La primera vez que oí hablar de Mouse P.I. For Hire supe que quería jugarlo y hacerle un análisis. Desde el primer minuto. Solo su apartado gráfico me volvió loco, pero es que cuando descubrí más sobre él… Brillante. Simplemente brillante. Tal vez muchos no lo sepáis, pero todo empezó con Mickey Mouse. Sí, con Mickey Mouse.
Corría el año 1928 cuando Walt Disney y Ub Iwerks dirigieron Steamboat Willie, un cortometraje cuyos derechos pasaron a ser de dominio público en 2024. No es el primer clásico al que le ocurre, pero quizá sí que sea uno de los que más ha dado de lo que hablar en la industria del videojuego.
Estos últimos años hemos visto a muchos estudios intentando romper el mercado con propuestas similares. Winnie the Pooh, por ejemplo, tiene un par de juegos que se aprovecharon de esta misma situación. Sin embargo, ni este ni el resto —al menos que yo sepa— fueron capaces de hacerlo con tanta gracia como Fumi Games y PlaySide.
En lugar de utilizar su imagen para construir una imagen completamente diferente, se inspiraron en su estética para hacer algo completamente propio. En otras palabras: se basaron en Steamboat Willie, pero no han utilizado a Mickey Mouse. No de la forma en la que muchos habríamos esperado.
A fin de cuentas, el protagonista de Mouse: P.I. For Hire es Jack Peeper, un investigador privado con toques de cine noir que se mueve en un ambiente animado al estilo rubber hose y un trabajo de doblaje (en inglés) simplemente espectacular. Es como regresar al cine de los años 30, pero con incluso más violencia y plomo.
Análisis de Mouse P.I. For Hire


Gracias a eso, lo primero que llama la atención del juego no es su divertida y alocada jugabilidad, que también. Es su apartado gráfico. Totalmente diseñado a mano, Mouse: P.I. For Hire es un 2.5D precioso con texturas que incluso se dan el lujo de estar ligeramente pixeladas en algunas escenas para darle un toque más clásico.
Es como vivir un cortometraje de animación antiguo. Es casi como si hubiésemos sacado al Mickey Mouse de los años 30 y lo hubiésemos metido en un shooter en donde reventarle la cabeza a otro ratón de un disparo es lo más normal del mundo. Y le sienta muy bien. Vaya que si le sienta bien.
El mundo de Mouse: P.I. For Hire tiene un encanto único. Muy probablemente nunca hayas visto nada igual, y es que no son muchos los estudios —no es el único, todo sea dicho— que se han atrevido con algo así. Lo mejor de todo es que les sale muy bien. A cambio de sacrificar ciertos aspectos en la jugabilidad de los que luego hablaré, lo que consiguen es un shooter con una personalidad única.


Todo en blanco y negro, repleto de contrastes, y con una banda sonora (y repito, doblaje) de gran nivel, es un espectáculo en más de un sentido. Goza de una gran dirección artística y rebosa un cariño tremendo. Aqueja, eso sí, de un diseño de niveles algo más simple de lo que me gustaría reconocer.
Pese a ello, la fuerza de sus animaciones y la fuerza de su estilo audiovisual hacen que ese detalle se quede en poco más que un vacuo recuerdo. Y es que todo está bien medido. Las interacciones con el entorno (limitadas, eso sí), las reacciones de los enemigos al recibir un golpe o un disparo, la forma en la que cambia nuestro medidor de salud según el daño recibido…
Un shooter muy original
Mouse: P.I. For Hire es un juego muy cuidado que mezcla con mucha habilidad la gracia propia de los cortometrajes de los años 30 con ese pequeño deje de violencia gratuita y sangre que trae consigo. Lo hace de manera medida. No se pasa. No es excesivamente explícito. Es más, a veces es hasta un recurso cómico, porque ver a un enemigo carbonizado con sus ojillos moviéndose de lado a lado… Pues tiene gracia, la verdad.


En lo que respecta a la jugabilidad, debo decir que he tenido sensaciones muy positivas, pero algunas también un tanto contrarias. Tanto es así que cuando lo estuve probando con ratón y teclado me sentí incómodo. No sé si ha sido cosa mía, pero no lo notaba tan fluido como debería. Cuando cambié al mando, fue todo lo contrario.
Tanto con el de Xbox como con el de PS5 me sentí realmente cómodo. Y no hablo del aim, que funciona bien en ambos modos, sino de la fluidez de movimiento, las sensaciones de juego y el gunplay en general. Así pues, mientras que con ratón + teclado no tengo buenas sensaciones, con DualSense o Xbox Controller es todo lo contrario.
Gracias a estos últimos pude apreciar lo bien diseñado que está el juego. Es simple, pero eficaz y divertido. A grandes rasgos disponemos de distintas armas (incluidos nuestros puños), un dash para esquivar ataques enemigos o reposicionarnos y una patada que podemos usar en casi cualquier momento.


También disponemos de un doble salto, la posibilidad de correr por las paredes y un gancho. Algunas de estas mecánicas se desbloquean con el paso del tiempo, pero incluso sin estas el juego se siente bien. Y eso que en realidad no es muy largo. Tendremos poco más de 20 niveles, pero son más que suficientes.
Cuando el cine noir se convierte en videojuego
Es más, aprecio que este tipo de experiencias sean más comedidas. Las casi 13 horas que me ha durado el juego en mi primera run han sido muy satisfactorias debido a su duración, puesto que la fórmula se mantiene fresca en todo momento. Además, el estudio maneja muy bien el ritmo.
Empezamos con una zona más desenfrenada que hace las veces de tutorial y acaba de manera un poco… complicada para luego devolvernos al origen de la historia y mostrar la evolución tanto de la trama como del personaje desde el primer momento en que nos lanzamos al que podría ser su caso más complicado.


La historia, siendo realista, es bastante simple, y lo cierto es que no sorprende en ningún momento. Es como casi cualquier película de cine noir que hayáis podido ver, pero con estética rubber hose y ratones en lugar de personas. Pese a ello, funciona, puesto que la narrativa está a un nivel muy alto.
Lo que da gusto de Mouse: P.I. For Hire es lo bien que lo cuenta todo. Vamos de misterio en misterio, recabando pistas mientras nos liamos a tiros con no pocos indeseables, al tiempo que exploramos escenarios con algún que otro secreto y varios detalles contextuales que le dan mucha vida a su universo.
Una vez más, apuesta por lo sencillo, pero vuelve a ser un acierto, pues es lo que le permite funcionar. Además, el juego está acompañado por una curva de aprendizaje y dificultad muy bien escalonada que nos permite disfrutar de una historia que progresa de manera adecuada en prácticamente todos sus apartados.
Conclusiones

Quizá le falta algo de vida en ciertos diseños, y es que aunque el juego es muy bonito, es cierto que en algunos momentos se siente un tanto repetitivo por la falta de variedad y por la presencia de algunos bosses que no terminan de aportar demasiada personalidad a la experiencia.
Además, aunque el juego te incita a investigar y hacer las veces de detective, esta área no está tan explotada. Se centra mucho en la acción, restándole algo de valor a una rama de la jugabilidad que se acaba convirtiendo en un mero acompañante más que en un protagonista. Y podría haberlo sido, pero al final se queda un poquito corto.
Al final es una excusa narrativa para lanzarnos de lleno a la vorágine de balas que el juego propone. Y es que aunque al principio es relativamente comedido, a medida que obtenemos nuevas armas y nos adentramos en su mundo, va liberando cada vez más enemigos hasta el punto de convertirse en una pequeña odisea.
Dicho esto, puedo afirmar sin miedo a equivocarme que Mouse: P.I. For Hire es un buen juego. No es perfecto, y tiene aristas que no terminan de cerrar bien la experiencia, pero el resultado final es mayormente positivo. Como shooter le pongo pocas pegas, y es que es tan divertido como original.


- El apartado audiovisual es una auténtica maravilla. El estilo rubber hose le sienta genial.
- No es un mero refrito de Steamboat Willie. Coge la idea y le da forma propia. Es muy original.
- El gunplay se siente realmente bien y es divertido.
- El trabajo de doblaje es de mucho nivel.
- El diseño de las armas y el combate es altamente satisfactorio.

- No ahonda demasiado en la faceta detectivesca de su protagonista.
- Con ratón y teclado no he sentido que los controles sean tan finos como con mando.