La madre que me… Desde que empecé a leerme el manga de Sumi Eno, las sorpresas no han dejado de sucederse. De una u otra manera, siempre me ha volado la cabeza con su estrafalaria manera de narrar, escribir y crear. Lo digo, por supuesto, en el buen sentido. Tanto es así que no sabía ni cómo empezar la reseña de este tomo n.º 5 de After God.
Y es que sí, diría que ha sido uno de los que más me ha sorprendido por la evolución de la trama. Desde que el equipo de investigación humano ha unido fuerzas —por definirlo de alguna manera— con el Dios Serpiente para exterminar al resto de dioses, el manga ha explotado. Al principio me chocó un poco. Ahora pienso que ha sido la mejor decisión posible.
Todo ello en un momento en el que su autora, Sumi Eno, nos ha dejado con varias lecciones de humanidad, saber estar y concienciación a tenor de los últimos eventos acaecidos en la industria del manga. Ahora que X traduce automáticamente los posts, la artista ha conectado con más fuerza que nunca con el público hispanohablante.
Después de dejar muy clara su posición tras el escándalo de Shogakugan, he podido valorarla por algo más que su obra y desde ya me declaro su fan incondicional. Si ya la seguía de cerca gracias a su calidad como autora, pues ahora todavía más. Sea como fuere, no estoy aquí para hablaros de eso, sino de su trabajo, y ya os adelanto algo: es cada vez mejor.
Reseña del manga After God n.º 5 | Portada, sinopsis y edición

Algunos puntos de la capital han sido invadidos por los dioses y declarados zona de peligro. Tokinaga arriesga su vida para lograr un acuerdo entre los humanos y el dios serpiente. Por su parte, Waka, que ha jurado matar a todos los dioses, es secuestrada por el dios Volof. Poco a poco, comienza a vislumbrarse el motivo del enfrentamiento entre los dioses y el último deseo de Shion, la amiga de Waka.
| Colección | After God vol. 5 de 10 (serie abierta) |
| Autoría | Sumi Eno |
| Género | Acción, drama, fantasía, sobrenatural |
| Formato | Tapa blanca con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13 x 18 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Gemma Tarrés Guash (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 16 de abril de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Sobre todo por la forma en la que Eno-sensei cuenta las cosas y en cómo gestiona las revelaciones. Una de las grandes bazas de After God es que es un manga muy raro. Aunque podría parecer que la trama de dioses contra humanos es algo largamente explotado, ni su base, ni su narrativa ni su premisa son para nada habituales.
Los cimientos de su trabajo son tremendamente originales, provocando que cada página, capítulo y tomo sea un auténtico misterio. Su mundo es imprevisible de principio a fin, pues su concepto de Dios es mucho más oscuro, siniestro y particular de lo habitual. Mantienen ese concepto de ser ominoso, pero al mismo tiempo tienen un carácter vulnerable y humano.
O al menos eso es lo que he podido comprobar en este quinto tomo. Ahora que el Dios Serpiente se ha hundido a los humanos de aquella manera, en lo que deberían ser conversaciones sin más se acaban fraguando revelaciones que son una auténtica locura. No diré cuáles, porque no os quiero estropear la sorpresa, pero las del volumen n.º 5 me han dejado sin palabras.
Una historia que no deja de mejorar

Y es que poco a poco estamos pudiendo conocer más sobre esos dioses y los efectos que el mundo humano tiene en ellos. O por qué están todos en Japón. De buenas a primeras, esto último carecía de sentido, pero ahora no solo tiene todo el del mundo, sino que además le ha dado más fuerza a su trama.
Con solo dos líneas de diálogo, Eno-sensei ha convertido una debilidad en una fortaleza. Y así con todo. Me parece simplemente sorprendente cómo esas cosas que parecen errores de guion, puntos débiles o hilos que no están bien atados del todo en realidad son ideas que se están definiendo poco a poco.
Es una barbaridad. Tanto es así que cualquier cosita que ahora piense que no tenga mucho sentido casi que me la voy a callar, porque lo mismo se está cocinando en las sombras y todavía no me he dado cuenta. En este tomo ha pasado precisamente eso con un tema que no solo afecta a este manga, sino a muchos otros. ¿Por qué siempre Japón? Bueno, pues aquí tiene un motivo.

En la trama, por supuesto. Es lógico que la mayoría de mangas se desarrollen allí porque es su país, su cultura y el mundo que conocen. Por eso lo aceptamos sin más, pero cuando tiene una razón coherente dentro de la propia historia… eso es algo que valoro mucho. Y eso que en realidad se justifica de manera muy simple, pero me ha encantado.
La autora tiene el don de hacer que cositas que parecen comunes adquieran otro sentido. Darles más fuerza. Hacer que sumen puntos a una historia que no deja de crecer y venirse arriba. Además, lo hace de manera coherente. No son giros de guion sin ton ni son. No son cliffhangers. Son decisiones que encajan muy bien con todo lo que está contando de antemano.
Una de dioses por aquí, por favor
Se adaptan a la trama, le dan más peso y hacen que la narrativa mejore por momentos. Todo ello manteniendo siempre ese tono de oscuridad que tan bien le sienta. Su mayor defecto, en cualquier caso, sigue siendo el mismo de siempre, y es que es una lectura algo más compleja de lo habitual cuando lo comparamos con otros mangas. Es más fácil perderse.

Al manejar conceptos más abstractos, jugar mucho con el misterio y revelar verdades a medias, es fácil perderse por momentos o desconectar de su historia cuando no la puedes leer semanalmente. Incluso del tirón cuesta. Es algo con lo que tendremos que convivir, pues es un rasgo inherente a este tipo de argumentos y estilos narrativos.
En cualquier caso, no cambiaría nada. Si a cambio de tener que releerme ciertos segmentos o tomarme las cosas con más calma me ofreces un manga así, firmo todos los días del año. After God lo merece. Es sumamente adictivo y logra una cosa muy difícil: hacer que la trama te enganche pese a que no sabes qué puedes esperar de sus siguientes episodios.
Hay muchos shōnen que te mantienen por sus personajes, su ritmo, su dinámica o su epicidad. After God lo consigue por algo tan sencillo y complicado (todo al mismo tiempo) como la curiosidad. Por supuesto, esto no significa que sus dibujos o personajes no tengan carisma. Más bien todo lo contrario.
Conclusiones

El diseño de personalidades y aspectos tiene mucha fuerza y su arte es simplemente espectacular. Maneja muy bien las expresiones faciales, sabe cuándo meter gags o secciones un poco más disparatadas para rebajar la tensión y domina los espacios. Como mucho, diría que a veces los escenarios son algo difusos y confusos, pero va de la mano con lo que comenté anteriormente.
Poniéndolo todo sobre la mesa, sigo pensando que merece mucho la pena. Si no conocías el manga y has llegado hasta aquí por azar, te recomiendo que le eches un vistazo a nuestras primeras reseñas si te quieres hacer una mejor idea de qué puedes esperar y cómo está evolucionando. Y que le des una oportunidad, por supuesto.
Si te gustan los seinen con un carácter más adulto y sombrío, con una trama bien cargada de introspecciones psicológicas y cosas raras, After God está hecho para ti. Buen arte, buena trama y buenos personajes. Cumple con nota en casi todos los apartados y cada tomo deja incluso mejores sensaciones que el anterior.


- El dibujo es muy bueno.
- La premisa es atractiva y tiene un gran ritmo narrativo.
- Los personajes están bien construidos en primera instancia.
- Impacta mucho desde el primer momento.
- Genera curiosidad y te deja con ganas de más.

- Puede ser complicado de seguir, ya que a veces es demasiado obtuso.