Mentiría si dijese que nunca había oído hablar de Coffee Talk y que Coffee Talk Tokyo fue una agradable sorpresa que acabó tomando forma de análisis. La realidad es que ya había oído hablar mucho de la novela visual editada y desarrollada por Toge Productions allá por 2020. Mis expectativas, pues, eran altas de antemano.
Llegaba con ganas de saber si Coffee Talk Tokyo era más que un buen puñado de buenas reseñas en Steam. Spoiler: lo es. Lo cierto es que la nueva entrega de la —ahora sí— saga me ha dejado con muy buen sabor de boca… nunca mejor dicho. Entiendo, eso sí, que muchos no sabréis de qué estoy hablando.
Siendo parco, CTT es una visual novel. En otras palabras: un juego en el que el 90 % de la jugabilidad se resume en saltar de un diálogo a otro mientras disfrutas de su buena trama. El otro 10 % consiste en preparar distintas bebidas para los diferentes visitantes del bar que, en efecto, regentamos en la ciudad nipona.
Ambientado en una versión futurista y fantasiosa de Tokio, Coffee Talk Tokyo nos convierte en los baristas de un café nocturno frecuentado por toda clase de yōkais, desde fantasmas hasta heraldos de la muerte, pasando por goblins, kappas y muchos más. Curiosamente, con esto ya os he resumido gran parte de lo que os vais a encontrar en vuestra aventura.
Análisis de Coffe Talk Tokyo

Pero ¿y entonces por qué me ha gustado tanto? Siempre digo que la gente tiende a subestimar las novelas visuales y/o los videojuegos que centran casi toda su jugabilidad en leer textos. No pocas de estas forman un conglomerado de historias realmente interesantes. Historias que se merecen una oportunidad. Coffee Talk Tokyo está dentro de ese grupo por dos motivos.
El primero, como es lógico, es su buena escritura. La gran fortaleza de este videojuego es la fuerza de sus diálogos. Aunque se trasladan a nuestra vida mediante personajes de fantasía, tienen un carácter muy humano. Transmiten problemas e inseguridades propias de cualquier persona normal y corriente.
Aunque decora los problemas del día a día con toda clase de criaturas de fantasía con aspectos muy llamativos, lo cierto es que todo lo que transmite es algo con lo que podemos empatizar. Podemos hacerlo no solo porque sea realista dentro de su ficción, sino porque lo cuenta de manera muy acertada.



Coffee Talk Tokyo se expresa de maravilla, construye personajes con mucho carisma, define muy bien su propia realidad y nos deja con no pocas introspecciones de esas que nos dejan pensando. Pero no pretende educarnos. No busca darnos lecciones. Simple y llanamente, aborda la vida desde una perspectiva muy interesante.
Es un gusto, la verdad. Y aunque suene repetitivo, es que está muy bien escrito. Su guion (es decir, sus diálogos) camina a la perfección en la cuerda floja del realismo frente al interés ficcional, logrando encontrar el equilibrio casi perfecto entre ambos. Por supuesto, tiene sus patinazos, pero pocos.
Conclusiones
Hay conversaciones menos interesantes y secciones que se pueden hacer algo más pesadas, pero la construcción general de su texto es notable. A esto podemos sumarle un apartado gráfico que, si te gusta el pixel art, es simplemente genial. Tiene carisma y se siente único. Da gusto jugarlo. Eso sí, su banda sonora no destaca tanto, aunque tampoco es que esté mal.



Dicho esto, lo único que queda por destacar es preparar café. El proceso es simple: los clientes nos piden algo, nosotros se lo damos y, si acertamos, mejoramos nuestra relación con ellos. A veces desbloqueamos nueva información sobre sus personajes, lo que nos permite obtener diferentes finales.
Todo ello mientras completamos la construcción de su pequeño universo a través de un teléfono móvil en el que podemos consultar las redes sociales, ver recetas de distintas bebidas, comprobar el estado de nuestra amistad con ciertos personajes… El juego es sencillito y no incluye muchas mecánicas o detalles adicionales, pero es precisamente por eso por lo que funciona.
Sabe dónde están sus límites, sabe qué buscan sus jugadores y nos da lo que necesitamos. Dentro de su género y su propuesta, Coffee Talk Tokyo está muy bien hecho. Es una experiencia entretenida, agradable e interesante. Es como leer una buena novela, pero visual e interactiva, mientras disfrutamos de un chocolate caliente y música cozy de fondo.


- El juego está muy bien escrito. En una novela visual es indispensable.
- El apartado gráfico es llamativo.
- Servir cafés es más entretenido de lo que parece.
- Los agregados sociales del móvil le dan su punto.
- Los personajes se sienten únicos y tienen carisma.

- Algunas conversaciones son un poquito más pesadas.
- La música de fondo es normalita, que no mala.