The Angel Next Door Spoils Me Rotten. Otonari no Tenshi-sama ni Itsunomanika Dame Ningen ni Sareteita Ken. El ángel de al lado me mima demasiado. El que dicen que fue uno de los romances revelación de 2023 y uno de los animes más destacados de la temporada de primavera de ese mismo año ha regresado, pero en forma de manga. Así es.
Por fin se ha publicado el primer tomo (de seis, siendo una obra de serialización —empezó en 2022— lenta debido a que se basa en una novela ligera) en España a manos de Devir Manga, la ya no tan reciente línea editorial nipona de la distribuidora de juegos de mesa.
Lo cierto es que ha empezado con buen pie. Salvo detalles puntuales, Devir ha cumplido sobradamente con nuestras expectativas tras rescatar algunas de las licencias perdidas más queridas de ECC, al tiempo que suma otras inéditas, como este El ángel de al lado me mima demasiado.
Y digo que ha empezado con buen pie no porque su catálogo inicial sea bastante potente, que también, sino porque su edición está dejando muy buenas sensaciones. Sí, han cometido algún que otro traspié, pero en general han respondido siempre de manera efectiva.
Es por esto mismo que lo primero que he querido destacar de este volumen n.º 1 es que la edición es buena, aunque hay algo de moiré en algunos dibujos concertos. El material empleado es de calidad, la maquetación es notable y la traducción me ha encantado. De hecho, me gustaría destacar la labor de Rubén Suárez Abadín en la localización.
Sin más, lo ha clavado. La manera en la que adapta expresiones propias del español a las particularidades de la lengua japonesa funciona muy bien, dando lugar a un tomo que ofrece una lectura natural y orgánica. Ha hecho un gran trabajo.
Reseña de El ángel de al lado me mima demasiado n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Amane Fujimiya vive solo en un apartamento destartalado, justo al lado de Mahiru Shiina, la chica más guapa e inteligente del instituto conocida como “el ángel”. Un día, Amane la ve empapada bajo la lluvia y le presta un paraguas. A partir de ese momento, todo cambia.
A Mahiru le preocupa la vida desordenada que lleva Amane y dedica cada vez más tiempo a ayudarle a poner un poco de orden en su vida. Amane, por su parte va descubriendo poco a poco quién se esconde tras la máscara de Mahiru. Y aunque ambos aseguran no sentir ningún interés el uno por el otro, poco a poco, algo más que una amistad comienza a florecer.
| Colección | El ángel de al lado me mima demasiado vol. 1 de 6 |
| Autoría | Saekisan (historia original), Hanekoto (dibujo original) Suzu Yuki (guion adaptado), Wan Shibata (dibujo) |
| Género | Comedia, romance |
| Formato | Rústica de tapa blanda con solapas |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18 cm con 194 páginas en b/n e insertos (2) a color |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Maite Madinabeitia y Bernat Borrás (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 20 de mayo de 2026 |
Dicho esto, hablemos ahora del manga y su contenido como tal. La historia gira en torno a dos muchachos de instituto aparentemente cualesquiera y la más que evidente historia de amor que acabarán compartiendo. La primera es Mahiru Shiina, también conocida como «el Ángel» en su instituto.
Gracias a su belleza, su gracilidad y su encanto, es famosa en su instituto, pero detrás de esa imagen se esconde una chica normal y corriente. Lo gracioso de Shiina es que, a diferencia de otras muchas protagonistas de mangas románticos, es perfectamente consciente de lo que le rodea.
Aunque no lo diga, cuando es ella misma, no se esconde tras una falsa modestia. Sabe perfectamente que es muy guapa, aunque también tiene lógica: «si todo el mundo te lo dice, ¿cómo no vas a saberlo?«. Bajo esa inapelable lógica vive una chica que, pese a ello, no es ni egocéntrica ni distante.
Un amor adolescente que destaca gracias a sus dos personajes

Es normal y corriente, y he ahí la gracia: se siente muy natural. No parece un personaje de ficción. Siendo un relato realista bajo el paraguas del amor adolescente, esto es muy importante, ya que puedes empatizar mucho con ella. Luego tenemos a Amane Fujimiya, su antítesis.
Es un buen chico, pero es un desastre. Ambos viven solos, pero mientras que Shiina es totalmente independiente, Amane no sabe hacer casi nada: es malo en la cocina, es perezoso y tiene la casa hecha un desastre, etc. Son polos opuestos, pero la casualidad quiso que fuesen vecinos.
Durante meses su relación fue la de dos completos desconocidos, pero un día Amane se encuentra a Shiina bajo la lluvia, sola y triste. Tras dejarle un paraguas, acaba volviendo a casa y enfermando, lo que hace que ella se sienta en deuda con él. Le cuida durante un día, rompiendo la barrera, pero solo por agradecimiento.

Este detalle provoca que ambos se conozcan más allá de la puerta del vecino o el instituto. Él descubre que Shiina no es una muñeca de porcelana: se enfada como cualquier persona y reacciona de manera incluso borde a los comentarios que no le gustan. Ella, además de conocer el desastre de su hogar, ve a un chico muy amable.
Un chico que, además, no tiene segundas intenciones. Sí, la ve atractiva, y no lo niega, pero deja muy claro desde el primer minuto que no tiene interés en ella. Y es real. Amane no tiene interés en las chicas. Solo quiere vivir a su modo. Esto es algo que comprendemos en el primer tomo.
Un dibujo expresivo que da gusto seguir
Por supuesto, a medida que pasa el tiempo, la conexión entre ellos crece. Pero es poquito a poco. No pasan de ser completos desconocidos a amigos cercanos y luego amantes. Si bien es cierto que la personalidad de Shiina se ve forzada a actuar de manera mucho más amable de lo que sería normal en cualquier persona, funciona.

Y es que, siendo realistas, acabar cocinándole a alguien todos los días por «pena» no es algo especialmente común, pero lo aceptamos debido a la buena sintonía que hay entre ambos personajes y al buen ritmo narrativo de esta primera entrega. Aunque no llegue a pasar nada —y es lo suyo, puesto que, si no, sería demasiado rápido—, te logra enganchar.
Conecta contigo como lector con mucha facilidad si gustas de las historias románticas, por lo que empieza con buen pie. Los primeros capítulos hacen más que establecer la base del manga para el futuro: te presentan una relación humana muy real que da gusto conocer, comprender y observar.
Y aunque es cierto que las conveniencias de guion están ahí para que todo fluya de manera más natural y rápida, lo aceptas, porque al final no quieres que el manga tarde 10 tomos en que solo rompan el hielo. Ya hemos tenido muchas historias en las que no pasa nada en 300 capítulos.
Conclusiones

El ángel de al lado me mima demasiado no es de esas. Lo sé porque me he visto el anime y sé que no se va a detener en exceso. De hecho, debo confesar que recordaba peor al personaje de Shiina. Más parada. Menos activa. Menos persona y más muñeca de porcelana. Por eso quiero verme el anime de nuevo.
No sé si es que la recordaba como peor personaje, pero lo cierto es que me ha sorprendido para bien en el manga. La veo mucho más expresiva. Cuando Shibata-sensei tira de un estilo más humorístico con caras muy a la japonesa para destacar su enfado, o hace que sus ojos brillen más para expresar su emoción, es genial.
Su arte es muy expresivo, además de bonito. Es claro y transmite muchísimo. Y sí, deja muy de lado los fondos en ciertas ocasiones, pero maneja muy bien las perspectivas y los planos. El manga se siente bien entre las manos. Se deja querer y da gusto. Está bien escrito y bien dibujado.
Así pues, y a modo de conclusión, diré que sí, que el primer tomo de El ángel de al lado me mima demasiado me ha dejado con buenas sensaciones y que me marcho de esta reseña con buen sabor de boca. Está bien editado y presenta una historia que no solo sé que me va a gustar, sino que me parece incluso mejor que en el anime. Está bastante bien.


- El dibujo. Es muy expresivo y bonito. Entra por los ojos.
- Tiene buen ritmo. Sabemos que no es un manga en el que no tardaremos 300 capítulos en ver algo.
- El diseño de sus personajes y su buena conexión en el manga.
- La naturalidad con la que aborda todo. Se siente real.

- Algunas conveniencias de guion para darle forma a ciertos eventos.