el juego es muy entretenido. Con una vista en primera persona, el juego toma clarísimas referencias de Resident Evil VII y Resident Evil Village. En lugar de zombis u hombres lobo, lo que vendrá a atacarnos mientras exploramos los escenarios serán una suerte de “maniquís de madera” (aunque habrá otros que no lo son tan estrictamente).
Armado con hasta 5 armas, deberemos liquidarlos y asegurarnos de estar bien muertos, ya que en ocasiones es posible que sus restos (quizás solo sus piernas o el tren inferior) vuelvan a la vida para hacernos daño. Hablamos de un combate que se siente simple pero efectivo.
El movimiento de los enemigos te obligará a apuntar bien, ya que sus “vaivenes” serán constantes. Respecto a los enemigos, eso sí, hubiera agradecido algún tipo más, ya que se concentran básicamente en 2 o 3 tipos de enemigos (también tenemos algunos reptadores y algunos más duros, pero la mayoría serán enemigos normales o querubines voladores).
La gracia de este combate es por lo que seguramente estás leyendo este análisis. Y sí, es su punto fuerte, ya que creo que, además de ser su seña identitaria, es lo que refuerza la táctica del combate.
La sangre como el motor de todo


A poco que hayas visto material promocional en video, sabrás que para recargar las armas nos “pincharemos” para sangrar y que sea esta sangre la que sirva de munición a estas armas. Así pues, recargar el arma tendrá un coste ya que nuestra salud disminuirá. Y no será lineal, ya que recargar (por ejemplo) una bala de escopeta costará más salud que la de la pistola.
Se abre así un juego de riesgo y recompensa muy bueno y que creo que abre mucho el combate. Pero lamentablemente, he de decir que, sin ser yo un hardcore gamer ni el mejor en los shooters, he de decir que el juego, en su dificultad media, es muy asequible. Y lo es no porque los enemigos sean fáciles (al contrario, hay muchos casos que te pillan desprevenido o que caerás por las propias trampas de los escenarios), sino debido al exceso de ítems para regenerar salud.
En mi opinión, tanto los animales muertos a los que les puedes absorber la sangre como las jeringuillas que te curan son demasiado frecuentes y eso rebaja la dificultad de un sistema de munición que me parece genial. Creo que si andas algo más escaso de salud y encuentras menos ítems, te obliga a jugar con más cabeza.
Nunca me he quedado sin salud y ha habido muchas ocasiones en las que me encontraba jeringuillas y ya no podía llevar más al estar limitadas. Así que si lees este análisis de Crisol Theater of Idols, a poco que tengas experiencia en estos de los juegos y en los shooters, te recomiendo que vayas a la dificultad más elevada.
Si tienes experiencia, te será algo fácil


Pero todo lo comentado anteriormente no quita que hablemos de un juego muy bueno, ya que además del citado combate y su mecánica innovadora, también tendremos puzles que resolver. La mayoría son bastante asequibles. Excepto uno. También os pongo en preaviso ya que sobre el final del capítulo 1 te enfrentarás a un puzle que reconozco me costó mucho. Eso sí, una vez superado, el resto son mucho más asequibles e implican mucha manipulación de objetos para crear cadenas, etc.
La exploración y el diseño de escenarios también me han parecido sublimes. Teniendo también un mapa a lo Resident Evil donde sabremos si hemos explorado o no un sitio al 100%, deberemos abrir puertas que previamente estaban bloqueadas. A pesar de los “paseos” que tenemos que hacer, se trata de una exploración que no deja de tener secretos y bonificaciones (en forma de dinero y otros ítems que nos vendrán bien en la aventura) pero que es claramente lineal y deja de lado el backtracking.
Normalmente sabrás de manera muy clara por dónde has de ir casi sin mirar el mapa. Además, cuando “finalices” una zona o encuentres ese objeto necesario, no deberás desandar todo lo andado, ya que los escenarios están diseñados de una manera que el ritmo no cese y en seguida vayas a otra zona nueva o a la zona del objetivo.
Apartado audiovisual


En cuanto a su apartado audiovisual, el juego tiene una propuesta muy llamativa. Escenarios oscuros, decorados perfectamente recreados… todo invita a sumergirse en el mundo de Hispania. Además, el juego está repleto de guiños a la cultura española, como un afilador para poder afilar un cuchillo que te permitirá hacer parry. Como no podía ser de otra manera, el juego viene totalmente localizado a nuestro idioma y el nivel de doblaje me ha sorprendido positivamente.
En lo técnico, lo he jugado en un PC que, al cumplir de manera sobrada los requisitos no ha tenido problemas en moverlo. Aun jugando la versión preliminar y estar advertido de algunos fallos, el juego se siente muy pulido y técnicamente no hay nada que achacar. Con más mérito aún al estar desarrollado en Unreal Engine 5.
Su música y su ambientación sonora están también a la altura. Desde los sonidos que emiten los disparos hasta los efectos de sonido tras absorber la sangre de los animales, todo me ha parecido cuidado al detalle y hecho con mucho mimo.
Análisis de Crisol Theater of Idols: conclusiones
Así pues, y sin ánimo de alargarme más, concluyo este análisis de Crisol Theater of Idols afirmando que (no sólo por su reducido PVP de menos de 20 €) todo fan del terror, la acción y los Resident Evil ha de probar este juego. Su diseño de combate, su llamativa propuesta audiovisual y también su historia hacen que estemos hablando de un doble A con aires de triple A. Sus 10/12 horas de juego son más que recomendadas.


- La gestión entre munición y salud
- Su propuesta audiovisual y su excelente localización a nuestro idioma
- Diseño de niveles

- La dificultad normal puede ser algo fácil
- Puede pecar de algo lineal