El descubrimiento del mes. No había oído hablar mucho de Wax Heads, pero la suerte quiso que supiese de su existencia gracias a un stream casual del siempre divertido Pazos. Llevaba un tiempo sin poder pasarme por su canal por horarios de trabajo, así que cuando me crucé con uno de sus directos en los que prueba jueguecitos indies, pues no me lo pensé dos veces.
Y me alegro mucho de haberlo hecho, ya que de otra manera no habría descubierto esta particular «simulación narrativa estilo punk acogedor» desarrollada por el estudio madrileño Patattie Games. Ya os digo que merece mucho la pena, especialmente si disfrutas de las historias con un carácter muy humano que van más allá de lo que se ve a simple vista.
Y eso que a primera vista no lo parece. Echándole un vistazo rápido a Wax Heads parece un simulador en el que interpretamos al nuevo dependiente de una tienda de vinilos. Lo cierto es que sí, lo somos, y buena parte de la jugabilidad pasa por encontrar el disco perfecto para cada cliente.
Atender a los asiduos que visitan la tienda en la que curramos es uno de los elementos centrales de un juego que aspira a mucho más casi desde el principio. Nada más arrancar, Patattie Games nos presenta a Becoming Violet, un grupo que lo petó a finales de los ochenta que desapareció de la noche a la mañana por culpa de un lío de faldas y un drama familiar.
Análisis de Wax Heads


Echándole un vistazo rápido, parece un juego en el que nos limitamos a resolver pequeños puzles y acertijos mientras buscamos el disco perfecto para cada cliente. Es cierto. Gran parte del gameplay se reduce a escuchar las peticiones de nuestros clientes y buscar un vinilo que satisfaga sus necesidades. Así una y otra vez.
En el proceso iremos pudiendo resolver algunas opciones, tales como la de ordenar el tablón de anuncios de la tienda, al tiempo en que disfrutamos de su buen guion. Buen guion que, eso sí, saca todo su potencial cuando se dan conversaciones entre los dependientes de la tienda o personajes importantes, pero que flaquea algo más en conversaciones menos trascendentales.
Es lógico, es cierto, mas también es verdad que hay algunas charlas que se sienten demasiado extravagantes incluso dentro de su diseño. Pasa sobre todo en algunos diálogos de venta, donde ciertos personajes acaban desentonando un tanto. Pese a todo, no es algo que pueda considerar realmente molesto.


Tampoco enturbia la experiencia, pero se hace de notar. Ahora bien, teniendo en cuenta lo bien que está escrito el texto general del juego en general, lo interesantes que son la mayoría de sus personajes, lo bien que integra distintos problemas sociales a través de críticas más o menos veladas y la fuerza que como obra narrativa… Bueno, pues está más que compensado.
Let’s rock and roll
Así que sí, Wax Heads es de ese tipo de juegos que buscan conquistarte a través de su narrativa, aunque no se queda ahí. Lo cierto es que su dirección artística no se queda atrás. Si bien es cierto que apuesta por un estilo que no entiende de medias tintas (o lo amas, o lo odias), no se puede decir que no tenga personalidad.
Pega muy fuerte desde el minuto uno a través de un estilo caricaturesco con… No sabría definirlo bien, ya que decir «comic independiente europeo» como símil es demasiado genérico. Pero es en lo que pienso. Me recuerda a esas historias de autores tal vez no tan conocidos que apuestan por un estilo más abstracto de lo habitual.



No es nada comercial. Es muy único, tanto para lo bueno como para lo malo. Por eso considero que es lo de los que o lo amas o lo odias. No tiene un punto medio. No es objetivamente bonito; va muy de la mano de tus gustos. Sucede lo mismo en realidad con esa misma trama de la que ya os he hablado o incluso con su jugabilidad.
Es como una aventura point and click en el sentido de que no tienes muchas opciones dentro del terreno jugable. Vas de un lugar a otro de la tienda, buscando el disco perfecto, observando dibujos, leyendo descripciones y resolviendo algunos puzles. Son premisas que lo acercan más a un público nicho que al mercado mainstream.
Pero he ahí precisamente su fuerza. Si te entra, te flipará. Puede que esto lo aparte de las listas de los grandes éxitos, y es una pena, pues pienso que tiene personalidad más que de sobra como para abrirse a otro tipo de jugadores. Con una oportunidad (si estáis leyendo estas líneas, en serio, dadla, y es que podéis hacerlo hasta gratis a través de su demo en Steam) podría dar mucho de sí.
Conclusiones


Está muy cuidado, aunque es cierto que la lupa de traducción de los cómics (originalmente en inglés) es algo discreta. De hecho, yo no la habría visto de no haber sido por Pazos, ya que él mismo lo comentó en su stream. Sea como fuere, y sin ánimo de extenderme mucho más, diré que Wax Heads es uno de esos juegos que tienen la capacidad de llegarte al corazoncito.
Su historia es tan humana y tan real —dentro de la ficcionalidad propia de un videojuego— que hasta eres capaz de empatizar con ella y la mayoría de sus personajes en cuestión de unas horas. Pero te tienen que gustar los juegos de este estilo, ya que en lo jugable es cierto que no es tan llamativo. Al menos no en su sentido más tradicional.
A mí me ha gustado, pero también es cierto que este tipo de videojuegos siempre han sido muy de mi estilo. Me recuerda incluso un poco a una novela visual, pero de manera menos tradicional y con una trama mucho más directa y más potente de lo habitual. Así que sí, mi conclusión es que Wax Heads es un buen juego. Uno que merece la pena probar.


- Su misma narrativa.
- Los personajes se sienten mayormente reales. Están bien escritos.
- La forma en la que integra distintos temas de carácter social, ya sea de manera más directa o velada.
- La ambientación y la dirección artística en general.
- El estilo artístico tiene mucha personalidad.
- El tono general del juego, que mezcla lo cotidiano con lo emocional de forma muy interesante.
- Que tenga una demo gratuita en Steam facilita mucho que puedas darle una oportunidad y ver si te gusta o no.
- Buscar el vinilo perfecto para cada cliente tiene su encanto, pero…

- … pero a veces se hace algo repetitivo tener que estar revisando en los estantes de vinilos una y otra vez.
- Algunos NPC y conversaciones no están al mismo nivel del resto y hay diálogos más aburridos.
- El estilo artístico puede jugarle una mala pasada: nos gustó, pero es del estilo amor vs. odio.